La detención de Ángel Aguirre reabre una de las líneas más sensibles del caso Ayotzinapa: el presunto ocultamiento de los videos del autobús Estrella de Oro 1531, una evidencia clave que nunca llegó a la investigación inicial.
El autobús 1531 que Ángel Aguirre borró del expediente Ayotzinapa
La detención de Ángel Aguirre reabre una de las líneas más sensibles del caso Ayotzinapa: el presunto ocultamiento de los videos del autobús Estrella de Oro 1531, una evidencia clave que nunca llegó a la investigación inicial.
La detención de Ángel Aguirre reabre una de las líneas más sensibles del caso Ayotzinapa: el presunto ocultamiento de los videos del autobús Estrella de Oro 1531, una evidencia clave que nunca llegó a la investigación inicial.
EMEEQUIS.- El exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, está en el centro de la polémica tras ser acusado por la FGR de ordenar la destrucción de los videos de seguridad que captaron la detención del autobús Estrella de Oro 1531, en que viajaban parte de los 43 normalistas de Ayotzinapa en septiembre de 2014.
En su momento, el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) confirmó la existencia de estas grabaciones —captadas por las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia del Estado de Guerrero—. Metrajes que no fueron entregados a la Procuraduría General de la República (PGR) para la investigación inicial.
Rivero fue detenido por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) a las 9 con 46 minutos de esta mañana en Tepotzotlán, Estado de México. Se encuentra recluido en el Centro Federal de Reinserción Social (CEFERESO) No. 1 “Altiplano”, de acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones.

Los 14 estudiantes que viajaban en el autobús 1531. (GIEI).
Antes de este giro en la investigación, Lambertina Galeana Marín, expresidenta del Tribunal Superior de Justicia de Guerrero, era la única detenida por la destrucción u ocultamiento de los metrajes que estaban en su poder y que no fueron proporcionados a la PGR.
Fue detenida el 14 de mayo de 2025 en la ciudad de Chilpancingo, Guerrero, por agentes federales por los delitos de desaparición forzada de personas y delitos contra la administración de justicia.
De acuerdo con el GIEI, lo anterior no implicó que la PGR desconociera la existencia de los videos, sino que nunca indagó si el Palacio de Justicia tenía alguna evidencia que ayudara en la investigación.
“El GIEI tuvo conocimiento primero a través de una magistrada de Iguala y posteriormente por parte de la magistrada presidenta de la existencia de dichos videos que habían sido visualizados por ellas”.
“Por dicho motivo y ante el riesgo de que se pierdan documentos vitales para el esclarecimiento de los hechos, puso esta circunstancia en conocimiento de la PGR y solicitó investigar los hechos, dado el enorme tiempo de 10 meses transcurrido sin que dicha prueba hubiera sido proporcionada ni solicitada por las autoridades”.

“El GIEI investigó y confirmó que existían grabaciones de las cámaras de seguridad del Palacio de Justicia en las que se veía la presencia del autobús y las agresiones contra los normalistas..
FGR DESMIENTE FALLAS TÉCNICAS Y CONFIRMA LA DETENCIÓN DE AGUIRRE
Por su parte, Ernestina Godoy Ramos, titular de la Fiscalía General de la República (FGR), sostuvo este jueves la existencia de elementos de prueba sólidos para la detención de Aguirre Rivero que acreditan su orden de ocultar y destruir evidencias del caso Ayotzinapa.
“La Fiscalía cuenta con elementos de prueba que acreditan que dicha instrucción de ocultamiento fue girada de manera directa por el entonces gobernador con la participación de servidores públicos estatales de alto nivel”, declaró Godoy.
Con este mensaje, compartido en un video, la fiscal sepultó las primeras versiones oficiales de 2014 que adjudicaron la falta de los videos debido a “fallas técnicas” en las cámaras de vigilancia y calificó al ocultamiento como una acción “dilatada y deliberadamente malintencionada”.
Además, confirmó la ejecución de la orden de aprehensión y la medida de presión preventiva contra Aguirre Rivero por delitos contra la administración de justicia y desaparición forzada de personas.

“Mantendremos al tanto a las familias de los 43 jóvenes y al pueblo de México sobre nuestros avances en las investigaciones conforme nos lo permita el debido proceso. Continuaremos estas investigaciones con toda la seriedad, profesionalismo y rigor científico que se requiere. No nos detendremos hasta conocer y lograr justicia por los crímenes del pasado que tanto han herido a nuestra sociedad”, concluyó.
LOS TESTIMONIOS DE LOS CONDUCTORES DE LAS VÍCTIMAS
Las últimas revisiones de los expedientes realizadas por los investigadores del GIEI revelaron los testimonios de los conductores de la tragedia; el primero condujo el autobús que Aguirre Rivero se esforzó en ocultar, el segundo —conductor del autobús Estrella Roja 3278— vio cómo subieron a los estudiantes las patrullas de la Policía de Caminos antes de continuar su camino.
“Al llegar me sentaron entre dos policías encapuchados y salió un señor con camisa blanca y pantalón negro, el cual se veía con el cuerpo de una persona que hace ejercicio” (de unos 40 años), y quien dijo: ‘¿Quién chingados es este cabrón?’, declaró el chofer del autobús 1531.
“Los policías le dijeron ’es el chofer del autobús’, y dijo el señor: ‘Pues llévenselo también, ya saben dónde’, y se fue caminando hacia su camioneta, la cual no pude ver bien, y les gritó: ‘Déjenlo que se largue’”.
Por su parte, el chofer del autobús Estrella Roja declaró en una carta escrita a mano en que su nombre no aparece visible como fue despertado por los estudiantes mientras se encontraba en la Terminal Central de Iguala, cerca de las 9 de la noche.
“Salí del camarote cuando se dirigían hacia mí y —diciéndome que echara a andar el carro y entonces se subieron al autobús más de 50 estudiantes y salí de la terminal con el autobús, el policía en turno encargado de la entrada no se encontraba, todos los policías estaban escondidos en el baño”.

“Salimos con dirección a la ciudad de Iguala de Chilpancingo, pero en la salida de la ciudad de Iguala, a la altura de la procuraduría, se encontraban dos patrullas de la Federal de Caminos, ya estando cuatro oficiales abajo de las patrullas con sus armas en mano apuntando hacia el autobús, diciéndoles a los estudiantes que descendieran del autobús”.
“Los estudiantes obedecieron las órdenes de los oficiales, y entonces dos patrullas de Federales me guiaron hacia la caseta de cobro y ahí me dijeron que me reportara con mi patrón para que me indicaran qué es lo que iba a hacer con el autobús, y hablé a tráfico de Cuautla y me dieron indicaciones que me viniera para Jojutla y de Jojutla me convirtiera a Cuautla de las 5:00 a.m”.
Así fue escrito a mano por el chofer en una hoja blanca fechada hace casi 12 años; el 26 de septiembre de 2014.
@emeequis
