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Los cabos sueltos en torno a la detención de Fernando Farías Laguna
¿Por qué participó la CIA en la detención de Farías Laguna? ¿Se le acusa de intento de homicidio también? ¿Argentina le dará asilo? ¿Por qué el exsecretario Ojeda guarda silencio? Más preguntas que certezas en el contexto del mega caso de huachicol fiscal.
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Falta mucho por aclarar en la participación de Farías Laguna en la trama del huachicol fiscal.
EMEEQUIS.– Una maquinaria de corrupción cuyas piezas ahora están fragmentadas ha dejado muchas dudas. Así ha sido el caso del huachicol fiscal en la Marina y de Fernando Farías Laguna, detenido en Argentina esta semana, acusado de participar en una red de tráfico de hidrocarburos e incluso homicidio.
Esta trama inicia en la familia del exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, quien tiene dos sobrinos políticos involucrados: el mismo Farías Laguna y su hermano Roberto Manuel Farías (preso en el Altiplano). Ellos presuntamente armaron un esquema de corrupción en aduanas mexicanas con las siguientes características.
Los Farías son sobrinos de la esposa del almirante, Sandra Laguna, y parte de la acusación formulada por la FGR es que utilizaron esa cercanía para tener más atribuciones de las que tenían asignadas dentro de la Marina.
Grosso modo, son señalados como cabecillas de un grupo delictivo que vigilaba el arribo de buques que transportaban millones de litros de combustibles e hidrocarburos. De forma ilegal, los protegían diciendo falsamente que eran aditivos y no combustibles, lo que hacía que pudieran evadir impuestos y quedarse con una tajada con la participación de empresas de otros países como Estados Unidos.
La trama se comenzó a desmadejar en marzo del año pasado con el arribo a Tampico del buque Challenge Procyon, procedente de Texas, como en ese momento averiguó EMEEQUIS, de acuerdo con los registros de su matrícula. Había desembarcado más de 10 millones de litros de combustible registrado como desperdicio para evadir impuestos.
Según la fiscalía encabezada por Ernestina Godoy, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador los Farías Laguna crearon una red compleja de servidores públicos que controlaban ciertas partes de las aduanas marítimas, vía su influencia en la Agencia Nacional de Aduanas de México.
Según las autoridades mexicanas, esta red también implicaba que el contralmirante Fernando Farías pudiera aprobar ascensos, rotaciones y nombramientos dentro de estas instituciones, pese a no tener ninguna adscripción, cargo o comisión dentro de las aduanas.
Esto se resume en delitos de los que se les acusa formalmente en México: delincuencia organizada con funciones de dirección, operación con recursos de procedencia ilícita y lavado de dinero, así como defraudación fiscal y tráfico de influencias en todos estos delitos. Sin embargo, aún quedan muchos cabos sueltos.
Una parte importante de esta trama son las reuniones que Fernando Farías tuvo con el capitán retirado Miguel Ángel Solano, alias “El Mike”, quien sería el operador de la operación de contrabando y quien le habría dado el efectivo a los implicados, y cuyas reuniones pudo identificar la fiscalía a través de la localización del teléfono móvil de Farías.
Los delitos también implican la compra de inmuebles y vehículos de lujo que fueron pagados en efectivo, así como simulaciones de compraventa y movimientos de aseguradoras con cantidades millonarias.
En octubre pasado, Grisel Galeano García, procuradora Fiscal de la Federación, dijo que el perjuicio al erario por contrabando de combustibles, conocido como huachicol fiscal, alcanzaría 600 mil millones de pesos, en una declaración que causó polémica y que luego se trató de maquillar desde el gobierno federal.
Todas estas operaciones presuntamente habrían llegado a oídos de Ojeda a través de un elemento clave en la historia: Fernando Rubén Guerrero Alcántar, quien presuntamente fue invitado por los hermanos Farías a integrarse a la red de huachicol fiscal, y que él decidió denunciar ante dos secretarios de Marina: José Rafael Ojeda Durán, durante el gobierno de AMLO, y Raymundo Pedro Morales Ángeles, nombrado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Guerrero Alcántar fue comisionado por la Secretaría de Marina para trabajar en las aduanas marítimas en enero de 2021. Supuestamente, Guerrero empezó a recibir dinero de esta operación creyendo que era una inyección de capital para mejorar la conexión de las aduanas.
Por lo que decidió presentar sus descubrimientos y temores a Ojeda Durán en una reunión que fue grabada y presentada en audio completo por Aristegui Noticias.
En ese audio, Rubén Guerrero resume la trama de corrupción a Ojeda, dando a entender que tuvo dos reuniones: una con gente de Farías Laguna y otra con el propio señalado.
En el audio, al conocer todo este entramado de corrupción, Rafael Ojeda exige un reporte escrito sobre todos los elementos involucrados. Ojeda intentó decir que él no estaba involucrado, pero mencionó explícitamente dos caminos para enfrentar el caso: uno era perseguirlo penalmente y el otro era cerrarlo, es decir, que quedara dentro de la Marina y reubicar al personal involucrado.
“O destapamos todo esto y me vale madre a mí quién caiga, porque yo no estoy metido en eso; o tratamos de cerrarlo aquí nosotros con el cambio de toda esta bola de cabrones, mandarlos a otros lugares”.
Guerrero también dijo que Fernando Farías Laguna había mencionado que en cuatro ocasiones el secretario almirante ya les había llamado la atención por actos de corrupción. Ojeda no aclaró si estas llamadas de atención existieron, evadiendo la pregunta en la conversación grabada, por lo que aún quedan dudas sobre el conocimiento real que Ojeda tenía sobre el caso.
El misterio siguió cuando, en junio de 2024, ya con un nuevo puesto, Guerrero ejercía como subdirector administrativo de la Décima Sexta Región Naval en Chiapas, ya con otro almirante en la Secretaría de Marina: Raymundo Pedro Morales Ángeles.
El 29 de octubre solicitó vacaciones en Colima y, en su último día de licencia, el 8 de noviembre, fue ejecutado por sicarios que viajaban en una motocicleta, silenciando así al principal denunciante de toda la red de corrupción dentro de la Marina, por lo que también quedan dudas sobre quién ordenó este asesinato y si Guerrero tenía más información que pudiera involucrar a altos mandos de la Marina o al propio secretario Ojeda.
Resultado de todo este entramado, se giró una orden de aprehensión contra Fernando Farías Laguna por no presentarse a una audiencia de imputación, en el contexto de una investigación por delincuencia organizada vinculada al “huachicol fiscal”.
Se emitió formalmente el 6 de noviembre de 2025. Una jueza federal (Nancy Selene Hidalgo Pérez), en el Centro de Justicia Penal Federal en Almoloya de Juárez, lo declaró “sustraído de la justicia” tras no comparecer ni él ni su defensa a la audiencia de imputación.


Fernando Farías permaneció prófugo desde el 25 de noviembre de 2025 hasta su captura en Argentina el 23 de abril de este año, ya que México había solicitado también ayuda a la Interpol para su búsqueda en 192 países.
Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad de Argentina, dijo que, además de la Interpol, también lo buscaba la CIA (quienes habrían ayudado a la captura).
“Ingresó a Argentina con identidad falsa. Venía desde Colombia con un pasaporte guatemalteco trucho (falso). Su nombre es Fernando Farías Laguna, vicealmirante de la Armada mexicana. Buscado por la CIA y con alerta roja de Interpol. Está acusado de crimen organizado, corrupción, robo de combustible e intento de homicidio a funcionarios mexicanos”, dijo la encargada de la seguridad en el país sudamericano.
Monteoliva agregó que, además de crimen organizado, corrupción y robo de combustible, el detenido también está acusado de intento de homicidio contra funcionarios mexicanos, algo que no habían informado autoridades del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Ni Omar García Harfuch (secretario de Seguridad), ni la FGR, ni el Gabinete de Seguridad han mencionado hasta el momento esa supuesta acusación.
Por lo que aparece otro misterio sobre el nivel de transparencia de las autoridades mexicanas respecto a los crímenes de Farías, además del silencio del exsecretario Rafael Ojeda, quien no ha dado declaraciones sobre toda esta trama, y los argumentos de la defensa de Farías, los cuales también han sembrado dudas en el caso.
Y es que Fernando Farías Laguna aún se encuentra bajo resguardo de las autoridades argentinas, quienes han declarado que no permitirán que permanezca en el país; se espera la solicitud formal de extradición por parte de México, según informó el abogado del señalado, Epigmenio Mendieta.
Este argumenta que su cliente pedirá asilo político al gobierno de Javier Milei, con el que ya ha habido tensiones con el gobierno de Claudia Sheinbaum, bajo el argumento de que su cliente no puede ser entregado a la justicia mexicana para ser juzgado por su presunta responsabilidad.
Su argumento es que su vida corre peligro en México y que además no existen garantías procesales ni de derechos humanos, ya que no se le han entregado completos los 28 tomos de su investigación, sino solamente 22. Además, tiene que enfrentar un proceso por la presentación de un pasaporte falso para entrar a Argentina, por el que fue detenido, y que supuestamente fue emitido por el gobierno guatemalteco.
Según el diario La Nación, Farías se encuentra procesado por la justicia argentina: “Tomó intervención el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°12, a cargo del juez Julián Ercolini, que deberá instruir el proceso de extradición correspondiente”.
El hermano de Farías, Manuel, está preso en el Altiplano, en Almoloya de Juárez.
Esas declaraciones abren más dudas sobre la presunta culpabilidad de Farías. Su abogado, en entrevista con Grupo Fórmula, expresó que su cliente fue quien presuntamente denunció la red de corrupción y que no la encabezaba.
“No está acusado de homicidio, y no está acusado que haya cometido diversos delitos; lo que realmente sucedió, Ciro, es que él fue el que denunció la red de huachicol, él precisamente se entera ante la voz de contraalmirante Guerrero de la información que hay de cómo se están beneficiando económicamente, de quiénes son los que estaban utilizando su nombre y de su hermano, y con motivo de esa reunión es que se comunica y reporta directamente al entonces secretario de Marina, el almirante Ojeda, y lo hace directamente ante una comunicación, y lo hace a través de mensajes y lo hace a través de una comunicación oficial”.
Según esta información, Farías tendría conversaciones de WhatsApp con Rafael Ojeda: “Se reúne con él, lo escucha y saliendo de esa reunión dice: yo no estoy metido en ese desmadre, mi nombre lo están utilizando y ahorita lo reporto”; entonces lo reporta de inmediato al mando (Rafael Ojeda) y le escribe por WhatsApp”, describió el abogado para Reforma.
En medio de este entramado, el 10 de octubre de 2024 Guerrero se reunió con el actual secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, poco antes de que el propio Guerrero fuera ejecutado en Manzanillo.
Por lo que quedan pistas abiertas, como el nivel de conocimiento de la FGR y si Farías es realmente el cerebro detrás de la operación de huachicol fiscal. Aunque la principal pregunta es el conocimiento de Ojeda sobre la operación, que ha sembrado dudas en una de las instituciones más importantes de la administración mexicana.
@emeequis
