Dice Nahle: "Quedó un salón grande muy bonito. Queremos ponerle el nombre de una mujer, la primera que es gobernadora". Resulta que es ella.
Messi resucita a Argentina y la pone en cuartos
Todo lo bueno y lo malo de Argentina contra Egipto pasó por los botines de Messi: penal fallado, asistencia y gol. La albiceleste va contra el ganador de Colombia y Suiza.
Dice Nahle: "Quedó un salón grande muy bonito. Queremos ponerle el nombre de una mujer, la primera que es gobernadora". Resulta que es ella.
Quién más sino el astro.
EMEEQUIS.– Después de fallar un penalti, Lionel Messi sacó el empuje que le queda a los 39 años para revivir a Argentina, que perdía 0-2 con Egipto, mediante una asistencia y un gol para igualar los cartones, que terminarían 3-2 con gol de Enzo, casi al final del tiempo reglamentario.
Se cumplió la máxima de que el marcador más engañoso del fútbol es el 2-0, porque Argentina apabulló a Egipto, que venía haciendo un partido perfecto, para remontar en un contragolpe que Enzo Fernández remató de cabeza al ángulo tras deshacerse de la marca del defensor, ya con el reloj muriendo.
El partido no estuvo desprovisto de jugadas polémicas que se resolvieron en favor de Argentina.
Argentina perdía por dos goles al 66 y las cámaras enfocaban frecuentemente los rostros angustiados del técnico Scaloni y, en las gradas, del legendario Simeone, que se percataba y se escondía del tiro del camarógrafo. Cuando cayó el tercero, Simeone se abrazó con su familia dando brincos.
Luego de su triunfo más sufrido del torneo, Argentina se medirá en cuartos contra el ganador de Colombia y Suiza, que se eliminarán por la noche en el BC Place de Vancouver, Canadá.
En el camino se queda Egipto, que con Salah en el timón y los desbordes endemoniados de Hassan, tenía en la lona a una desconcertada Argentina, pero eligió encerrarse en el último tercio de su cancha, lo que aprovechó Argentina para atacar con todos sus misiles restantes.
Ibrahim sacudió el tanteador al minuto 14 con un remate de cabeza a contrapié del arquero Dibu, tras un pase con precisión milimétrica de Attia. El portero ni se movió.
Por si las cosas no estaban lo suficientemente difíciles para Argentina, Messi falló su segundo penal del torneo al tirar suave y sin colocación al lado izquierdo del portero Shobeir, quien atajó sin despeinarse.
Argentina cayó en un bache de incertidumbre, errando pases y permitiendo avances de Egipto, que aprovechó para clavar el segundo, aunque fue borrado del marcador por un jalón de camiseta previo. La polémica se dejó sentir, porque fue una jugada magistral y el jalón apenas y se vio varios toques antes de la definición.
Hassan condujo desde antes de la media cancha, sembrando albicelestes para dejarla en los botines de Salah, que tocó al espacio para que Zico rematara a puerta. Varios minutos tardó el árbitro François Letexier (Francia) en revisar el VAR y borrar lo que ya había ocurrido.
Tras ese respiro argentino, Egipto volvió a pegar al 66 con los mismos protagonistas: Hassan desbordó por la banda derecha y trazó a Zico, quien remató sin piedad.
ARGENTINA REVIVE CERCA DEL FINAL
El primer tanto de Argentina llegó al 78, cuando crecía la zozobra en la cancha, en la banca y en las gradas. Messi sacó un centro medido para que Romero cabeceara con comodidad fuera del alcance de Shobeir.
Los sudamericanos experimentaron un subidón de intensidad al sentirse cerca, aunque con el reloj en contra. Se apoderaron del balón y sofocaron a Egipto. Al 82 Messi resolvió una serie de rebotes en el área chica para rematar entre un mar de piernas y colocar el esférico cerca del travesaño, con tal violencia que el portero no pudo desviarla, a pesar de que la rozó con las manos.
Ya en tiempo de compensación, Salah perdió el balón en el área chica de Argentina y de ahí nació el contragolpe que pondría fin a las esperanzas egipcias. Julián sacó pase largo a Lautaro, quien llevó el balón con calma al extremo derecho para soltar centro que Enzo Fernández cabeceó a contrapié del arquero.
Sólo que la jugada nació de un roce de Álvarez a Salah en el área chica que muchos consideraron que era penalti.
El Mercedes-Benz Stadium de Atlanta se volvió una locura y Argentina sólo tuvo que resistir unos minutos más para rendir homenaje a Messi, considerado entre los mejores jugadores de la historia, al lado de Maradona y Pelé.
Lautaro Martínez dijo sobre Messi en entrevista al final del partido: “Impresionante, se lo merece por lo que es él, porque se brinda, porque es su último Mundial”.
@emeequis
