El asesinato de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez expone la cruda impunidad estructural y la complicidad estatal que asfixian al periodismo en Veracruz. El hallazgo de su cuerpo en Moloacán —24 días después de que un video capturara su violento secuestro en Nanchital— ocurrió únicamente tras la captura federal y delación del líder criminal “Delta 7”, evidenciando la parsimonia de una FGE Veracruz que reaccionó tarde a pesar de las alertas de ARTICLE 19 y CIMAC. La indignación social escaló al revelarse que el caso, inicialmente catalogado bajo sospecha de feminicidio, involucra directamente a cuatro policías municipales de Ixhuatlán del Sureste procesados por brindar logística y protección a la célula delictiva de “La Hiena” y los operadores “Delta 1” y “Delta 11”, consumando una tragedia anunciada para una comunicadora que ya había sido exiliada en 2017 tras la ejecución de su esposo y que regresó en 2026 para fundar Pulso Informativo del Sureste en el desamparo institucional más absoluto.
Fin de la esperanza: confirman tercer muerto en derrumbe de San Antonio Abad
El hallazgo del tercer trabajador sin vida en San Antonio Abad cerró las labores de búsqueda tras el derrumbe del edificio en demolición, de desactivan protocolos de emergencia.
El asesinato de la periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez expone la cruda impunidad estructural y la complicidad estatal que asfixian al periodismo en Veracruz. El hallazgo de su cuerpo en Moloacán —24 días después de que un video capturara su violento secuestro en Nanchital— ocurrió únicamente tras la captura federal y delación del líder criminal “Delta 7”, evidenciando la parsimonia de una FGE Veracruz que reaccionó tarde a pesar de las alertas de ARTICLE 19 y CIMAC. La indignación social escaló al revelarse que el caso, inicialmente catalogado bajo sospecha de feminicidio, involucra directamente a cuatro policías municipales de Ixhuatlán del Sureste procesados por brindar logística y protección a la célula delictiva de “La Hiena” y los operadores “Delta 1” y “Delta 11”, consumando una tragedia anunciada para una comunicadora que ya había sido exiliada en 2017 tras la ejecución de su esposo y que regresó en 2026 para fundar Pulso Informativo del Sureste en el desamparo institucional más absoluto.
Momento del rescate.
EMEEQUIS.– La esperanza terminó. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de la Ciudad de México confirmó este martes la muerte del tercer trabajador atrapado tras el colapso parcial del edificio ubicado en Avenida San Antonio Abad 150, en la alcaldía Cuauhtémoc.
La dependencia informó en redes sociales que, tras horas de búsqueda entre los escombros, se localizó al último trabajador que permanecía desaparecido, aunque sin vida.
“Derivado de los trabajos que se realizan para encontrar al último trabajador afectado por el colapso parcial del edificio ubicado en Av. San Antonio Abad, lamentablemente, se confirma su fallecimiento. Continuamos realizando labores para la recuperación del cuerpo. La Fiscalía CDMX realizará los trabajos pertinentes”, señaló la institución.
Con ello, el saldo final del accidente es de tres trabajadores muertos y uno lesionado, este último rescatado con vida y trasladado al Hospital Rubén Leñero, donde, según los reportes más recientes, evoluciona favorablemente.
La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, también confirmó el hallazgo del tercer cuerpo.
“Durante las labores de búsqueda y rescate en el inmueble colapsado en la Alcaldía Cuauhtémoc, fue localizado un tercer cuerpo sin vida. Agradecemos profundamente el trabajo de los binomios caninos y de todas las autoridades y equipos de emergencia (…) que desde ayer han trabajado sin descanso en el lugar”, escribió.
Por su parte, Myriam Urzua, de Protección Civil informó que se desactivan los protocolos de emergencia tras el colapso de un edificio en CDMX y la demolición quedó suspendida. Aunque mencionó que se trataba de cuatro víctimas y no de cinco, como lo expresó el jefe de Bomberos. Agregó que la empresa tenía seguro y se haría cargo de todos los gastos.
TOGO Y SU MARCAJE FUERON CLAVES
En medio de la tragedia, el trabajo de los binomios caninos fue clave. Togo, uno de los perros especializados en búsqueda de personas, realizó los marcajes que permitieron ubicar a las víctimas entre los escombros.
El jefe de Bomberos, Juan Manuel Pérez Cova, informó primero que el marcaje del can coincidía con la ubicación de una de las personas desaparecidas, lo que permitió iniciar las labores para recuperar el cuerpo.
Posteriormente, el propio Pérez Cova reportó un segundo marcaje positivo, lo que indicaba que otra persona permanecía bajo los restos del edificio.
“En este momento nuestra célula homo-canina ingresó nuevamente al inmueble y realizó un marcaje positivo indicando que hay una persona bajo los escombros. Iniciamos labores de búsqueda y rescate utilizando equipo especializado”, informó.
Gracias a ese señalamiento, los rescatistas pudieron ubicar el segundo cuerpo aproximadamente a un metro de profundidad, lo que requirió cortar varillas y seccionar losas de concreto para poder descender hasta la víctima.
“Hemos localizado el cuerpo previamente identificado por Togo, a 1 m de la superficie, aproximadamente. Intensificamos las labores para su recuperación. @ClaraBrugadaM”
DAÑOS ESTRUCTURALES DESDE LOS SISMOS
El inmueble privado de San Antonio Abad 150 arrastraba daños estructurales desde los sismos de 1985 y 2017, según informaron autoridades capitalinas. Por esa razón, el propietario había iniciado trabajos de demolición, cuando alrededor de las 14:00 horas del lunes se produjo el derrumbe de tres losas de los primeros niveles del edificio.
De acuerdo con los reportes oficiales, en el lugar había 57 trabajadores en el momento del colapso. 53 lograron salir por sus propios medios. Aproximadamente cinco quedaron atrapadas.
En el operativo participaron más de 40 rescatistas, distribuidos en distintos cuadrantes del inmueble, además de elementos de Protección Civil, Marina, Sedena y autoridades del gobierno capitalino.
Las labores se realizaron principalmente de manera manual, con herramientas especializadas para cortar concreto y acero, debido al riesgo de que el uso de maquinaria pesada provocara nuevos colapsos.
Horas antes, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum había informado que los equipos de emergencia aún buscaban a una persona atrapada.
Hasta el momento no se ha informado oficialmente qué empresa realizaba la demolición, ni cuáles podrían ser las responsabilidades legales tras el colapso. Tampoco se ha precisado qué supervisión tuvieron las obras por parte de autoridades de la alcaldía Cuauhtémoc o del gobierno de la Ciudad de México.
Mientras tanto, el caso quedó en manos de la Fiscalía capitalina, que deberá determinar las causas del derrumbe y las posibles responsabilidades penales.
@emeequis

