El tigre Kenzo murió al aspirar su propia sangre producto de un balazo, dice la necropsia de la UNAM, tras el fracaso en el operativo para capturarlo con vida.
Tigre Kenzo murió broncoaspirado por sangre de balazo
El tigre Kenzo murió al aspirar su propia sangre producto de un balazo, dice la necropsia de la UNAM, tras el fracaso en el operativo para capturarlo con vida.
El tigre Kenzo murió al aspirar su propia sangre producto de un balazo, dice la necropsia de la UNAM, tras el fracaso en el operativo para capturarlo con vida.
El balazo terminó con su vida al aspirar su propia sangre.
EMEEQUIS.– El tigre Kenzo murió por broncoaspiración de sangre a consecuencia de hemorragias derivadas de un impacto de bala en la parte frontal de la cabeza, cerca del párpado derecho, señala el análisis forense de la UNAM dado a conocer por la Profepa.
La UNAM entregó un informe macroscópico preliminar de la necropsia realizada al tigre Kenzo y posteriormente entregará los resultados del estudio histopatológico que completará el diagnóstico post-mortem de las lesiones identificadas en el tigre de Bengala.
El tigre Kenzo se volvió noticia al escaparse el 27 de junio de un refugio privado de animales exóticos en Tepetlaoxtoc, Estado de México, y permanecer libre una semana hasta que las autoridades lograron capturarlo luego de balancearlo.
El polémico resultado, ampliamente criticado en redes sociales, se dio luego de un operativo de los tres niveles de gobierno por capturarlo con vida que fracasó debido a que el felino intentó atacar al personal que intentaba anestesiarlo, por lo cual policías dispararon en su contra.
Como publicó EMEEQUIS, el jueves 2 de julio surgieron múltiples contradicciones en las versiones oficiales. Profepa y el ayuntamiento de Tepetlaoxtoc dijeron por la mañana que el rescate había sido un éxito, cuando el animal ya había sido baleado y lo ocultaron.
Por la tarde, Profepa tuvo que admitir que mataron al ejemplar cuando estaban en proceso de sedarlo porque los atacó. Es decir, en su primer comunicado ambos gobiernos ocultaron la verdad, tanto el federal como el municipal.
NO ESCUCHARON ADVERTENCIAS
EMEEQUIS entrevistó a Javier Ramírez, el entrenador de los perros sabueso que encontraron a Kenzo, quien nos dijo que, en su momento, advirtió a los que estaban a cargo del operativo que tuvieran mucho cuidado, porque de acuerdo al comportamiento de sus canes llegó a la conclusión del que el felinos estaba muy agresivo. “Yo se los dije, esos animales son muy peligrosos. Desde un principio que yo vine, que me avisaron”.
“Ellos están bien entrenados, ellos saben que si está bravo ellos se regresan. Y entonces ya con el dron creo que lo ubicaron y ya fue cuando ahí ya para dormirlo creo que se les aventó, algo así, se puso muy muy agresivo. Yo no alcancé a llegar, le digo, yo no llegué”.
–¿Pero qué te contaron los que vieron?
–No, es que se les aventó ahí a los médicos. Al ver que se dieron vuelta los perros, yo vi que sí estaba estaba muy peligroso. Yo se los dije, esos animales son muy peligrosos.
DETALLES DE LA NECROPSIA
La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a través de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), recibió el Informe preliminar de estudio post-mortem con los resultados de la necropsia realizada al tigre de Bengala “Kenzo”, practicada por el Departamento de Patología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), dice el comunicado.
Se trata de un ejemplar de aproximadamente dos años de edad, macho, con un peso de 116.2 kg y una longitud de 236 cm (de la punta de la nariz a la punta de la cola).
El informe señala que el felino murió por broncoaspiración de sangre a consecuencia de hemorragias derivadas de un impacto de bala en la parte frontal de la cabeza, cerca del párpado derecho.
Dicha herida “penetró por la región del párpado superior derecho y continuó su trayecto atravesando el paladar blando”. Así mismo, describe otras heridas que presentaba el ejemplar, algunas compatibles con proyectiles de arma de fuego; entre ellas, una correspondiente al marcaje del ejemplar (microchip) y, además, una herida longitudinal lacerante (cortada) de 11 cm de longitud en la cola.
El Departamento de Patología de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia entregará un diagnóstico final que incluye un examen histopatológico, que aportará mayor detalle a nivel microscópico sobre las lesiones identificadas en el animal, una vez que se reanuden las actividades en la UNAM.
Kenzo falleció durante el operativo de captura, el pasado 2 julio, en el municipio de Tepetlaoxtoc, Estado de México.
@emeequis
