La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como una "ficción del tamaño del universo" las publicaciones de CNN y The New York Times sobre supuestas operaciones de la CIA en México, señalando que, aunque CNN se mantiene en su postura informativa pese a los desmentidos oficiales, se trata de una "construcción mentirosa" para dañar la relación bilateral. La mandataria enfatizó que la presencia de agencias estadounidenses está estrictamente limitada por la Ley de Seguridad Nacional a funciones de enlace, rechazando categóricamente tanto la presencia de agentes en campo como la versión del diario neoyorquino sobre el uso de explosivos por parte del gobierno mexicano, tachando estos reportes de estrategias sensacionalistas de grupos que buscan una intervención extranjera
Una semana después, Sheinbaum informa que llega Guardia Nacional a Guerrero
Ataques armados contra indígenas de la montaña baja de Guerrero llevan una semana y apenas van llegando las fuerzas armadas para protegerlos.
La presidenta Claudia Sheinbaum calificó como una "ficción del tamaño del universo" las publicaciones de CNN y The New York Times sobre supuestas operaciones de la CIA en México, señalando que, aunque CNN se mantiene en su postura informativa pese a los desmentidos oficiales, se trata de una "construcción mentirosa" para dañar la relación bilateral. La mandataria enfatizó que la presencia de agencias estadounidenses está estrictamente limitada por la Ley de Seguridad Nacional a funciones de enlace, rechazando categóricamente tanto la presencia de agentes en campo como la versión del diario neoyorquino sobre el uso de explosivos por parte del gobierno mexicano, tachando estos reportes de estrategias sensacionalistas de grupos que buscan una intervención extranjera
Tardía respuesta. Foto: Daniel Augusto / Cuartoscuro.com.
EMEEQUIS.– Una semana después de que comenzaron los ataques armados contra comunidades indígenas de la montaña baja de Guerrero, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que finalmente ingresaron elementos de la Guardia Nacional y funcionarios federales a la región de Chilapa.
Para entonces, cientos de familias ya han huido a los cerros, otras se refugian en iglesias y el caso ha escalado internacionalmente tras la difusión de un video donde habitantes piden ayuda al presidente Donald Trump.
Durante su conferencia matutina de este 13 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la situación comenzó a atenderse mediante diálogo con las comunidades y el ingreso de fuerzas federales.
“Los bloqueos que había, había tres bloqueos. Los tres se liberaron mediante el diálogo. Se permitió entrar a un grupo de la Guardia Nacional, la Defensa con la coordinadora de la Comisión de Víctimas, Yuriria, que la verdad es de primera”, dijo.
La mandataria señaló que funcionarios federales sostuvieron asambleas con personas desplazadas y llevaron ayuda humanitaria. “Se acercaron a las personas desplazadas, hubo asambleas, se llevó alimentación y otros insumos y a los heridos se les trasladó a los hospitales”, declaró.
Añadió que la intención es mantener presencia permanente en la región.
“El objetivo es que no sea nada más en este momento y después retirarse, sino que se queden ahí tanto el Gobierno Federal como el Gobierno de Guerrero”.
Sin embargo, en las comunidades la percepción es distinta: la ayuda llegó cuando los pueblos ya estaban vacíos, una semana después de que todos los problemas comenzaron, cuando ya había asesinados y fuentes de ingresos destruidas.
Aun así, la presidente insistió en que el problema no es solo por grupos criminales que intentan adueñarse de la zona, sino por las autodefensas:
“Sí hay grupos delictivos, pero también hay organizaciones sociales y también hay guardias comunitarias”, afirmó.
“Si hay algún asunto criminal que tenga que investigarse se lleva a su propia vía, pero lo importante es atender a la población y que mediante el diálogo pueda establecerse una condición de paz”.
Previamente EMEEQUIS publicó una nota en la que activistas explican que en realidad el problema es que las autodefensas no quieren aliarse con el crimen organizado y el ejército, en incursiones previas únicamente entraba de observador o ya definitivamente estaba comprados por las células delictivas.
YA HABÍAN PEDIDO AYUDA
Desde el 6 de mayo, comunidades vinculadas al Concejo Indígena y Popular de Guerrero–Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) denunciaron incursiones armadas atribuidas a “Los Ardillos”, uso de drones explosivos, ataques nocturnos y desplazamientos forzados. Aunque algunas otras organizaciones como Tlachinollan notificaron que los ataques empezaron desde el 2 de mayo.
Organizaciones como el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) sostuvieron durante toda la semana que las comunidades llevaban años solicitando protección y que las autoridades fueron omisas pese a las alertas previas.
El abogado y defensor Javier Rodríguez Guerrero aseguró a EMEEQUIS que desde el inicio de los ataques se enviaron llamados de emergencia a Guardia Nacional, Ejército, Gobernación, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y autoridades estatales. “Nadie nos atendía”, afirmó. “Hubo casi un bloqueo”.
Fue hasta después de los desplazamientos masivos y del impacto mediático del video dirigido a Trump cuando el gobierno federal reaccionó públicamente.
EL EJÉRCITO VINO SOLAMENTE A OBSERVAR
Tanto Tlachinollan como Frayba han señalado que las comunidades de Tula y Xicotlán, dos de las primeras tomadas por grupos armados, contaban con medidas cautelares desde 2021.
Además, según denunciaron los defensores, existían acuerdos previos para que Ejército y Guardia Nacional mantuvieran vigilancia permanente en cerros estratégicos desde donde operaban agresores vinculados a “Los Ardillos”, pero esas posiciones terminaron abandonadas.
“El Ejército ya no tenía el control de los cerros”, explicó Javier Rodríguez a EMEEQUIS. “Eso permitió nuevamente el ascenso de Los Ardillos”.
Abel Barrera, director de Tlachinollan, sostuvo incluso que durante algunos ataques elementos militares se encontraban a pocos metros mientras las comunidades eran atacadas con drones y armas largas. “La presencia del Ejército ha sido testimonial”, dijo. “Los grupos criminales saben que no se van a meter con ellos”.
“UN GRITO DE DESESPERACIÓN”
La presión pública sobre el gobierno creció luego de que circulara un video donde habitantes de las comunidades pedían ayuda a Donald Trump ante la falta de respuesta de autoridades mexicanas.
La grabación provocó polémica nacional y fue interpretada por algunos sectores como una solicitud de intervención extranjera.
Sin embargo, los defensores que acompañan a las comunidades sostienen que se trató de un acto desesperado. “Es un grito de desesperación”, explicó Abel Barrera. “La gente siente que nadie la escucha”.
Ahora el ejército nuevamente regresa a la zona sin embargo falta saber cuál será su papel y si se volverán a retirar dejando a las comunidades solas en la lucha por sobrevivir al crimen organizado.
@emeequis
