Alejandro Rosales Castillo es requerido por las autoridades de Carolina del Norte, en Estados Unidos, por asesinato de una compañera de trabajo. Se escapó a México en 2016 y llevaba una vida normal en Pachuca, Hidalgo.
“¡Happy New Year!” El detrás de cámaras de la audiencia de Maduro
Nicolás Maduro entró a la sala de audiencias felicitando tres veces por Año Nuevo a los más de 100 asistentes. Le preguntaban cosas para responder sí o no y contestaba con largas oraciones. Su esposa Cilia Flores, por el contrario, casi no podía hablar.
Alejandro Rosales Castillo es requerido por las autoridades de Carolina del Norte, en Estados Unidos, por asesinato de una compañera de trabajo. Se escapó a México en 2016 y llevaba una vida normal en Pachuca, Hidalgo.
Maduro habló de más y su esposa casi no pudo hacerlo. Ilustración: Jane Rosenberg / Reuters.
EMEEQUIS.– Cuando entró a la sala de audiencias, Nicolás Maduro, con grilletes en los pies, escaneó a los presentes, incluido el juez, Alvin Hellerstein, de 92 años, y dijo tres veces: “¡Happy New Year!”, lo que sorprendió a los más de 100 asistentes.
Respondió de más a las preguntas que le hacían, porque tenían que traducir su respuesta primero, situación que aprovechó para decir, por ejemplo: “Soy inocente. Soy un hombre decente. Soy presidente”, cuando le preguntaban cosas que tenía que responder con un simple sí o no.
De acuerdo con la descripción de Rogelio Mora-Tagle, corresponsal de Telemundo, cuando el juez le preguntó si él era Nicolás Maduro Moros, contestó largamente: “Soy Nicolás Maduro Moros, presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, prisionero de guerra, secuestrado en una acción militar por los Estados Unidos y me acojo al tratado de a los tratados de Ginebra”.
Cuando le preguntaron si se declaraba culpable o no culpable, Maduro Moros volvió a decir lo mismo, “Soy el presidente constitucional de Venezuela, totalmente inocente, completamente inocente”.
En tanto, el abogado venezolano, Nizar el Fakih, quien también estuvo presente, fue entrevistado por la televisora argentina TN. Dijo que Maduro y Flores estaban sentados a un lado de sus abogados y constantemente los consultaban, con gesto de preocupación.
“Fue una audiencia más larga de lo habitual, no puedo tener el detalle, una hora y media, de pronto dos horas, no podemos tener dispositivos electrónicos dentro. Estaban notoriamente preocupados, por momentos muy confusos. Cuando a Cilia le tocó responder ante el tribunal casi no le salía la voz, estaba en una situación realmente difícil”.
En los bocetos que se difunden de las audiencias, donde no se permiten aparatos para registrar audios o imágenes, ambos aparecen con los audífonos que les permiten oír la traducción de lo que dice el juez.
Se puede distinguir por su pelo canoso al abogado de Maduro, Barry Pollack, quien también lo fue de Julian Assange.

Cilia Flores, esposa de Maduro, también se declaró inocente: “Soy la Primera Dama de la República de Venezuela (…) Soy completamente inocente”.
Mark E. Donnelly, abogado de Flores, dijo que ella sufrió heridas durante la captura por fuerzas estadounidenses: “La Sra. Flores de Maduro resultó herida durante su secuestro, tenía costillas magulladas”.
Nicolás Maduro y Cilia Flores se declararon inocentes de los delitos que se le imputan, entre ellos narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína a Estados Unidos, aunque en el caso de Flores no está acusada por narcoterrorismo.
Mientras tanto, Delcy Rodríguez juró como nueva presidenta, en un discurso beligerante contra Estados Unidos, contrario a lo que había dicho Donald Trump. Llamó “secuestro” a la captura de Nicolás Maduro.
“Juro por los dos rehenes que tenemos en los Estados Unidos: nuestro presidente, Nicolás Maduro, y la primera combatiente, la primera dama de nuestro país, Cilia Flores”, dijo Flores.
@emeequis

