Se evitaron temas tensos como la situación de Bolsonaro en las tres horas de reunión entre Trump y Lula da Silva. Trataron temas como comercio, aranceles y tráfico de drogas, en medio del misterio de la cancelación de la rueda prensa conjunta, que corresponsales dicen que fue a petición de Brasil.
Tres horas de Lula y Trump: el “reseteo” de una tensa relación
Se evitaron temas tensos como la situación de Bolsonaro en las tres horas de reunión entre Trump y Lula da Silva. Trataron temas como comercio, aranceles y tráfico de drogas, en medio del misterio de la cancelación de la rueda prensa conjunta, que corresponsales dicen que fue a petición de Brasil.
Se evitaron temas tensos como la situación de Bolsonaro en las tres horas de reunión entre Trump y Lula da Silva. Trataron temas como comercio, aranceles y tráfico de drogas, en medio del misterio de la cancelación de la rueda prensa conjunta, que corresponsales dicen que fue a petición de Brasil.
Según ambos mandatario la charla fue cordial.
EMEEQUIS.– Lula da Silva calificó la reunión con Donald Trump de “muy productiva” para estabilizar y fortalecer las relaciones históricas y democráticas entre Brasil y Estados Unidos, las dos mayores democracias del hemisferio occidental.
Luego de la polémica cancelación de la conferencia conjunta, que corresponsales de la Casa Blanca comentaron que fue a petición de la delegación brasileña, Lula prefirió hablar con la prensa sólo después de la reunión bilateral, por lo que se trasladó a la Embajada de Brasil en Washington para dar declaraciones por separado.
Trump dijo que se trataron muchos temas, con énfasis en comercio y tarifas, y que la reunión “transcurrió muy bien”, con reuniones entre equipos de trabajo planeadas para los próximos meses.
La corresponsal Mary Margaret Olohan dijo que una fuente familiarizada le comentó que los brasileños no querían prensa en la sala porque el presidente Lula habría tenido que responder preguntas difíciles de la prensa sobre los comentarios pasados de Lula acerca del presidente Donald Trump y su administración.
En enero, Lula se quejó de que el presidente Trump gobierna el mundo a través de Twitter (X), sin importarle qué piensan las personas en cada país.
En la relación bilateral, Lula destacó que se avanzó en “resetear” una relación que estaba tensa (especialmente por temas de tarifas). Dijo que conversaron sin “tabúes” y que se discutieron temas que antes parecían imposibles.
En cuanto al combate al crimen organizado, Lula propuso crear un grupo de trabajo (posiblemente regional, con países de América del Sur y Latina) para combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado transnacional.
Comercio y tarifas: Hablaron de comercio, tarifas estadounidenses y la posibilidad de crear grupos de trabajo para negociar. Lula trata de evitar nuevas tarifas y defender los intereses brasileños, luego de que la Suprema Corte de EU tuviera que intervenir en febrero para dar marcha atrás a tarifas impuestas por Trump como castigo por el trato que recibe el encarcelado expresidente Bolsonaro.
Lula dijo que Brasil defiende siempre su soberanía en las negociaciones. Aseguró que no se tocaron temas sensibles como la situación de Bolsonaro o clasificaciones de grupos criminales como terroristas.
En general, Lula transmitió un mensaje positivo y pragmático: el encuentro ayudó a normalizar las relaciones, priorizando diálogo, respeto mutuo y cooperación “ganar-ganar”, sin confrontación. La reunión duró unas tres horas y no hubo declaración conjunta con Trump (solo Lula habló después en la Embajada brasileña).
El presidente Lula da Silva aseguró que Donald Trump no tendrá “influencia alguna en las elecciones brasileñas” del próximo octubre y defendió que la elección del futuro político del país corresponde exclusivamente al pueblo brasileño.
La declaración se produjo tras una reunión con el presidente de Estados Unidos en la Casa Blanca, en la que también se abordaron temas como comercio, aranceles, crimen organizado y minerales críticos.
Al margen de lo acordado, Lula comentó que el encuentro fue relajado y hasta describió el almuerzo servido a las delegaciones.
“La reunión se alargó un poco, sin duda porque la disfruté y él también”, dijo Lula.
Bromeó sobre el menú servido durante la reunión: “El almuerzo estuvo bien. Había una buena ensalada, buena carne. Tenía curiosidad por preguntar si era carne brasileña”, afirmó.
Según Lula, Trump retiró la fruta de la ensalada durante la comida. “Se quejó de que no le gustan las naranjas en las ensaladas y empezó a quitarlas”, relató.
@emeequis
