Morena dice que busca cerrar la puerta a candidatos criminales con sus filtros previos. Pero también podría usar información reservada para sacar de la competencia a un adversario interno, disciplinar a un gobernador o favorecer al aspirante de Palacio Nacional. La opinión de @Juan_OrtizMX.
El filtro de Morena que prende las alertas
Morena dice que busca cerrar la puerta a candidatos criminales con sus filtros previos. Pero también podría usar información reservada para sacar de la competencia a un adversario interno, disciplinar a un gobernador o favorecer al aspirante de Palacio Nacional. La opinión de @Juan_OrtizMX.
Morena dice que busca cerrar la puerta a candidatos criminales con sus filtros previos. Pero también podría usar información reservada para sacar de la competencia a un adversario interno, disciplinar a un gobernador o favorecer al aspirante de Palacio Nacional. La opinión de @Juan_OrtizMX.
POR JUAN ORTIZ / LUPA LEGISLATIVA
EMEEQUIS.– Ariadna Montiel anunció que Morena someterá sus candidaturas a varios filtros previos. Y es que antes de acudir a la comisión del INE, revisarán fuentes abiertas y pedirán información al gabinete de seguridad.
Con esa decisión, reconocen que este mecanismo impulsado por Claudia Sheinbaum era débil para detener perfiles ligados al crimen.
La propuesta del oficialismo puede resultar todavía más delicada. Si las dependencias públicas entregan datos de inteligencia a Morena para revisar candidaturas, el Gobierno Federal usaría de nuevo las capacidades del Estado para beneficiar al partido en el poder. Así que la cura puede terminar peor que la falla original.
UNA COMISIÓN DÉBIL
La Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas ya forma parte de la ley electoral gracias a una reforma reciente. Tendrá cinco consejeros del INE y enviará listas de aspirantes a la FGR, al CNI, a la UIF, a la CNBV y a otras autoridades. Su tarea será recibir alertas antes de registrar candidaturas.
Pero la revisión será voluntaria. Cada partido podrá mandar todos sus perfiles, algunos o ninguno. Además, el aspirante podrá aceptar el análisis. Si se niega, la ley no le impide competir. Y aunque varias autoridades detecten un “riesgo razonable”, el partido podrá ignorar la alerta sin explicar públicamente por qué.
El INE tampoco investigará por cuenta propia, pues funcionará como ventanilla entre los partidos y las dependencias. Recibirá nombres, enviará solicitudes y devolverá respuestas. Así que el Congreso creó una comisión capaz de advertir, pero sin fuerza para impedir una candidatura vinculada con el crimen.

EL FILTRO DE MORENA
Montiel dijo que Morena revisará propietarios y suplentes. Además de posibles vínculos criminales, también revisarán casos de corrupción, violencia política de género y agresiones contra mujeres. Hasta ahí suena responsable. El detalle está en que el partido quiere pedir información al gabinete de seguridad antes de que intervenga la comisión del INE.
Esa vía paralela carece de reglas públicas y sentido común, ya que nadie ha explicado quién recibirá los datos, qué autoridad responderá, cuánto tiempo se conservarán los expedientes o cómo podrá defenderse una persona excluida. Tampoco se sabe si otros partidos tendrán el mismo acceso al gabinete de seguridad.
Morena dice que busca cerrar la puerta a candidatos criminales. Pero también podría usar información reservada para sacar de la competencia a un adversario interno, disciplinar a un gobernador, favorecer al aspirante de Palacio Nacional o justificar una decisión tomada desde antes.
INTELIGENCIA PARTIDISTA
La reforma ordena que las autoridades reporten únicamente si existe un “riesgo razonable”. No deberán explicar de qué caso surge o qué pruebas existen. Además, el concepto carece de definición precisa en la ley.
Eso deja a los aspirantes frente a señalamientos secretos que pueden afectar su derecho a competir. También deja a los partidos políticos margen para proteger aliados o castigar rivales. La confidencialidad terminará por usarse para excluir sin rendición de cuentas.
Ariadna Montiel quiso presumir un filtro más estricto, aunque terminó confesando la debilidad del diseño presidencial. Morena no confía en la comisión que su mayoría aprobó y ahora busca una puerta directa hacia la inteligencia del Gobierno federal.
El riesgo ya está sobre la mesa. Una comisión voluntaria puede dejar pasar narcocandidaturas. Un filtro partidista conectado al gabinete de seguridad también, pero sumaría el riesgo de convertir información de inteligencia en arma política de uso indiscriminado.
@Juan_OrtizMX
