Surge una práctica inquietante del crimen organizado: en el momento en que un banco intenta cumplir con la formalidad de notificar al titular de una cuenta por actividades sospechosas, se encuentra con un vacío: la persona está desaparecida. Columna de @Sandra_Romandia para @Opinion_51.
Último adiós a motociclista atropellado: presunta responsable sigue prófuga
“Necesitamos justicia. Ya cuántos días pasaron y no hay ningún detenido. Mi papá era un hombre muy honrado que se levantaba muy temprano y trabajaba largas horas”, dice hijo de Roberto en el funeral.
Surge una práctica inquietante del crimen organizado: en el momento en que un banco intenta cumplir con la formalidad de notificar al titular de una cuenta por actividades sospechosas, se encuentra con un vacío: la persona está desaparecida. Columna de @Sandra_Romandia para @Opinion_51.
Desde el 3 de enero ocurrió el percance y no hay detenidos aún.
EMEEQUIS.– Este 6 de enero será enterrado Roberto Hernández, repartidor que fue atropellado el pasado 3 de enero por un Honda City azul en las calles de Iztapalapa: su cuerpo fue arrastrado cerca de dos kilómetros debajo del vehículo antes de que la presunta responsable se diera a la fuga.
Según el medio N+, se está realizando el entierro: “Ha llegado la carroza para trasladar el cuerpo de Roberto Hernández al panteón de San Lorenzo, aquí en Iztapalapa (…) ahora sus familiares exigen este caso no quede en la impunidad, que la conductora sea llevada ante la justicia”.
Roberto, de 52 años, era un repartidor de Lala y ya era abuelo: tenía tres hijos y dos nietos, así como una novia que salió a buscarla el día que fue arrollado.
El día de ayer, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México emitió un comunicado en donde informó la apertura de una carpeta de investigación sobre el caso. La principal línea de investigación, según han reportado periodistas como Carlos Jiménez, apuntan a una enfermera.
El vehículo, con placas originales del Estado de México, fue localizado abandonado el 5 de enero en Nezahualcóyotl sin placas y con daños, mientras la presunta responsable, identificada extraoficialmente como Gabriela “N” o Gaby Gómez, de alrededor de 43 años y posiblemente vinculada al sector salud, permanece prófuga.
La Fiscalía General de Justicia de la CDMX investiga el caso como homicidio culposo por tránsito de vehículo, aunque familiares y colectivos de motociclistas exigen reclasificarlo a doloso por la distancia recorrida y la omisión de auxilio, generando indignación masiva con protestas, bloqueos y movilizaciones en puntos como Ermita Iztapalapa y Tlalpan.
De acuerdo con el periodista policiaco Carlos Jiménez, las autoridades tienen cuatro posibles ubicaciones de la presunta responsable y están cerca de atraparla. Los deudos piden que no se le castigue por homicidio culposo sino por homicidio doloso, debido a que arrastró a la víctima más de dos kilómetros.
La noche del 3 de enero de 2026, en el cruce de Periférico Oriente y Eje 6 Sur en la alcaldía Iztapalapa de la Ciudad de México, Roberto Hernández, un repartidor de 52 años que trabajaba para una empresa de lácteos como Lala e iba en su motocicleta Italika a recoger a su pareja, fue impactado por detrás por un Honda City azul.
Según versiones de familiares y videos viralizados, Roberto bajó a reclamar, pero la conductora lo arrolló nuevamente, quedando atrapado debajo del vehículo, que lo arrastró por aproximadamente 1.5 a 2 kilómetros hasta la colonia Constitución de 1917, donde el cuerpo se desprendió al pasar un tope, dejando un rastro de sangre y causando su muerte por las graves lesiones, pese a que otros automovilistas pitaron e intentaron alertar a la conductora, quien ignoró las señales y huyó.
“Necesitamos justicia. Ya cuántos días pasaron y no hay ningún detenido. Es lo que pido, simplemente justicia. Mi papá era un hombre muy honrado que se levantaba muy temprano y trabajaba largas horas”, dijo uno de sus hijos en el funeral, según palabras citadas por El Gráfico. “Les pido que siempre recuerden a mi papá con esa felicidad y esa chispa que lo caracterizaba siempre”.
@emeequis

