Discrepancia en calidad de piso usado la construcción del Archivo General Agrario deriva en un posible daño al erario por 35 millones de pesos, señala la Auditoría Superior de la Federación (ASF). La empresa colocó piso rectificado en lugar de piezas de concreto, sin reducir el costo.
Archivo General Agrario pone piso de menor calidad: 35 millones bajo la lupa
Discrepancia en calidad de piso usado la construcción del Archivo General Agrario deriva en un posible daño al erario por 35 millones de pesos, señala la Auditoría Superior de la Federación (ASF). La empresa colocó piso rectificado en lugar de piezas de concreto, sin reducir el costo.
Discrepancia en calidad de piso usado la construcción del Archivo General Agrario deriva en un posible daño al erario por 35 millones de pesos, señala la Auditoría Superior de la Federación (ASF). La empresa colocó piso rectificado en lugar de piezas de concreto, sin reducir el costo.
Menor calidad, mismo precio. Foto: Cuartoscuro.
EMEEQUIS.– En la construcción del Archivo General Agrario (AGA), la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) solicitó un tipo específico de piso para el inmueble, sin embargo, el constructor colocó material de menor calidad, lo que podría representar un daño de 35.4 millones de pesos a las finanzas públicas, según la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Auditoría revisada por EMEEQUIS revela que la dependencia federal pagó en su totalidad el dinero contratado, a pesar de que no se le colocó el material que solicitó en los siete niveles del inmueble ubicado en el centro de la Ciudad de México. Se desembolsaron 2 mil 020 pesos por metro cuadrado de piso cerámico.
La Sedatu pidió piso a base de piezas prefabricadas de concreto en formato de 1.20 m x 0.60 m color rojo 3 Acid Was, y la constructora colocó piso rectificado modelo Kingston Grey de 160 x 80 cm.
El piso rectificado modelo Kingston Grey de 160 x 80 cm tiene un precio comercial de 499 pesos por metro cuadrado, según la empresa Minos Pisos.

Es decir, a la Sedatu le cambiaron el modelo, color y la calidad del piso, pero sin verse reflejado en el costo que debería ser menor.
La dependencia federal debió pagar alrededor de 499 pesos por metro cuadrado, sin embargo, pagó 2 mil 020, unos mil 521 pesos más. Al bajar la calidad debía ajustarse y bajar el precio.
“(…) Se constató que en los niveles 1 al 7 se colocó piso cerámico en lugar de piso a base de pieza prefabricada de concreto en formato de 1.20 m x 0.60 m, color rojo 3 Acid Wash, indicado en el proyecto ejecutivo; actividad que fue autorizada para pago por la residencia de obra en las estimaciones (…) sin que se acreditara con evidencia documental la autorización para este cambio ni el ajuste en el costo de dicha actividad”, afirmó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en un balance de costos por aclarar.
La construcción del Archivo General Agrario inició en octubre de 2022 con Román Meyer Falcón al frente de la Sedatu, y se proyectó su conclusión en septiembre de 2024, antes de que concluyera el periodo del presidente Andrés Manuel López Obrador, sin embargo, no se terminó la obra en los tiempos pactados.

El 27 de septiembre de 2024, en la conferencia de prensa del entonces presidente López Obrador, Román Meyer Falcón reconoció que se tenía un avance del 89% y que la obra se concluiría en diciembre de 2024, sin embargo, no fue así.
Actualmente Román Meyer Falcón es el titular de la Unidad de Proyectos de Infraestructura Urbana y Espacio Público de la Secretaría de Infraestructura Comunicaciones y Transportes (SICT) con un sueldo neto de 119 mil 497 pesos mensuales.
LA OBRA
Con el Programa de Mejoramiento Urbano (PMU) se proyectó la construcción de un nuevo museo y sede del Archivo General Agrario en la Avenida Juárez número 92, en el centro de la Ciudad de México, en una superficie de 5 mil 228 metros cuadrados, de los cuales el 63% es construcción y el resto una plaza pública con áreas verdes de esparcimiento y cultura, así como una azotea verde.
El Archivo General Agrario aumentó en más de 100% el presupuesto que se proyectó al inicio de su construcción.
“(…) con una inversión de más de mil millones de pesos (mdp) y con el objetivo de mantener en mejores condiciones la memoria de la propiedad social del país”, informó la Sedatu el 6 de enero de 2023 en el portal web de México Late.
Y en la última conferencia de prensa del presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional Román Meyer Falcón reconoció que la obra no estaría concluida y a través del Comunicado 1048/2024 se reveló la nueva cifra, “se invirtieron 2 mil 633 millones de pesos en la construcción del inmueble que albergará el segundo archivo más grande del país.

Meyer Falcón con AMLO mostrando detalles de la construcción.
Es decir, se invirtieron 1,533 millones de pesos más, 39% más del presupuesto con el que se proyectó.
El 23 de noviembre de 2023, la Sedatu firmó el contrato SEDATU-OP-103-512-2023 con Especialistas en Acabados Profesionales S.A. de C.V. por 135.9 millones de pesos para la “Construcción de Obras de Albañilería y Acabados del Edificio de Servicios Federales con Atención Ciudadana (desde zona de archivos hasta terraza) en la Alcaldía Cuauhtémoc, en la Ciudad de México”.
Se suscribió un primer convenio modificatorio SEDATU-OP-103-512-2023-1 “de reconocimiento del plazo por suspensión parcial de los trabajos del 16/11/23 al 14/04/24”.
Hubo un segundo convenio modificatorio SEDATU-OP-103-512-2023-2, “de prórroga del plazo por suspensión parcial de los trabajos del 15/04/24 al 20/02/25, por lo que el reinicio de los trabajos fue del 21/02/25 al 05/04/25”.
En octubre de 2025, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó una investigación al inmueble y detectó que el contrato se encontraba suspendido temporalmente.
Para el proyecto del Archivo General Agrario, la Sedatu contrató la colocación de piso a base de pieza prefabricada de concreto en formato de 1.20 m x 0.60 m, color rojo 3 Acid Wash.
Sin embargo, la empresa Especialistas en Acabados Profesionales S.A. de C.V. colocó un piso rectificado modelo Kingston Grey de 160 x 80 cm. Otro modelo, color y calidad, que no se ajustó a las estimaciones por el cambio.
En la indagatoria de ASF se determinaron “pagos en exceso por un monto de 35.4 millones de pesos “en la actividad número 08, Acabados-Pisos, debido a que se ejecutó con características diferentes de las que se pagaron.

Con la visita de verificación física realizada conjuntamente entre personal de la Sedatu y de la ASF se constató que en los niveles 1 al 7 se colocó piso cerámico en lugar de piso a base de pieza prefabricada de concreto en formato de 1.20 m x 0.60 m, color rojo 3 Acid Wash, indicado en el proyecto ejecutivo; actividad que fue autorizada para pago por la residencia de obra en las estimaciones.
La obra ejecutada con otros materiales de menor calidad se realizó entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de 2024, y las estimaciones fueron pagadas mayo a diciembre de 2024, es decir, en la última parte del sexenio de López Obrador y el inicio de la gestión de Claudia Sheinbaum.
No se acreditó con evidencia documental la autorización para este cambio ni el ajuste en el costo de dicha actividad, lo cual quedó asentado en el Acta Administrativa Circunstanciada de Auditoría de fecha 24 de octubre de 2025.
La Sedatu, ya en la administración de Claudia Sheinbaum, intentó justificar el cambio de piso en la última reunión con la ASF, con documentación del 2023 que no había mostrado en reuniones previas.
La actual titular de Sedatu es Edna Elena Vega Rangel.
La dependencia federal buscó argumentar que no había afectación económica, que el piso y su instalación tenían un costo de 2,020 pesos el metro cuadrado. Sin embargo, la irregularidad persiste, según la ASF, con un posible daño al erario de 35 millones de pesos.
“Mediante el oficio del 16 de enero de 2026 diversa información, documentación y argumentaciones de cuyo análisis se concluyó que la observación subsiste, toda vez que aun cuando la entidad fiscalizada indicó que se autorizó el cambio de tipo de piso mediante el alcance del contrato de la gerencia de proyecto, y que mediante cuatro minutas de trabajo de fechas 22, 28, 29 y 30 de diciembre de 2023, suscritas entre la contratista, la supervisión externa, la gerencia de proyectos y la residencia general de obra, se determinó la necesidad de realizar modificaciones al proyecto, por lo que los pisos interiores del edificio originalmente previstos a base de piezas prefabricadas de concreto color rojo, serían sustituidos por un piso rectificado modelo Kingston Grey de 160 x 80 cm, y de que se indicó que se realizó un balance del costo del contrato y que, específicamente para la actividad número 08, Acabados-Pisos, se autorizó un precio unitario con un importe de 2,020.38 pesos por metro cuadrado, por lo que al hacer el balance no se tuvo una repercusión en el monto global del contrato”, indicó la ASF.
Se le mostró a la Sedatu que en las minutas señaladas no participó la gerencia de proyectos, que el alcance del contrato no incluye la autorización de las modificaciones al proyecto ejecutivo, y no se remitió la información y documentación soporte del precio unitario ni los planos definitivos que avalen las cantidades realmente ejecutadas, “por lo que persiste el resultado”.
“Se presume un probable daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública Federal por un monto de 35,424,872.21 pesos (treinta y cinco millones cuatrocientos veinticuatro mil ochocientos setenta y dos pesos 21/100 M.N.), por realizar pagos en exceso, más el Impuesto al Valor Agregado y los intereses financieros generados desde la fecha de su pago hasta la de su recuperación o reintegro.
El contrato de obra pública “se ejecutó con características diferentes de las que se pagaron”, concluyó la ASF.
@Alatriste_III
