Alejandro Rosales Castillo es requerido por las autoridades de Carolina del Norte, en Estados Unidos, por asesinato de una compañera de trabajo. Se escapó a México en 2016 y llevaba una vida normal en Pachuca, Hidalgo.
“Mi Beca para Empezar” ayuda a Carlitos y Omar a aprender mejor
Con una transferencia mensual, “Mi Beca para Empezar” ayuda a niñas y niños de primaria a contar con útiles y materiales escolares, favoreciendo su desempeño y permanencia en escuelas públicas de la Ciudad de México.
Alejandro Rosales Castillo es requerido por las autoridades de Carolina del Norte, en Estados Unidos, por asesinato de una compañera de trabajo. Se escapó a México en 2016 y llevaba una vida normal en Pachuca, Hidalgo.
Ciudad de México, 05 de diciembre de 2025.- Cada inicio de mes, Laura Hernández está al pendiente del depósito de la ayuda “Mi Beca para Empezar” del Fideicomiso Bienestar Educativo (Fibien). Tiene dos hijos, Carlitos y Omar, ambos van a la primaria, uno en tercero y otro en quinto grado, en una escuela de la alcaldía Venustiano Carranza.
Gracias a la transferencia mensual de 650 pesos por estudiante de primaria, Laura puede cubrir gastos que antes representaban una carga constante: útiles escolares, copias, materiales para tareas y, en ocasiones, parte del uniforme. “Cuando te piden cartulina, colores o una libreta extra, ya no hay tanta preocupación, la verdad es que ayuda mucho”, explica.
“Mi Beca para Empezar” es un programa dirigido a estudiantes de educación básica en escuelas públicas, con el objetivo de garantizar la permanencia escolar, reducir la deserción y promover la igualdad de oportunidades educativas desde los primeros años de formación. Actualmente, 686 mil 664 estudiantes son beneficiarios en la Ciudad de México.
Para Carlitos, el hijo mayor de Laura, el apoyo también tiene un impacto emocional. “Ahora siempre voy listo a la escuela”, cuenta. Por su parte, Omar utiliza parte del apoyo para comprar libros de lectura que su maestra recomienda.
De acuerdo con autoridades educativas, el programa busca evitar que las limitaciones económicas influyan en la asistencia y el desempeño escolar, asegurando que niñas y niños cuenten con los insumos básicos para aprender.
“Es una bendición tener este apoyo, porque así ellos aprenden mejor y nosotros lo vemos reflejado en su ánimo”, afirma Laura en entrevista.

