Marcelo Ebrard, la sombra de Manuel Camacho

La política es dura y pragmática. Marcelo Ebrard sólo tiene dos cartas: replegarse y apoyar a Claudia Sheinbaum o romper con la 4T para fortalecer la alianza opositora. Manuel Camacho enfrentó una disyuntiva similar.

|
14 DE SEPTIEMBRE DE 2023
RELACIONADO

Maestros toman las casetas de ingreso a la CDMX y advirtien que seguirán las protestas hasta que la jefa del Ejecutivo acceda a reunirse con ellos. Mientras tanto, siguen abiertas las mesas de negociación con la Secretaría de Gobernación.

|
Hace 2 horas
Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Eme equis en

CONFIDENTE EMEEQUIS

EMEEQUIS.– Nadie aprende en cabeza ajena. Marcelo Ebrard está viendo una película que cree recordar. Tres décadas después, padece, en carne propia, el desvanecimiento de sus aspiraciones y la constatación de que el camino que tome, si no es el correcto, puede llevarlo a la irrelevancia política. 

Cada día que pasa, los apoyos se debilitan, como está ocurriendo con los legisladores que lo respaldaban, porque la política es así, dura y pragmática. 

Sólo tiene dos cartas para salvar el juego: replegarse y al tiempo apoyar a Claudia Sheinbaum o romper con la 4T para embarnecer la alianza opositora. Los términos medios, en este caso, lo acercarán a los errores que cometió Manuel Camacho, quien no evaluó con claridad dónde estaba el poder y los futuros que este puede ofrecer.

En noviembre de 1993, el domingo 28, para ser exactos, Camacho sintió que su vida se derrumbaba. Estaba en su casa de Cuernavaca cuando se enteró que el candidato a la Presidencia de la República sería Luis Donaldo Colosio. 

 TE RECOMENDAMOS: “SE ACABÓ EL PROCESO INTERNO”: MARIO DELGADO; NO DESCARTA LANZARSE POR CDMX

El presidente Carlos Salinas había preparado el relevo con precisión y paciencia. Al menos desde tres meses antes, tenía claro quiénes estaban fuera de la carrera y Camacho era uno de ellos. 

MANTÉNGASE INFORMADO

Recibe nuestro boletín semanal
Si continúas, aceptas la política de privacidad

Camacho tenía un largo recorrido con Salinas, inclusive constituyeron, con José Francisco Ruiz Massieu, Emilio Lozoya y Raúl Salinas una pequeña organización: Política y Profesión Revolucionaria. Sí, Camacho era el compañero, pero Colosio el alumno. 

Esas horas fueron cruciales. Pedro Aspe, el secretario de Hacienda, y a quien se le mencionaba con frecuencia como posible aspirante, acudió a Los Pinos para saludar al presidente y para informar que había felicitado al todavía secretario de Desarrollo Social. 

Camacho había hablado telefónicamente con Salinas dejando claro que no celebraría la designación sin antes hablar del asunto. A regañadientes, el presidente de la República accedió a desayunar al día siguiente. 

Quedó claro que Camacho no se sumaría a las felicitaciones. Tuvo que dejar la regencia del Distrito Federal, pero fue nombrado secretario de Relaciones Exteriores. Lo sería solo por unos meses, porque estalló la guerra en Chiapas.   

El propio procedimiento del destape, operado en la discreción, los dobleces y las fintas, propiciaba la confusión, la mala lectura de las señales. 

Pero estaban ahí. Colosio contaba con la experiencia partidista y de Estado suficiente para encarar el reto y superaba a sus contrincantes. Tenía bajo su responsabilidad el programa más importante del sexenio, Solidaridad. 

Un dato. Sería el primer expresidente del PRI, al menos en el último cuarto de siglo, con posibilidades reales de ganar la contienda por la Presidencia. 

Esto es lo que veía Salinas y lo anotó con claridad en “México. Un paso difícil a la modernidad”.

La irrupción del EZLN obligó a cambios en el gabinete. Camacho solicitó ser el mediador del conflicto. Era una posición arriesgada para todos y en particular para Colosio. 

El candidato del PRI le pidió al presidente de la República que no nombrara a Camacho secretario de Gobernación, “pues teniendo esa responsabilidad oficial de organizar las elecciones ¡podría también tener la pretensión de negociarlas!”, cuenta Salinas y aclara que el sonorense hizo la advertencia con sentido del humor, y habría que añadir que con intuición.  

Camacho tuvo un excelente papel como mediador, inclusive logró que se firmara con el EZLN el “Compromiso para la paz digna en Chiapas”, el que estaba sujeto a una consulta que se realizaría entre las bases sociales del movimiento rebelde. 

El asesinato de Colosio trastocó también ese proceso, porque en el EZLN decidieron retirarse para evaluar y medir lo que estaba ocurriendo. 

Para Camacho aquello fue la puntilla que lo inhabilitó para cualquier aspiración en ese momento, aunque fuera modesta. Era el costo que pagó por su falta de empatía con el candidato del PRI y sobre todo por la mala lectura que hizo sobre lo que estaba ocurriendo.

Pasada la tormenta, quedó claro que Camacho nunca tuvo la fuerza suficiente en el PRI para provocar desprendimientos de militantes o rupturas de organizaciones.

Esto fue así porque Colosio era un candidato con enorme legitimidad entre los suyos. Conocía las estructuras del partido y había participado en cientos de postulaciones. 

En los patios del PRI había dicho una noche de noviembre, ante cientos de militantes, que los podía mirar a los ojos, que era uno de ellos. Tenía razón. 

@jandradej

Powered by Froala Editor

Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Eme equis en

Telegram

MÁS CONTENIDOS

Maestros toman las casetas de ingreso a la CDMX y advirtien que seguirán las protestas hasta que la jefa del Ejecutivo acceda a reunirse con ellos. Mientras tanto, siguen abiertas las mesas de negociación con la Secretaría de Gobernación.

|
Hace 2 horas

“Es que hay mucha provocación. Los extremos se juntan. Ayer lo dije. En los regímenes anteriores esto ni salía en los medios, ahora hacen un escándalo”, dice Sheinbaum sobre las protestas de la CNTE.

|
Hace 4 horas

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cerró filas en torno a la carta enviada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador a Donald Trump, rechazando las acusaciones de la oposición y de analistas que pretenden ligar a la Cuarta Transformación con el crimen organizado. Para desmontar esta narrativa, promovida según ella por la ultraderecha nacional e internacional, la mandataria exhibió datos oficiales que registran alrededor de 680 detenciones de líderes de cárteles de la droga durante el sexenio pasado, cuestionando el argumento de una colusión criminal. Asimismo, Sheinbaum calificó de misóginas las versiones que aseguran que López Obrador sigue gobernando el país desde Palenque, respaldó la lectura de que Trump actúa presionado por "falsos amigos", y contrastó la situación actual con los avances de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para recuperar los recursos públicos desviados en la red de corrupción de Genaro García Luna

|
Hace 5 horas

Documentos oficiales en poder de EMEEQUIS revelan que la FIFA pagó 12 mil pesos por la autorización para usar ocho imágenes icónicas de zonas turísticas y arqueológicas de México. No alcanza ni para un boleto del partido inaugural.

|
Hace 7 horas