El caso de India muestra un precedente para la UNAM: ambos exámenes en línea fueron vulnerados por la IA, pero las consecuencias fueron muy distintas.
En India, las fallas en el examen en línea derivaron en renuncias: ¿Qué pasará en la UNAM?
El caso de India muestra un precedente para la UNAM: ambos exámenes en línea fueron vulnerados por la IA, pero las consecuencias fueron muy distintas.
El caso de India muestra un precedente para la UNAM: ambos exámenes en línea fueron vulnerados por la IA, pero las consecuencias fueron muy distintas.
EMEEQUIS.– El escándalo por el uso de inteligencia artificial para hacer trampa en exámenes de ingreso universitario no es exclusivo de México. En una columna publicada en Opinión 51, la periodista Bárbara Anderson sostiene que el caso de la UNAM tiene un espejo en India: dos procesos de admisión masivos, ambos realizados por primera vez completamente en línea, terminaron exhibiendo vulnerabilidades frente a la IA y una falta de controles tecnológicos.
La diferencia, plantea la autora, estuvo en la reacción de las autoridades y de la sociedad.
Mientras que en India el escándalo derivó en la renuncia del secretario de Educación y en una reforma para endurecer las sanciones contra quienes alteren exámenes nacionales, en México la respuesta se limitó a una denuncia penal contra personas desconocidas y a exhortos para que los aspirantes no hagan trampa.
“En mayo pasado, más de dos millones de indios presentaron el NEET, el examen nacional que abre la puerta a estudiar medicina. Pero el documento se filtró y rápidamente surgieron inconsistencias y denuncias, tanto que el gobierno de Narendra Modi decidió anularlo y repetirlo. Hacer todo el proceso de nuevo fue una sentencia para quienes ya habían agotado meses de preparación y ansiedad”.
DOS EXÁMENES, EL MISMO PROBLEMA
Anderson compara el examen NEET de India, que da acceso a estudiar Medicina, con el primer examen de ingreso a licenciatura de la UNAM realizado totalmente en línea.
En India, recuerda, más de dos millones de estudiantes presentaron la prueba. Tras detectarse la filtración del examen y diversas irregularidades, el gobierno decidió anular el proceso y repetirlo, lo que generó una fuerte crisis social.
“En un país donde la educación es una nueva vía de movilidad social entre castas, esto fue una bomba para muchos jóvenes: se documentaron 20 suicidios asociados con la incertidumbre de repetir la prueba”.
En México, la UNAM registró 191 mil 306 aspirantes y aplicó el examen a 158 mil 712, de los cuales 3 mil 174 fueron descalificados por conductas contrarias a la convocatoria, relacionadas con el uso de inteligencia artificial y otros mecanismos de fraude.

La columnista sostiene que, aunque la escala es distinta, el origen del problema fue similar: “una automatización mal calculada” en países que todavía no cuentan con suficientes mecanismos para supervisar el uso de la IA en procesos de alta relevancia.
“Si bien los números no son comparables en escala —India multiplica por diez a la UNAM en aspirantes—, el mecanismo de fondo es idéntico, pese a los 15 mil kilómetros de distancia: un examen con una automatización mal calculada, en países que no terminan de resolver ni su seguridad digital ni sus vacíos regulatorios frente a la IA”.
MERCADO NEGRO Y TECNOLOGÍA INSUFICIENTE
La autora también alude al mercado clandestino que surgió alrededor del examen de la UNAM.
Señala que hubo ofertas de bancos de reactivos, suplantación de identidad y servicios para resolver completamente la prueba, con precios que iban desde cientos hasta decenas de miles de pesos.
“Incluso el lunes nos enteramos de que el mercado negro floreció alrededor de este examen, con su propia tabla de precios: de 200 a mil 500 pesos por bancos de reactivos de aplicaciones anteriores; hasta 4 mil pesos por resolver el examen completo mediante suplantación de identidad, y hasta 50 mil pesos en los grupos que ofrecían “garantizar” un lugar”.
En contraste con ello, recuerda que la universidad destinó más de 101 millones de pesos para contratar sistemas de reconocimiento facial, validación de identidad y monitoreo durante la aplicación del examen (todo proporcionado por la empresa Territorium Life ), medidas que, según Anderson, fueron superadas por métodos mucho más simples como utilizar un segundo teléfono o recurrir a un chatbot.
LA DIFERENCIA FUE LA RESPUESTA
Para Anderson, la mayor distancia entre ambos casos no está en el fraude sino en las consecuencias.
Explica que en India los estudiantes se organizaron durante semanas para exigir responsabilidades, realizaron protestas, huelgas de hambre y movilizaciones que terminaron presionando al gobierno del primer ministro Narendra Modi.
Finalmente, el entonces secretario de Educación presentó su renuncia y el gobierno impulsó cambios legales para castigar con mayor severidad el fraude en exámenes nacionales.
“La furia estudiantil en India tuvo algo que en México no hemos visto: organización y un nombre propio para defender a los aspirantes. Los estudiantes armaron un frente único, el Partido Popular de las Cucarachas, un apodo que ellos mismos adoptaron después de que el presidente de la Corte Suprema, Surya Kant, comparara a jóvenes desempleados y activistas con “parásitos””
En México, en cambio, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que la UNAM es una institución autónoma y que corresponde a la universidad conducir el proceso y revisar las irregularidades. La mandataria llamó a los aspirantes a no hacer trampa, pero evitó pronunciarse sobre las decisiones adoptadas por la institución.
UN RETO QUE APENAS COMIENZA
La periodista concluye que tanto India como México enfrentan el mismo desafío: adaptar los sistemas de evaluación al avance de la inteligencia artificial sin comprometer la equidad de los procesos de admisión.
En su opinión, ambos países implementaron exámenes masivos completamente en línea antes de contar con la infraestructura tecnológica y regulatoria necesaria para protegerlos frente a nuevas formas de fraude, por lo que considera que el verdadero reto será determinar cuál logra responder de manera más efectiva a un problema que ya rebasa fronteras.
“Ni India ni México figuran hoy entre los países con mayor madurez en ciberseguridad institucional. En los dos casos se realizó una automatización prematura del proceso de selección universitaria más importante del país, sin construir antes la infraestructura de supervisión capaz de sostenerla”
@emeequis
