Sheinbaum ha colocado la reivindicación indígena en el centro de su narrativa, de ahí el cambio de nombre del Paso de Cortés como parte de ese esfuerzo a nivel simbólico. Por lo que resulta contradictorio recortar recursos que impactan en el desarrollo de estas comunidades. El análisis de @JuanOrtiz_MX.
El entorno de la cacería de Alito que niega Sheinbaum
Mientras Sheinbaum se deslinda de las indagatorias, el caso de Alejandro Moreno escala en el Congreso entre acusaciones, confrontaciones y señalamientos políticos.
Sheinbaum ha colocado la reivindicación indígena en el centro de su narrativa, de ahí el cambio de nombre del Paso de Cortés como parte de ese esfuerzo a nivel simbólico. Por lo que resulta contradictorio recortar recursos que impactan en el desarrollo de estas comunidades. El análisis de @JuanOrtiz_MX.
EMEEQUIS.– Al ser cuestionada sobre las detenciones de personas vinculadas con Alejandro Moreno y sobre un eventual proceso para retirarle el fuero constitucional, Sheinbaum se deslindó de las investigaciones y señaló que corresponden a las autoridades de Campeche y, en el caso del desafuero, al Poder Legislativo.
“No tengo conocimiento, es un asunto de la Fiscalía de Campeche y ellos pues tienen que dar toda la información”, respondió.
Moreno ha sostenido que las investigaciones en su contra forman parte de una persecución política. Ante ello, la presidenta fue cuestionada sobre esa acusación. “Es un asunto de delincuencia, de delitos que se cometieron”, respondió.
Sheinbaum aclaró además que las indagatorias contra personas del entorno del dirigente priísta no corresponden a la Fiscalía General de la República, sino a la Fiscalía General del Estado de Campeche.
“No es algo que tenga que ver con la Fiscalía General de la República. Es algo que viene de la Fiscalía de Campeche”, puntualizó.
Las investigaciones están relacionadas principalmente con el periodo en que Moreno Cárdenas fue gobernador de Campeche (2015-2019). El líder tricolor ha rechazado las acusaciones y ha denunciado que existe una persecución política en su contra, mientras que las autoridades estatales las han relacionado con presuntos actos de corrupción y peculado.
El entorno del caso Alejandro Moreno pareciera apuntar a un cierre de pinzas. El 10 de agosto fue detenido en Ciudad de México Luis Antonio Espinosa Campos, contador y representante legal de Emigdio Gabriel Moreno Cárdenas, hermano de Alito, acusado de presunto peculado por al menos 36 millones de pesos mediante empresas factureras; también está relacionado con Mayavisión, televisora que habría recibido alrededor de 97 millones de pesos durante la gestión de Moreno en Campeche.
Un día después fue detenido Carlos Alberto Medina Hernández, exdirector de Comunicación Social del gobierno estatal de Alejandro Moreno, señalado por su presunta participación en el mismo esquema.
Desde que Alejandro Moreno asumió la dirigencia del PRI en 2019, el partido ha sufrido una constante salida de figuras por desacuerdos con su liderazgo y sus reformas estatutarias para mantenerse en el cargo.
Entre quienes renunciaron, fueron expulsados o se distanciaron están Miguel Ángel Osorio Chong, Claudia Ruiz Massieu, Nuvia Mayorga, Eruviel Ávila, Jorge Carlos Ramírez Marín, Alfredo del Mazo, Omar Fayad, Héctor Astudillo, Alejandra del Moral, Adrián Rubalcava, Manlio Fabio Beltrones, Enrique Ochoa Reza y Francisco Labastida, entre otros.
Los críticos acusan a Moreno de concentrar el control del partido y priorizar intereses personales, mientras el PRI ha atribuido algunas salidas a intereses particulares.
IR A QUEJARSE CON ESTADOS UNIDOS
Además, este jueves Sheinbaum cuestionó las acciones del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, ante instancias de Estados Unidos y organismos internacionales para solicitar sanciones contra consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE). Consideró que acudir a otro país para pedir el retiro de visas a funcionarios mexicanos refleja, a su juicio, “el nivel más bajo de creer en México”.
“¿Qué mexicano, vean, se imaginan, es presidente de un partido político cuasi en extinción? Pero como presidente de un partido político en México, va y presenta una denuncia en Estados Unidos para pedir que quiten visas. Bueno, es hasta da risa”, dijo Sheinbaum durante su conferencia.
La presidenta cuestionó que Moreno Cárdenas, también senador, recurra a autoridades estadounidenses para denunciar a funcionarios mexicanos y sostuvo que sus acciones “se explican por sí mismas”. “Ya no cree en México, eh, ni en los mexicanos”, afirmó.
“Imagínense qué dirían los priistas de hace ya no mucho, 10 años, de lo que está haciendo el presidente del PRI, yendo a Estados Unidos a pedir que quiten visas”, señaló.
Las declaraciones ocurren mientras se intensifican las investigaciones contra personas cercanas a Moreno y permanece abierta la posibilidad de que el Senado solicite el desafuero del dirigente priista por investigaciones relacionadas con su gestión como gobernador de Campeche, entre 2015 y 2019.
EL DESAFUERO NO ESTÁ ARCHIVADO
Cabe recordar que en la Cámara de Diputados, la Sección Instructora tiene actualmente una solicitud de declaración de procedencia contra Alejandro Moreno. Hugo Eric Flores confirmó en entrevista con Azucena Uresti que es el único expediente de este tipo que permanece en esa instancia, luego de que otros casos, como el relacionado con el diputado Cuauhtémoc Blanco, fueran desechados.
La información disponible apunta a que en septiembre se analizará la documentación del expediente para determinar si existen elementos para avanzar en el retiro del fuero constitucional del dirigente nacional del PRI.
El coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier Velazco, sostuvo ayer que el procedimiento contra Moreno no está concluido. “No es un asunto saldado ni archivado”, afirmó.
Mier explicó que la Fiscalía General del Estado de Campeche presentó años atrás una primera solicitud de declaración de procedencia contra Moreno Cárdenas. Sin embargo, el trámite no avanzó debido a inconsistencias legales detectadas por la Sección Instructora, por lo que el expediente fue devuelto a la autoridad estatal.
“Los delitos existen, el enriquecimiento existe, eso todo mundo lo sabe”, sostuvo Mier, quien señaló que existen cuestionamientos relacionados con propiedades, vehículos y el patrimonio del dirigente priista. “El 77% de los mexicanos conoce cuál es el enriquecimiento, los autos, las playas que tiene Alejandro Moreno, sus propiedades y su estilo de vida”, dijo.
El legislador añadió que las investigaciones permanecen abiertas desde que Moreno dejó la gubernatura de Campeche. También rechazó que un recurso judicial favorable al priista haya eliminado las acusaciones. Según Mier, permanecen los señalamientos por presunto desvío de recursos, enriquecimiento ilícito y otras inconsistencias que, dijo, fueron señaladas por la Unidad de Inteligencia Financiera.
DEL DESAFUERO AL ZIPIZAPE EN LA PERMANENTE
El enfrentamiento político alrededor de Moreno también escaló al Congreso. Tras la sesión de la Comisión Permanente de ayer, el diputado de Morena, Arturo Ávila Anaya, y el priísta, Carlos Gutiérrez Mancilla, protagonizaron una confrontación que pasó de los señalamientos a los empujones y jaloneos, misma que fue iniciada por el revolucionario al parecer indignado por declaraciones previas de Ávila en las que tachó de “traidor a la patria” a Moreno, por sus constantes acusaciones contra Morena ante foros de Estados Unidos.
Gutiérrez Mancilla se acercó para confrontarlo también por declaraciones recientes de Alejandro Murat y Ariadna Montiel relacionadas con Moreno, según diría después, en el contexto de las acusaciones de presunta corrupción y el posible desafuero del dirigente priísta y senador por ese partido.
“¡No me toques, cabrón!”, le reclamó el morenista.
La discusión continuó con empujones, roces y manotazos, aunque no se registraron golpes directos. Mientras Ávila intentaba retirarse, Gutiérrez Mancilla continuaba encarándolo. “Traficante de armas”, le gritó el priísta a Ávila, en referencia a su faceta empresarial y a su participación en una empresa dedicada a la venta de vehículos militares a distintos ejércitos del mundo.
Ávila ha negado las acusaciones de venta de armas que han surgido sobre su actividad empresarial.
En respuesta a las provocaciones, el morenista le dijo: “Yo no soy Noroña”, esto porque el año pasado Moreno agredió físicamente al entonces presidente del Senado (estaba por salir) sin que atinara a defenderse.
Gutiérrez Mancilla también llamó “Cero Votos” a Ávila, un apodo utilizado por sus adversarios para cuestionar que el morenista llegó a la Cámara de Diputados por la vía pluri y no pidió el voto en las calles.
En otro momento del intercambio, el priísta le preguntó: “¿Me vas a mandar matar?”, mientras lo acusaba de ser un “narcopolítico”. Ávila respondió que Gutiérrez Mancilla era un “porro de Alito” y sostuvo que, ante la falta de propuestas de su partido, buscaba generar confrontaciones para obtener notoriedad.
El priísta sostuvo que, desde su perspectiva, un diputado no debería ser proveedor de armamento y adelantó que también buscará confrontar al exgobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, a quien acusó de un presunto desfalco millonario durante su administración.
Ávila, por su parte, denunció la confrontación en su cuenta de X. Aseguró que había sido agredido afuera del Pleno después de presentar desde la tribuna de la Comisión Permanente una encuesta en la que Alejandro Moreno aparecía como “el principal traidor a la patria (…) Las diferencias políticas se enfrentan con argumentos, no con violencia”, escribió.
La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, informó que hablaría con ambos legisladores para exhortarlos a evitar este tipo de confrontaciones.
Todo ocurre en torno a Alejandro Moreno, presidente del PRI, quien parece estar acorralado cada vez más.
@emeequis
