Tras un evidente cortocircuito en el gabinete federal, la Secretaría de Educación Pública (SEP) rectificó su postura y mantendrá el calendario escolar 2025-2026 sin cambios, fijando el fin de clases para el 15 de julio. Esta decisión llega después de que el titular de la dependencia, Mario Delgado, anunciara un recorte para adelantar las vacaciones al 5 de junio debido al Mundial, contradiciendo la postura previa de la presidenta Claudia Sheinbaum y desatando una fuerte ola de críticas de la Unión Nacional de Padres de Familia y diversas ONGs, quienes exigieron priorizar el derecho a la educación sobre la agenda deportiva
La batalla por la UABJO: el candidato incómodo que se le atraviesa a Jara
Mientras el oficialismo en Oaxaca mueve piezas para intentar amarrar la Rectoría de la UABJO, en los pasillos universitarios comienza a crecer otro fenómeno: el de un candidato que se vende como independiente, sin padrinos políticos y, sobre todo, sin las viejas tribus que durante años hicieron de la universidad un pequeño reino de cuotas, favores y negocios. Se trata de Alexander Pérez Carrera.
Tras un evidente cortocircuito en el gabinete federal, la Secretaría de Educación Pública (SEP) rectificó su postura y mantendrá el calendario escolar 2025-2026 sin cambios, fijando el fin de clases para el 15 de julio. Esta decisión llega después de que el titular de la dependencia, Mario Delgado, anunciara un recorte para adelantar las vacaciones al 5 de junio debido al Mundial, contradiciendo la postura previa de la presidenta Claudia Sheinbaum y desatando una fuerte ola de críticas de la Unión Nacional de Padres de Familia y diversas ONGs, quienes exigieron priorizar el derecho a la educación sobre la agenda deportiva
Hay un nombre que comenzó a crecer más rápido de lo esperado: Alexander Pérez Carrera.
EMEEQUIS.– A dos días de la elección en la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), las alarmas empiezan a encenderse dentro y fuera del campus. No solo por lo que está en juego en una de las universidades públicas más importantes del sur del país, sino porque, según fuentes cercanas al proceso, el gobernador Salomón Jara estaría decidido a empujar a su candidato aunque eso implique tensar al máximo la elección universitaria.
En medio de ese tablero aparece un nombre que, nos dicen, comenzó a crecer más rápido de lo esperado: Alexander Pérez Carrera.
No es el candidato oficial; tampoco el que carga con los grupos más duros y cuestionados al interior de la universidad. Y quizá por eso mismo empezó a conectar entre sectores universitarios cansados del viejo modelo de control político que convirtió a la UABJO en escenario permanente de cuotas, paros, cacicazgos y disputas internas.

Fuentes universitarias aseguran a EMEEQUIS que, mientras las otras candidaturas negocian con operadores históricamente ligados a los vicios universitarios, Pérez Carrera ha optado por posicionarse como una figura “sin compromisos”, apostando sobre todo a redes sociales y al voto de estudiantes inconformes con el oficialismo y con los grupos que durante décadas han vivido de la universidad.
La narrativa, nos cuentan, está comenzando a prender entre alumnos y parte de la base académica: una candidatura alejada tanto del gobierno estatal como de los personajes que controlan espacios universitarios desde hace años y que, según el diagnóstico interno, serían precisamente quienes impiden cualquier reforma de fondo.
Y ahí es donde el asunto deja de ser solamente universitario para convertirse en político.
Porque la UABJO no es cualquier institución. Oaxaca es uno de los estados más delicados para Morena rumbo a los próximos años: conflictos magisteriales, tensión social, disputas internas y un gobernador que enfrenta crecientes críticas por centralizar decisiones. Perder el control político de la universidad sería leído como un golpe simbólico importante para el grupo gobernante.
Por eso, dentro de la comunidad universitaria ya circula otra preocupación: que si el candidato no oficial sigue creciendo de aquí al miércoles, exista la tentación de reventar la elección, judicializar el proceso o empujarlo hacia una crisis interna que termine justificando algún tipo de intervención política.
Sería un escenario explosivo para una universidad que lleva años intentando sacudirse la politización que la mantiene atrapada entre intereses externos y grupos enquistados. Apenas hace unos días, el propio Pérez Carrera advirtió públicamente que la politización se convirtió en uno de los principales lastres de la institución.
En Oaxaca saben bien que la UABJO suele funcionar como termómetro político del estado. Por eso el miércoles no solo se jugará una Rectoría. También se medirá hasta dónde llega el control político del gobierno estatal… y cuánto margen queda todavía para una candidatura universitaria realmente independiente.
