La salida de Rafael Marín Mollinedo de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) se produce bajo el escrutinio público por el alarmante repunte del huachicol fiscal, un esquema de contrabando de combustibles que generó pérdidas estimadas en hasta 600 mil millones de pesos durante su gestión. Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó su desempeño como "extraordinario" y atribuyó su relevo a un acuerdo previo para trasladarlo como delegado federal a Yucatán, el cambio de mando hacia Héctor Alonso Romero —un perfil técnico especializado en digitalización— sugiere una estrategia de urgencia para blindar los puertos y aduanas
Programa “Mujeres Sanas, Infancias Protegidas” ayudó a Ana Lucía a salir adelante
El programa “Mujeres Sanas, Infancias Protegidas” apoya a mujeres embarazadas con recursos para salud y cuidado prenatal en CDMX.
La salida de Rafael Marín Mollinedo de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) se produce bajo el escrutinio público por el alarmante repunte del huachicol fiscal, un esquema de contrabando de combustibles que generó pérdidas estimadas en hasta 600 mil millones de pesos durante su gestión. Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó su desempeño como "extraordinario" y atribuyó su relevo a un acuerdo previo para trasladarlo como delegado federal a Yucatán, el cambio de mando hacia Héctor Alonso Romero —un perfil técnico especializado en digitalización— sugiere una estrategia de urgencia para blindar los puertos y aduanas
Ciudad de México, 13 de diciembre de 2025.- Cuando a Ana Lucía Martínez le confirmaron su embarazo, en abril de 2025, la noticia vino acompañada de una preocupación inmediata. Tenía 29 años, trabajaba por su cuenta preparando comida para vender y no contaba con seguridad social. “Lo primero que pensé fue en las consultas, los estudios y las vitaminas. Todo eso cuesta y no siempre hay cómo pagarlo”, dice.
Sin embargo, en 2025 Ana Lucía se convirtió en beneficiaria de “Mujeres Sanas, Infancias Protegidas”, un componente del programa “Desde la Cuna”, impulsado por el Gobierno de la Ciudad de México a través de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social de la capital (Sebien), para apoyar a mujeres embarazadas durante una etapa clave del cuidado y desarrollo infantil.
A través de una transferencia bimestral de mil 200 pesos, el programa le permitió a Ana Lucía cubrir algunos de los gastos que había ido postergando. Con el primer depósito pagó estudios de laboratorio y compró suplementos alimenticios recomendados por el personal médico. “Antes elegía entre comer mejor o guardar para el ultrasonido. Con el apoyo ya no tuve que decidir”, explica.
De acuerdo con información oficial, “Mujeres Sanas, Infancias Protegidas” inició operaciones en junio de 2025 y ha beneficiado de inicio a 10 mil mujeres embarazadas, con el objetivo de fortalecer el acceso a servicios de salud, nutrición y cuidado prenatal, además de reconocer el trabajo de cuidado que realizan las mujeres desde el embarazo.
Para Ana Lucía, el programa significó algo más que un apoyo económico. “Te hace sentir acompañada. Que el gobierno se acuerde de una cuando más lo necesita sí cambia las cosas”, dice, mientras acaricia su vientre de ocho meses.
Historias como la suya se repiten entre miles de beneficiarias que encontraron en este programa un respaldo concreto para vivir su embarazo con mayor seguridad y mejores condiciones de bienestar, apostando por un inicio de vida más saludable para sus hijas e hijos.

