Surge una práctica inquietante del crimen organizado: en el momento en que un banco intenta cumplir con la formalidad de notificar al titular de una cuenta por actividades sospechosas, se encuentra con un vacío: la persona está desaparecida. Columna de @Sandra_Romandia para @Opinion_51.
Investigan posible colusión de funcionarios de Pemex en huachicol
Tras el desmantelamiento de una poderosa red de huachicol que operaba desde 2015, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que el gobierno federal investiga si hubo participación de personal de Pemex en la operación de la banda criminal. Aseguró que “no se va a encubrir a nadie” y que tanto la FGR como el Gabinete de Seguridad trabajan en esclarecer si funcionarios facilitaron el robo, resguardo y comercialización del combustible
Surge una práctica inquietante del crimen organizado: en el momento en que un banco intenta cumplir con la formalidad de notificar al titular de una cuenta por actividades sospechosas, se encuentra con un vacío: la persona está desaparecida. Columna de @Sandra_Romandia para @Opinion_51.
No se descarta participación desde adentro en la trama que fue desmantelada el fin de semana.
EMEEQUIS.– La presidenta Claudia Sheinbaum fue clara: “Nosotros no vamos a encubrir a nadie. Si hay alguien de Pemex involucrado en ese delito, se va a proceder”. Así lo afirmó al ser cuestionada sobre la reciente desarticulación de una poderosa red de robo de combustible que operaba desde 2015 en al menos cuatro entidades del país.
La mandataria federal destacó que el gobierno anterior, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, “avanzó mucho en el combate al huachicol”, pero aseguró que su administración está profundizando las investigaciones y actuando contra redes que también abarcan la venta y distribución del combustible robado.
Sin embargo, las cifras demuestran que el problema está lejos de erradicarse. De enero a mayo de este año, la Fiscalía General de la República ha recibido 3 mil 410 denuncias por robo de combustible, lo que representa 682 más que en el mismo periodo de 2024. Lejos de disminuir, el delito parece haber mutado, profesionalizado y ampliado su alcance.
Para Sheinbaum, este tipo de operaciones demuestra que el gobierno sigue avanzando, pero no hay espacio para el triunfalismo. “Es un trabajo diario”, repitió, al tiempo que dejó claro que el combate al huachicol no se limita a los ductos, sino que ahora se enfoca también en quienes venden, transportan y permiten su operación desde la legalidad simulada.
Con la promesa de no encubrir a nadie, la presidenta apuesta por hacer de este caso un ejemplo: el mensaje va dirigido a funcionarios coludidos, cuerpos policiales corruptos y empresas fachada. La red de Don Checo cayó, pero la vigilancia apenas comienza.
COLUSIÓN BAJO LA LUPA
Ante la pregunta directa sobre si es posible que una red de tal magnitud opere sin protección de funcionarios públicos, Sheinbaum no titubeó: “Es parte de la investigación”, dijo, y remarcó que la FGR y el Gabinete de Seguridad trabajan para combatir esa colusión desde todos los frentes.
“No es que lleguemos a un punto y se haya acabado todo. Es un trabajo diario, de todos los días”, sostuvo, reafirmando que la estrategia contra el huachicol se mantiene como una prioridad del Estado.
LA RED DE “DON CHECO” Y SU IMPERIO DE GASOLINA ILEGAL
El pronunciamiento presidencial llega días después de uno de los golpes más contundentes contra el huachicol en los últimos años. Se trató de la captura de 32 personas relacionadas con una red criminal encabezada por Cirio Sergio Rebollo Mendoza, alias “Don Checo”, y Luis Miguel Ortega Maldonado, conocido como “Flako de Oro”.
Ambos eran líderes de una organización que perforaba ductos de Pemex, almacenaba combustible en bodegas, y luego lo vendía en gasolineras legales, amparados con documentación falsa y con protección de policías locales en Querétaro, Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México.
Uno de los eslabones más inquietantes fue la participación de Israel Molina Núñez, alias “Mil Millones”, mando activo de la Dirección de Seguridad Pública de Jilotepec, Estado de México. Él coordinaba el resguardo y tránsito del combustible robado, simulando operaciones legales desde el interior de una corporación pública.
POLÍGONOS DEL HUACHICOL: POLOTITLÁN Y NOPALTEPEC
Las investigaciones permitieron localizar dos puntos clave donde la red operaba como si se tratara de gaseras legales: los municipios mexiquenses de Polotitlán y Nopaltepec. Aunque distantes entre sí, ambas instalaciones contaban con tractocamiones, pipas, tanques estacionarios y medidas de seguridad falsas que disfrazaban su verdadera actividad.
El combustible era distribuido principalmente a lo largo de la autopista México–Querétaro, una de las más transitadas del país. El operativo permitió el aseguramiento de 16 millones de pesos en efectivo, equipos de perforación, armas largas, 36 vehículos de lujo (cuatro de ellos blindados) y una agenda con rutas, pagos y logística interna.
@emeequis

