Las aerolíneas Viva Aerobus y Volaris informaron que deberán realizar una actualización de software en gran parte de sus aviones Airbus A320, tras una orden emitida por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA). La medida, que impacta a miles de aeronaves en todo el mundo, provocará cancelaciones y retrasos de vuelos durante el fin de semana y hasta el lunes
Gertz Manero: su legado de fallas y dolor en el Rancho Izaguirre
La renuncia de Alejandro Gertz Manero como fiscal general quedó marcada por el caso del Rancho Izaguirre, símbolo de fallas institucionales y escenas contaminadas. Colectivos y periodistas denunciaron ausencia de protocolos, pruebas expuestas y contradicciones oficiales que minimizaron hallazgos de restos humanos y crematorios clandestinos. Aunque Gertz se va como embajador, el expediente permanece abierto y sin verdad plena para las familias
Las aerolíneas Viva Aerobus y Volaris informaron que deberán realizar una actualización de software en gran parte de sus aviones Airbus A320, tras una orden emitida por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA). La medida, que impacta a miles de aeronaves en todo el mundo, provocará cancelaciones y retrasos de vuelos durante el fin de semana y hasta el lunes
EMEEQUIS.– La renuncia de Alejandro Gertz Manero a la Fiscalía General de la República este 27 de noviembre, cierra uno de los capítulos más cuestionados de su carrera: el rancho Izaguirre. En la investigación hubo fallas en el cuidado de la escena del crimen, ausencia de dominio de la carpeta, evidencias en el suelo mientras reporteros y familiares entraron al rancho, falta de protocolos e información, todo lo necesario para tener una escena contaminada.
Aunque permaneció en el cargo durante los primeros meses del gobierno de Claudia Sheinbaum, su gestión quedó marcada por el desastre institucional que representó el Rancho Izaguirre: un predio en Teuchitlán, Jalisco, que colectivos de búsqueda identifican como centro de adiestramiento criminal, sitio de retención forzada y, para muchas familias, escenario de exterminio.
Durante la presentación del libro Testigos del horror, su autora y periodista Sandra Romandía lo resumió sin rodeos: “Fue una simulación absoluta”.
LA ESCENA DEL CRIMEN CONVERTIDA EN PASARELA
El 20 de marzo, Gertz autorizó el ingreso de la prensa al Rancho Izaguirre sin protocolos de preservación ni filtros técnicos. Lo que debió ser una escena controlada se transformó en una visita guiada improvisada: activistas, madres buscadoras y reporteros compartían el mismo espacio delimitado apenas por una cinta de “precaución”.

La enviada de EMEEQUIS, Sandra Romandía, describió lo que vio: un terreno aún marcado por banderines, restos a la vista, objetos personales esparcidos y cadenas de custodia inexistentes. “Era una acumulación de historias de desapariciones y ejecuciones convertida en un caos donde las pruebas estaban a merced del polvo y las pisadas”, relató.
Lo advirtió también Marcela Turati: “Juntaron a las familias con los medios, no explicaron nada, no había personal que guiará. Las madres llegaron esperando respuestas y terminaron pisando una escena que podía contener pruebas forenses”.
Colectivos y familiares denunciaron que, pese a que Gertz Manero estuvo a cargo, no hubo fiscales, peritos ni voceros que explicaran qué zonas habían sido procesadas, qué hallazgos estaban confirmados o qué información podía compartirse sin comprometer la investigación. “No venimos a un museo”, reclamó una madre.
El caos violó de manera abierta el Protocolo de Preservación del Lugar del Hecho, que obliga a mantener intacta la escena y evitar la remoción de cualquier objeto. Gertz lo sabía. Y aún así permitió el acceso bajo condiciones que comprometieron pruebas sensibles, incluidas posibles evidencias de ADN.
En entrevista con EMEEQUIS, la criminóloga Yuriria Rodríguez Castro añadió que las imágenes oficiales de la FGR no correspondían a lo que colectivos encontraron en los primeros recorridos: prendas con sangre, restos óseos en superficie, objetos recién quemados. “La contaminación impide una investigación científica y puede funcionar como una estrategia deliberada para ocultar homicidios”, afirmó.
“Si se identifican cuerpos, dejan de ser desaparecidos y se convierten en asesinatos. Eso no conviene al discurso gubernamental”, señaló.
EMEEQUIS también dio a conocer que el rancho fue comprado por la fuerza en 2012, el CJNG amenazó al dueño con dañar a su hija si no vendía la parcela donde después se instalaría el campo de exterminio. Misteriosamente, a inicios de 2025 el predio apareció registrado como propiedad privada en el catastro municipal de Teuchitlán, sin claridad sobre quién concretó los trámites.
LA CONFERENCIA QUE ABRIÓ MÁS DUDAS QUE RESPUESTAS
El 29 de abril, en una conferencia largamente anunciada, Gertz intentó dar por cerrado el tema. Logró lo contrario.
Aseguró que en el rancho “no se encontraron cadáveres, huesos, osamentas completas ni parciales”, y negó la existencia de crematorios clandestinos.
Pero las transmisiones en vivo de las madres buscadoras mostraban molares, vértebras, fragmentos de cráneo y restos con placas quirúrgicas. Raúl Servín, coordinador de Guerreros Buscadores de Jalisco, reiteró a EMEEQUIS que la organización detectó estructuras usadas para incineración. “Encontramos vértebras, fragmentos de cráneo y dientes en áreas que coinciden con testimonios de habitantes”, dijo.
En la misma conferencia, se presentó una vasija con huesos, pero cuando se le preguntó si era la misma que colectivos habían identificado meses antes, reconoció no saberlo. También negó la existencia de prendas halladas en 2024, pese a que semanas antes había reconocido que no fueron registradas.
Más aún: EMEEQUIS documentó que el rancho, arrebatado en 2012 al dueño bajo amenaza del CJNG, reapareció misteriosamente inscrito como propiedad privada en 2025 sin claridad sobre quién lo gestionó.
UN FISCAL QUE NO CONOCÍA SU PROPIA CARPETA
Tras las contradicciones públicas, la activista Indira Navarro, primera en ingresar al rancho, sostuvo una conversación directa con Gertz. Según contó a EMEEQUIS, el fiscal admitió no tener información completa sobre lo hallado en el predio:
“Nos dijo: ‘Te doy mi palabra de que así va a ser, hay que trabajar juntos y sacar la verdad’”, relató.
Le entregaron prendas, registros de restos y testimonios que nunca habían llegado a su oficina. Para Navarro, el problema era evidente: “Hay intereses dentro de la FGR. La información no le estaba llegando tal cual”.
LA VERSIÓN OFICIAL: SÍ HUBO ASESINATOS PERO NO TANTOS
El 24 de marzo, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó que personas que se resistían a ser entrenadas como sicarios eran asesinadas en el rancho. Fue lo declarado por “El Lastra”, encargado del predio, tras su captura.
Pese a ello, la FGR insistía en negar cremaciones y minimizar restos. Guerreras Buscadoras encontró cientos de objetos quemados, ropa calcinada y fragmentos óseos. El lugar, de 10 mil metros cuadrados, cercado, a 50 kilómetros de Guadalajara, había sido intervenido por la Guardia Nacional en 2024 sin reportar la magnitud del horror. Gertz se limitó a responsabilizar a la fiscalía estatal de las omisiones.
EL CASO SIGUE SIN CERRARSE
Gertz en múltiples ocasiones insistió en que el gobierno ofrecía “plena colaboración” y que las diligencias avanzaría “en un plazo razonable”, sin embargo. hoy se va a una embajada “de un país amigo” y el caso Rancho Izaguirre permanece abierto, sin acusaciones firmes, sin resultados forenses completos y sin verdad institucional.
Lo que sí queda es su legado: una escena contaminada, contradicciones públicas, víctimas ignoradas y un predio que, para miles de familias fue una “escuelita del horror”.
@MarRome259

