La embajadora Josefa Gonzalez Blanco Ortíz Mena, quien hospedó al hijo de Ebrard, tiene un patrimonio de seis casas que suman 58 millones de pesos, entre ellas, un departamento de 1 millón y medio dólares adquirido en donación el año 2023, cuando era embajadora en Reino Unido
Estrecho de Ormuz ya se abrió y bajó el precio del petróleo ¿Cuánto durará?
El mundo respira ante una tregua tan necesaria como frágil, marcada por la reapertura estratégica del Estrecho de Ormuz, una decisión de Teherán que ha desplomado los precios del crudo y oxigenado los mercados globales. Sin embargo, este alivio opera bajo un cronómetro de incertidumbre: el libre tránsito está condicionado al cese de fuego entre Israel y Líbano, mientras que el bloqueo naval de Estados Unidos permanece como un recordatorio de que la tensión no ha desaparecido. Con la mirada puesta en la cumbre de Islamabad el próximo domingo, la diplomacia internacional se juega en Pakistán su última carta para transformar este respiro temporal en un acuerdo sólido que desactive, de una vez por todas, el interruptor de una guerra que mantiene al comercio mundial en vilo
La embajadora Josefa Gonzalez Blanco Ortíz Mena, quien hospedó al hijo de Ebrard, tiene un patrimonio de seis casas que suman 58 millones de pesos, entre ellas, un departamento de 1 millón y medio dólares adquirido en donación el año 2023, cuando era embajadora en Reino Unido
EMEEQUIS.– Ormuz se abre… pero no del todo: tregua en Líbano despresuriza al mundo, por ahora. Pese a que el mercado mundial respiró, la paz es endeble.
Irán soltó una de las llaves más sensibles del comercio global: el Estrecho de Ormuz. Pero lo hizo con condiciones, cronómetro y en medio de una tregua endeble.
El canciller Abbas Araghchi confirmó que el paso marítimo permanecerá “completamente abierto” para buques comerciales mientras dure el alto el fuego entre Israel y Líbano. Es decir: libre tránsito, pero bajo rutas coordinadas por autoridades iraníes y atado a una calma aparente.
“Se declara completamente abierto el paso de todos los buques comerciales (…) durante el resto del período de alto el fuego”, afirmó
El impacto fue inmediato. Con Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, de vuelta en operación, los precios del crudo se desplomaron hasta 11% y los mercados celebraron.
En Dow Jones Industrial Average, el rebote superó el 2%, mientras el Nasdaq Composite y el S&P 500 tocaron máximos. El mensaje financiero fue claro: cualquier alivio en Ormuz es oxígeno puro para la economía global.
TRUMP AFLOJA Y ESTIRA
Desde Washington, Donald Trump aplaudió el movimiento como “un gran y brillante día para el mundo” y lanzó una afirmación mayor: “Irán ha acordado no volver a cerrar jamás el estrecho (…) ya no se utilizará como arma contra el mundo”.
Pero dejó claro que la presión sigue: el bloqueo naval estadounidense contra Irán permanece intacto. No hay deshielo completo, sólo una válvula de escape temporal.
UN ALTO ENTRE ISRAEL Y LÍBANO
La apertura de Ormuz no se explica sin el alto el fuego entre Israel y Líbano, mediado por Estados Unidos. Diez días de pausa tras semanas de bombardeos, miles de muertos y un frente activo con Hezbollah.
El acuerdo es frágil:
- Israel mantiene la puerta abierta a “autodefensa”.
- Hezbollah condiciona su cumplimiento a que cesen los ataques.
- La ONU ya reporta violaciones iniciales.
Aun así, fue suficiente para que Teherán moviera ficha.
GUERRA Y PRESIÓN
Desde finales de febrero, el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán escaló con ataques a instalaciones estratégicas, cierres parciales de Ormuz y un efecto dominó en el comercio mundial. Irán usó el estrecho como palanca. Washington respondió con bloqueo naval. Y el mercado global quedó atrapado entre ambos.
Hoy, la reapertura parcial sugiere algo más que buena voluntad,una negociación en curso.
OPTIMISMO POR NUEVAS CONVERSACIONES EN PAKISTÁN
Hay optimismo en Washington sobre un posible acuerdo más amplio con Teherán. Irán, en cambio, insiste en que no está derrotado y mantiene exigencias duras, incluido el control sobre su programa nuclear y garantías económicas.
De acuerdo con reportes recientes de la Casa Blanca, la ciudad de Islamabad, en Pakistán, se perfila como la sede estratégica para una segunda ronda de negociaciones críticas entre Estados Unidos e Irán el próximo domingo.
La portavoz Karoline Leavitt confirmó que el gobierno estadounidense mantiene la expectativa de que este encuentro en territorio paquistaní sea un paso decisivo para sentar las bases de un acuerdo que logre poner fin a las hostilidades bélicas entre ambas naciones.
Este acercamiento diplomático ocurre en un contexto de máxima tensión regional, donde la elección de Pakistán como mediador geográfico sugiere un esfuerzo por encontrar terreno neutral para destrabar el conflicto.
El éxito de estas conversaciones en Islamabad es visto por la comunidad internacional como la última ventana de oportunidad para frenar la escalada de la guerra y estabilizar el tablero geopolítico en Oriente Medio antes de que el enfrentamiento alcance un punto de no retorno.
Mientras tanto, más de una decena de países ya se ofrecen para una misión multinacional que asegure la navegación en Ormuz.
Es decir, nadie confía en que esto dure. Porque si algo dejó claro esta crisis es que el estrecho no es sólo un paso marítimo, es un interruptor global.
@emeequis
