Diez presuntos sicarios abatidos, tres detenidos, entre ellos un colombiano, y un fuerte despliegue aéreo y terrestre de la Marina marcaron un operativo en la sierra de Rosario, Sinaloa. Hasta ahora, las autoridades no han revelado la identidad de los fallecidos.
Trump echa de cabeza a Infantino: escándalo en FIFA
Trump sacude el fútbol mundial al admitir que le llamó a Infantino para que revirtiera el partido de castigo a Balogun. Bélgica, próximo rival de Estados Unidos, exige revisión.
Diez presuntos sicarios abatidos, tres detenidos, entre ellos un colombiano, y un fuerte despliegue aéreo y terrestre de la Marina marcaron un operativo en la sierra de Rosario, Sinaloa. Hasta ahora, las autoridades no han revelado la identidad de los fallecidos.
Bélgica pide una revisión.
EMEEQUIS.- Lo que hasta hace unas horas era una sospecha terminó convertido en una confesión pública. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump reconoció su intervención para anular una tarjeta roja. El mandatario expresó que llamó directamente al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para pedir una revisión sobre el delantero estadounidense Folarin Balogun.
Apenas un día antes la FIFA había asegurado que, tras una revisión disciplinaria, decidió levantar la suspensión automática del atacante, permitiéndole disputar los octavos de final contra Bélgica. Ahora, el propio Trump confirmó que intervino personalmente para lograr ese resultado.
“Sí, hablé con Johnny”, dijo Trump, utilizando el sobrenombre con el que se refirió a Infantino durante una conferencia. “Le pedí una revisión por parte de la FIFA”.
Y calificó al árbitro brasileño Raphael Claus como “muy sospechoso”, cuestionó su historial y sostuvo que la expulsión nunca debió existir.
“Esa no fue una falta. Ni siquiera fue una infracción. Eran dos grandes atletas corriendo a toda velocidad que simplemente chocaron. Él no hizo nada malo”, afirmó. Trump también criticó el castigo automático derivado de la tarjeta roja. “Es muy injusto. Una cosa es penalizar a un jugador durante el partido, pero otra muy distinta impedirle jugar el siguiente. No puedes hacer eso”, señaló.
“YO CONSEGUI ESTE MUNDIAL”
Durante su intervención, Trump también aprovechó para reivindicarse como el impulsor de la Copa del Mundo en territorio estadounidense. Aseguró que fue él quien consiguió que el torneo llegara a Norteamérica y minimizó la participación de otros gobiernos.
“Yo conseguí la FIFA. Le dimos un pequeño pedazo a Canadá y otro pequeño a México. Lo conseguí yo mismo”, afirmó.
Incluso sostuvo que el torneo está rompiendo todos los récords de audiencia y que cada partido tiene dimensiones comparables al Super Bowl.
LA TARJETA ROJA
La polémica comenzó durante el encuentro entre Estados Unidos y Bosnia y Herzegovina. En una disputa por el balón, el pie de Balogun impactó el tobillo del defensor Tarik Muharemovic. Inicialmente el árbitro dejó seguir la acción, pero tras revisar el VAR mostró tarjeta roja directa.
La expulsión implicaba automáticamente un partido de suspensión, por lo que el goleador estadounidense quedaba fuera del duelo de octavos frente a Bélgica.
Sin embargo, el Comité Disciplinario de la FIFA tomó una decisión extraordinaria: revocó la sanción tras revisar el caso, un movimiento considerado excepcional dentro de la normativa del torneo.
Trump previamente había mencionado:”¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!”, escribió.
Ahora quedó claro que, antes de esa decisión, había sostenido una conversación telefónica con Infantino. Hasta ahora, la FIFA había presentado la rehabilitación de Balogun como el resultado de una evaluación disciplinaria independiente. Pero la confirmación de que el presidente del país anfitrión llamó directamente al máximo dirigente del organismo alimenta las acusaciones de injerencia política.
A EUROPA
La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol sostuvo que intervenir para dejar sin efecto una suspensión automática “cruza la línea roja” y recordó que ese castigo forma parte de los principios fundamentales del reglamento.
“Cuando la certeza de las reglas deja de estar garantizada por quienes deben protegerlas, la integridad del juego está en riesgo y la credibilidad de la competición se ve socavada”, señaló el organismo europeo.
También el expresidente de la FIFA Sepp Blatter criticó la situación y advirtió que “el fútbol nunca debe convertirse en un campo de juego para el poder político”.
SIN JUSTIFICACIÓN
El caso Balogun abre otro frente para la FIFA: la falta de una explicación jurídica convincente sobre una decisión que rompe con la tradición disciplinaria de los Mundiales.
El organismo únicamente informó que actuó con base en el artículo 27 de su Código Disciplinario, una disposición que le permite “suspender total o parcialmente la ejecución de una medida disciplinaria”. Sin embargo, no explicó por qué decidió aplicar esa facultad en este caso ni qué elementos extraordinarios justificaban dejar sin efecto una suspensión automática.
La ausencia de argumentos resulta aún más llamativa porque el propio Código Disciplinario establece que una expulsión por juego brusco grave debe acarrear “al menos dos partidos” de sanción, mientras que el reglamento específico de la Copa del Mundo contempla que las tarjetas rojas no son apelables por las selecciones participantes.

Trump e Infantino se reconocen como amigos.
De acuerdo con BBC Sport, el artículo 27 nunca había sido utilizado para revertir una suspensión durante una Copa del Mundo. Consultada sobre los motivos de la decisión, la FIFA evitó responder y únicamente remitió al antecedente de Cristiano Ronaldo, cuya sanción fue parcialmente suspendida antes del torneo tras una expulsión ocurrida en la fase de clasificación con Portugal. En aquel caso, el organismo sí ofreció una justificación al destacar el historial disciplinario del futbolista. Con Balogun no hubo ninguna explicación pública.
La situación también ha alimentado el malestar entre otras selecciones. Bélgica, rival de Estados Unidos en los octavos de final, manifestó su “sorpresa” y sostuvo que la decisión contradice el reglamento del torneo, el cual establece que un jugador expulsado debe cumplir automáticamente un partido de suspensión. Para la Federación Belga, la FIFA utilizó una disposición general de su Código Disciplinario para dejar sin efecto las reglas particulares de la competencia.
@emeequis
