Las revisiones anuales del T-MEC le dan el poder a Trump de incluir temas ajenos al mercado en su relación con México y Canadá. El hecho de no prolongarlo hasta 2042 hará repensar sus estrategias a los inversionistas de sectores clave, como el automotriz, el del acero y el agropecuario. Especialistas aterrizan la postura de Estados Unidos y señalan que, aunque el tratado es resiliente, las nuevas condiciones añaden un componente de incertidumbre a la economía.
Las revisiones anuales del T-MEC le dan el poder a Trump de incluir temas ajenos al mercado en su relación con México y Canadá. El hecho de no prolongarlo hasta 2042 hará repensar sus estrategias a los inversionistas de sectores clave, como el automotriz, el del acero y el agropecuario. Especialistas aterrizan la postura de Estados Unidos y señalan que, aunque el tratado es resiliente, las nuevas condiciones añaden un componente de incertidumbre a la economía.

