"Asumo plena responsabilidad por lo que hice. Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones”, dice Zambada en carta. Evita pena de muerte y posiblemente Supermax al rechazar juicio.
¿Conveniencia o arrepentimiento? “El Mayo” asume responsabilidad y da consejos en carta
"Asumo plena responsabilidad por lo que hice. Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones”, dice Zambada en carta. Evita pena de muerte y posiblemente Supermax al rechazar juicio.
"Asumo plena responsabilidad por lo que hice. Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones”, dice Zambada en carta. Evita pena de muerte y posiblemente Supermax al rechazar juicio.
Se puso en plan conciliador al evitar juicio. Dibujo descriptivo: Elizabeth Williams.
EMEEQUIS.– En su carta dirigida al juez Brian Cogan que lo sentenció a pasar el resto de su vida recluido, Ismael “El Mayo” Zambada exhibió un comportamiento dócil y reconoció su culpa por traficar droga a los Estados Unidos, al tiempo de aconsejar que la violencia no es el camino.
“Asumo plena responsabilidad por lo que hice. Elegí este camino y comprendo que hoy debo responder por esas decisiones”, dice en la carta que la periodista Azucena Uresti reveló completa.
“No fui a juicio porque no quería negar la verdad. Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello. Entiendo que las autoridades tienen el deber de proteger a la sociedad y acepto que mis acciones me situaron en el lado opuesto a ese deber”, aclara.
En este punto medios de Estados Unidos publicaron que la decisión de Zambada de eludir un juicio que habría llevado años causó flexibilidad en la condena de Cogan, que valoró el hecho de que se ahorraría el dinero de los contribuyentes.
Asimismo, el medio Pie de Nota divulgó declaraciones de Frank Pérez, abogado de Zambada, quien dijo que la decisión de no ir a juicio corrió por cuenta de su cliente. “Quiso asumir la responsabilidad por sus actos. Si hay una lección que deja este caso, es la siguiente: en el narcotráfico no hay ganadores. Destruye vidas, separa a las familias y, al final, conduce a la cárcel, la violencia o la muerte. El Sr. Zambada espera que los jóvenes vean este caso como una advertencia, y no como algo digno de admiración”.
De ir a juicio, Zambada también corría el peligro de enfrentar la pena de muerte por sus actos o la estancia en la prisión Supermax en Colorado, donde está Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien constantemente se queja de trato inhumano.
“El Mayo” Zambada y su defensa solicitaron al juez Brian Cogan que la Oficina de Prisiones (BOP) lo traslade a un centro médico penitenciario en lugar de una prisión de máxima seguridad (Supermax) como ADX Florence por sus problemas de salud. El juez admitió los problemas médicos del capo y recomendó al BOP que tome en cuenta esta condición.
Sigue la carta: “También comprendo la gravedad de la pena a la que me enfrento. Acepto mi castigo. No estoy aquí para pedir compasión; estoy aquí para asumir mi responsabilidad por el daño que causé y por el ejemplo que di”.
Justificó: “Crecí en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, pero ahora sé que eso no es excusa. Llega un momento en que cada persona debe hacerse responsable de sus decisiones. Yo no lo hice, y muchas personas pagaron las consecuencias.
“Si hay algo valioso que pueda decir hoy, es esto: la violencia debe terminar. Tanto en México como en otros lugares afectados por este tipo de delitos, se pierden demasiadas vidas, se destruyen demasiadas familias y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que solo conduce a la cárcel o a la muerte. Nadie gana en una guerra como esta”.
Incluso dio consejo a los jóvenes: “A la próxima generación le digo: elijan un camino diferente. No hay honor en la violencia ni nada duradero en el crimen; solo traen dolor y pérdida.
No puedo cambiar lo que hice, pero sí puedo asumir la responsabilidad por ello. Pasaré el resto de mi vida reflexionando sobre mis actos y con la esperanza de que, de alguna manera, mis palabras de hoy ayuden a alguien a evitar cometer los mismos errores”.
De acuerdo con el periodista Ioan Grillo, el envejecido capo recibió la sentencia tras entrar cojeando a la sala del tribunal con un uniforme naranja. Según los reporteros presentes, exclamó un “¡ay, cabrón!” por la dificultad que tenía para levantarse.
@emeequis
