La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo decretó el triunfo de la Selección Mexicana sobre Inglaterra para el partido de este domingo bajo la contundente frase "porque vamos a ganar", pero emitió un enérgico llamado a la responsabilidad individual para celebrar con extrema precaución y evitar nuevas tragedias. Este exhorto se produce bajo la dolorosa coyuntura de la estampida en Paseo de la Reforma que cobró la vida de cuatro personas en festejos previos, hecho que motivó al gobierno de Clara Brugada y a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) a implementar un masivo operativo de seguridad en CDMX. El plan incluye la dispersión de pantallas en Reforma, la prohibición de vallas en el Ángel de la Independencia para evitar cuellos de botella, la activación de carpas médicas con rombos rojos y la promoción de sedes alternas como el FIFA Fan Festival en el Zócalo para garantizar la integridad de la afición
Lo que no se está contando de Zacatecas
Más allá de las encuestas electorales, la pugna central en Zacatecas gira en torno a si la hegemonía histórica del grupo Monreal persistirá tras veinte años, frente al desafío de Ulises Mejía Haro, quien se posiciona como una fuerza externa. Morena considera la reconfiguración de este bastión, lidiando con fricciones internas, el desgaste social por la violencia y las maniobras de la oposición (Bonilla) junto a Ricardo Monreal para consolidar el poder local.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo decretó el triunfo de la Selección Mexicana sobre Inglaterra para el partido de este domingo bajo la contundente frase "porque vamos a ganar", pero emitió un enérgico llamado a la responsabilidad individual para celebrar con extrema precaución y evitar nuevas tragedias. Este exhorto se produce bajo la dolorosa coyuntura de la estampida en Paseo de la Reforma que cobró la vida de cuatro personas en festejos previos, hecho que motivó al gobierno de Clara Brugada y a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) a implementar un masivo operativo de seguridad en CDMX. El plan incluye la dispersión de pantallas en Reforma, la prohibición de vallas en el Ángel de la Independencia para evitar cuellos de botella, la activación de carpas médicas con rombos rojos y la promoción de sedes alternas como el FIFA Fan Festival en el Zócalo para garantizar la integridad de la afición
¿Cuál es la historia?
EMEEQUIS.- Mientras buena parte de la conversación pública se concentra en las primeras encuestas rumbo a la gubernatura de Zacatecas, hay una historia mucho más interesante desarrollándose detrás de los números. La verdadera disputa no parece ser únicamente quién será el próximo candidato de Morena, sino si uno de los grupos políticos más longevos y eficaces del obradorismo conservará o no el control de su principal bastión.
Durante más de dos décadas los Monreal construyeron en Zacatecas una estructura política difícil de igualar. Gobernaron municipios, ocuparon el gobierno estatal, conquistaron posiciones legislativas y tejieron una red de poder que convirtió al estado prácticamente en su territorio natural. Sin embargo, las señales que comienzan a observarse apuntan a que ese ciclo podría estar acercándose a su fin.
No es casualidad que las mediciones más recientes coloquen a Ulises Mejía Haro como el perfil mejor posicionado dentro de Morena y también como uno de los aspirantes con mayor competitividad frente a la oposición. Tampoco parece casual que, precisamente por ello, sea uno de los personajes con menor aceptación dentro del grupo político encabezado por los Monreal. Cuando un aspirante crece fuera de la estructura dominante, inevitablemente se convierte en una amenaza para quienes han controlado durante años la sucesión.
Del otro lado aparece Verónica Díaz, identificada desde hace tiempo con el grupo monrealista y cuya cercanía familiar con el actual gobernador, David Monreal, pese a al divorcio de su hermano, mantiene abierto un debate político inevitable sobre la conveniencia de prolongar el mismo círculo de poder. A ello se suman los cuestionamientos que distintos actores políticos han formulado sobre el uso de la estructura territorial construida alrededor de los programas sociales para fortalecer su presencia pública, un tema que seguramente volverá a ocupar espacio conforme avance el proceso electoral.
La pregunta de fondo es si desde el centro del poder político existe la intención de cerrar definitivamente el capítulo del dominio de los Monreal en Zacatecas. No hay una declaración oficial que lo confirme, pero varias decisiones políticas recientes dentro de Morena parecen apuntar hacia una lógica distinta a la de preservar los antiguos cacicazgos regionales. Si esa lectura es correcta, Zacatecas podría convertirse en uno de los primeros grandes laboratorios de esa estrategia.
La otra variable merece todavía más atención. Si Ulises Mejía terminara imponiéndose como candidato de Morena, no sería extraño observar movimientos inesperados. La política mexicana ha demostrado una y otra vez que las lealtades suelen responder más a proyectos personales que a siglas partidistas, y el propio Ricardo Monreal ha protagonizado episodios en los que el respaldo político terminó cruzando las fronteras de su partido cuando los intereses así lo exigieron.
Por eso conviene seguir con atención a Adolfo “Fito” Bonilla y a la oposición. Hoy puede parecer una hipótesis remota, pero en una elección donde el control del estado vale más que la disciplina partidista, ningún escenario debería descartarse. La política zacatecana ha demostrado que las alianzas menos evidentes suelen construirse lejos de los reflectores.
Todo ello ocurre, además, en un estado profundamente golpeado por la inseguridad y donde el desgaste del gobierno local comienza a reflejarse en el ánimo ciudadano. Morena mantiene ventaja, pero ya no con la comodidad de otros años; mientras tanto, el panorama de la oposición y el eventual papel que pudiera asumir Movimiento Ciudadano siguen abiertos, sin que exista todavía una definición clara sobre sus principales cartas.
Quizá por eso la historia más importante de Zacatecas no esté en las encuestas que hoy ocupan los encabezados. La verdadera elección consiste en saber si Morena está dispuesto a desmontar uno de sus últimos grandes enclaves de poder regional o si, una vez más, los viejos operadores terminarán encontrando la forma de seguir gobernando, aunque sea desde otra camiseta.
@Sandra_Romandia
