Tras dos meses de ocupación por parte de estudiantes, los trabajadores de Canal Once recuperan las instalaciones, sin que se informe por el momento de daños a bienes o el acervo audiovisual.
Canal Once recupera instalaciones entre incógnita por posibles daños
Tras dos meses de ocupación por parte de estudiantes, los trabajadores de Canal Once recuperan las instalaciones, sin que se informe por el momento de daños a bienes o el acervo audiovisual.
Tras dos meses de ocupación por parte de estudiantes, los trabajadores de Canal Once recuperan las instalaciones, sin que se informe por el momento de daños a bienes o el acervo audiovisual.
EMEEQUIS.– Bajo la consigna de “¡queremos trabajar!”, personal del Canal Once retomó de manera pacífica sus instalaciones tras dos meses de ocupación, en medio de la incógnita por el posible daño a los bienes y el acervo del medio de comunicación adscrito al Politécnico.
La televisora señaló en comunicado que los propios trabajadores ingresaron al lugar que estaba ocupado “por un grupo reducido de estudiantes con demandas ajenas a las atribuciones del Canal”.
Desde el 21 de mayo del presente año Canal Once permaneció ocupado por estudiantes y docentes del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
“Durante este periodo, la emisora privilegió en todo momento el diálogo como vía para recuperar las instalaciones y restablecer las condiciones necesarias para el desarrollo de sus actividades, la revisión de su infraestructura y de su acervo audiovisual, así como la prestación plena de los servicios informativos, educativos, científicos y culturales que brinda a la sociedad mexicana desde hace más de seis décadas”.
Canal Once reiteró su respeto al derecho de las y los estudiantes a expresar sus inconformidades, pero también defendió el derecho de los trabajadores de la emisora a desempeñar la labor pública “que hace posible su misión institucional y garantiza el derecho de las audiencias a la información”.
Explicó que, durante estos meses, Canal Once mantuvo sus transmisiones gracias al compromiso de su personal y al respaldo solidario de diversas instituciones y medios públicos.
“No obstante, esta operación extraordinaria implicó limitaciones operativas que hacen indispensable el restablecimiento gradual de las actividades en sus instalaciones”.
¿Hubo daños a las instalaciones o acervo cultural? Canal Once dijo que informará en los próximos días sobre los resultados de la evaluación técnica de sus instalaciones, de la infraestructura y de los bienes bajo su resguardo, así como de las acciones que se emprenderán para su recuperación, conservación y pleno restablecimiento operativo.
“Es importante señalar que la recuperación de las instalaciones no modifica las mesas de trabajo establecidas con las autoridades competentes, las cuales continuarán desarrollándose por la vía del diálogo para la atención de las demandas correspondientes”.
LOS HECHOS
Las instalaciones de Canal Once (televisora pública del IPN) fueron ocupadas principalmente por estudiantes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desde el 21 de mayo de 2026 (con antecedentes de una irrupción el 16 de abril), en el marco de un paro y movimiento estudiantil más amplio.
Los alumnos denunciaban crisis estructural del IPN: falta de insumos y laboratorios, instalaciones obsoletas o deterioradas, escasez de profesores, problemas de transporte, presuntos desvíos o mal manejo de recursos, y centralización presupuestal.
El pliego petitorio (de alrededor de 10 puntos) se dirigía a autoridades federales (SEP, Segob, Hacienda e incluso la Presidencia) e incluía la destitución del director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, y de parte de su equipo.
Así como la desaparición o rendición de cuentas del Patronato “Corazón Guinda y Blanco” (acusado de crearse sin consulta y de opacidad), además de un incremento presupuestal.
Canal Once indicó en su momento que las demandas no eran de su competencia directa. La ocupación se prolongó por más de dos meses, con mesas de diálogo intermitentes.

EL ACERVO
El 2 de agosto, Canal Once alertó sobre el peligro que corría el acervo audiovisual ante posibles daños a causa de la ocupación de sus instalaciones.
“Especialistas en digitalización de archivos, en movimientos sociales, así como cronistas y escritores reconocidos como Fabrizio Mejía y Pedro Miguel, han manifestado su preocupación debido a que aparentes demandas educativas se han desvirtuado hacia la toma de un canal de televisión emblemático, cuyo imprescindible resguardo de parte de la memoria reciente del país, carece del cuidado necesario”.
La videoteca de Canal Once resguarda 67 años de historia audiovisual de México y constituye el acervo más antiguo de la televisión pública nacional, advirtió la televisora.
@emeequis
