Andrés Manuel López Beltrán revela que tenía acuerdo con AMLO para no estorbarle en su carrera, pero ahora que está retirado decidió competir por una diputación. Se mudó a Teapa, donde está el sexto distrito electoral que quiere ganar... y también su rancho de chocolate.
La revancha de la 4T contra Alito: le gritan en el Congreso
“Lo único que ha traído a nuestro país (el gobierno de Morena) es violencia y muerte”, señala Alejandro Moreno. Los legisladores oficialistas le gritan: “¡Desafuero, desafuero, desafuero!”
Andrés Manuel López Beltrán revela que tenía acuerdo con AMLO para no estorbarle en su carrera, pero ahora que está retirado decidió competir por una diputación. Se mudó a Teapa, donde está el sexto distrito electoral que quiere ganar... y también su rancho de chocolate.
Alito bajo fuego. Foto: Graciela López / Cuartoscuro.com.
EMEEQUIS.- Durante el Congreso General de la Cámara de Diputados, el presidente del PRI, Alejandro Moreno, fue interrumpido por gritos de la bancada del Partido del Trabajo, quienes vitorearon: “¡Es un honor estar con Claudia hoy!”, a pocos días de su pelea con Gerardo Fernández Noroña en el Senado de la República.
“Mexicanas y mexicanos, jamás en la historia de este país habíamos visto una estrategia sistemática de persecución política contra los opositores, los medios de comunicación, los órganos electorales, la Corte de Justicia, o contra piense distinto, orquestada desde la Presidencia de la República, cuando llegó Morena en el 2018”, dijo Alito Moreno desde tribuna.
“En México no existen condiciones de normalidad democrática, hoy el terrorismo de Estado que encabeza el gobierno de Morena constituye la más grande amenaza para la paz, la seguridad y la integridad territorial, no sólo de nuestra nación, sino de toda la región”, agregó.
Luego, apuntó con el dedo a la bancada oficialista: “¡Ustedes son un cártel que pactó con criminales, ustedes son un gobierno que está destruyendo el Estado mexicano!, pasaron de una alianza electoral…”.
En ese momento, aumentaron el volumen de los gritos. “Lo único que ha traído a nuestro país (el gobierno de Morena) es violencia y muerte”, agregó Moreno.
Los legisladores oficialistas también gritaron “¡Desafuero, desafuero, desafuero!”
Al mismo tiempo, la diputada petista Margarita García subió a tribuna y mientras Alito daba su discurso, se paseó con un cartel que decía “Felicidades presidenta. Por su primer informe de gobierno”.
Pocas horas antes, durante su Primer Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que en México no existe represión ni censura, y que se vive “la mayor libertad de expresión de toda la historia”. Desde Palacio Nacional, y acompañada de gobernadores, miembros de su gabinete y servidores públicos, defendió que en la llamada Cuarta Transformación el poder se ejerce con cercanía al pueblo y sin uso de la fuerza del Estado para silenciar voces críticas.
Sheinbaum insistió en que todas las autoridades en el país son elegidas por la ciudadanía y que ella misma puede caminar “sin miedo y con cercanía” en cualquier región, como parte de una transformación que, dijo, avanza sin restricciones a las libertades. Su mensaje buscó contrastar con lo que llamó prácticas del pasado, donde la represión y el autoritarismo eran utilizados como instrumentos de control político.
Sin embargo, estas afirmaciones chocan con hechos recientes que han encendido alertas sobre la libertad de expresión. Casos como el de Karla Estrella, ciudadana obligada a disculparse públicamente, así como los periodistas de Campeche y Acapulco forzados a retractarse tras críticas a las autoridades, cuestionan la narrativa oficial. A ello se suman intentos de figuras políticas, como el gobernador Alejandro Armenta, por impulsar medidas de control sobre temas considerados “incómodos”, lo que evidencia tensiones entre el discurso presidencial y la realidad que enfrentan comunicadores y ciudadanos.

PELEA ENTRE NOROÑA Y ALITO
La sesión de la Comisión Permanente en la Casona de Xicoténcatl del 27 de agosto de 2025 terminó en un escándalo político luego de que Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, y Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado, se enfrentaran físicamente al concluir la interpretación del Himno Nacional, con el priísta llevando la iniciativa en la agresión.
Según testigos, Moreno exigió la palabra a gritos y sujetó con violencia del brazo a Noroña, lo que derivó en empujones, insultos y amenazas que quedaron grabados en videos difundidos en redes sociales. En medio de la confrontación, también resultó agredido Emiliano González González, colaborador de Noroña, mientras que legisladores como Rubén Moreira observaron sin intervenir. El choque ocurre en un contexto de polarización entre PRI y Morena, con disputas legislativas y acusaciones mutuas de corrupción, y tendrá consecuencias inmediatas en la arena política, pues se prevén denuncias ante la Fiscalía y eventuales sanciones de la Mesa Directiva del Senado.

@emeequis

