Tres años sin Javier

A tres años del asesinato del periodista Javier Valdez, su esposa Griselda Triana exige justicia. “Su crimen sigue impune, no sabemos por qué nos lo mataron”. EMEEQUIS se suma a su exigencia con la divulgación de este escrito.

|
15 DE MAYO DE 2020
RELACIONADO

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que viajará este fin de semana a Nueva York para asistir a la gran final del Mundial 2026 entre España y Argentina en el MetLife Stadium, atendiendo a una invitación directa de su homólogo estadounidense, Donald Trump. La mandataria federal detalló que el itinerario de su viaje relámpago contempla partir la tarde del sábado 18 de julio y regresar el lunes 20 de julio de 2026, marcando un hecho notable, ya que prefirió no asistir a los partidos disputados en territorio mexicano pero sí validó este encuentro en la Unión Americana. Esta visita consolidará una cumbre trilateral informal junto al primer ministro de Canadá, Mark Carney, y representará apenas el segundo cara a cara presencial entre Sheinbaum y Trump, quienes no se reunían en persona desde el pasado 5 de diciembre de 2025 en Washington D.C.

|
Hace 1 hora
Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Eme equis en

Por Griselda Triana

Hoy se cumplen tres años del asesinato de Javier Valdez Cárdenas, y los avances en la búsqueda de justicia no son los que, como familia, quisiéramos tener. Su crimen sigue impune, no sabemos por qué nos lo mataron, seguimos esperando respuestas. 

Ante un hecho como el que vivimos en Culiacán desde aquel 15 de mayo de 2017, los recursos de resistencia no se nos agotan. Al menos no de mi parte porque conservo intacta la esperanza de que en un futuro todos los responsables paguen por lo que le hicieron a Javier y a toda nuestra familia y a la sociedad entera.

Si bien es cierto que a tres años sobrellevamos la carga de manera más serena, aún no encontramos la paz que nuestro corazón necesita. Seguimos extrañando a Javier, a mi hija Tania y a mi hijo Fran les hace falta su padre, y a mí, mi compañero de vida. 

Javier Valdez protestando en concentración de periodistas.

No tengo duda de que al periodismo mexicano le hace falta como nunca la pluma de Javier. Sigue faltando cada lunes su Malayerba en el semanario Ríodoce, esas crónicas breves sobre la vida de las personas en el mundo del narcotráfico que publicaba en el medio que fundó con sus colegas;  sus publicaciones como corresponsal en el periódico La Jornada, donde trabajó por más de 18 años.

Muchas víctimas quedaron sin voz desde que lo mataron pues escribía de las mujeres que buscaban a sus hijos desaparecidos, se interesaba y se preocupaba por la niñez y la juventud fáciles de coptar por las organizaciones criminales, daba voz y rostro a las víctimas de la violencia. Se deshicieron de él porque a alguien no le gustó lo que escribió. Así de fácil. Fueron varios contra él solo. En cuestión de segundos segaron su vida de doce disparos.

MANTÉNGASE INFORMADO

Recibe nuestro boletín semanal
Si continúas, aceptas la política de privacidad

Es inevitable no recordar minuto a minuto lo que pasó ese mediodía en Culiacán, a escasos metros de Ríodoce, de donde salía. Lo estaban esperando aunque quisieron hacer pasar el asesinato como un intento de robo. La escena del crimen siempre está en mi mente: su cuerpo boca abajo sobre el asfalto, cubierto con una manta azul y el sombrero que yo le regalé cubriendo su rostro. 

No olvido la llamada de Ismael Bojórquez, el director, nuestro amigo, para decirme que habían atacado a Javier a balazos. El tono de su voz descompuesta lo tengo grabado en mi memoria. Después de eso, todo se volvió un torbellino. Se resquebrajó nuestra vida.

Salir de Sinaloa no fue sencillo, pero el miedo y el dolor eran insoportables. Me tuve que ir del lugar en el que crecí, en donde conocí a Javier y me casé, en donde criamos nuestra familia, la ciudad en la que se inspiraba para hacer sus crónicas. Toda posibilidad de regresar se truncó. 

Una pérdida tras otra. Un duelo tras otro. Así suele ser la vida cuando la violencia te arrebata a quien más amas. 

En el transcurso de estos tres años no he parado de exigir justicia. El 27 de febrero de este año se asomó la posibilidad de saber por qué mataron a Javier. Fue en el juicio abreviado en el que Heriberto Picos Barraza, apodado entre los mafiosos como “El Koala”, aceptó haber participado el día del asesinato. Purga su condena en un penal federal de mediana seguridad en Sinaloa. Le dieron sólo 14 años y 8 meses años de cárcel por haber “cooperado” con la justicia.

El nuevo sistema penal acusatorio permite a los victimarios admitir su delito; a cambio reciben sentencias más breves. Aunque es una pequeña victoria, no me dejó me satisfecha porque no confesó detalles ni por qué nos lo mataron. 

La investigación no ha sido sencilla para la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) de la Fiscalía General de la República (FGR), y de la organización Propuesta Cívica que me representa.

La lectura del ministerio público sobre lo sucedido, que escuché en el juicio –yo desde un cuarto separado– aportaron algunos indicios de lo que ocurrió ese 15 de mayo. Todos pertenecían a una célula del grupo criminal comandado por Dámaso López Serrano, a quien apodan el “Mini Lic”. Sus declaraciones me despejaron el panorama lleno de dudas y permiten saber desde cuál organización criminal se ordenó el asesinato de Javier

Uno de los retos de las autoridades mexicanas será lograr que el líder de este grupo criminal, quien se encuentra preso en los Estados Unidos, bajo la figura de testigo protegido, sea trasladado a México y rinda cuentas por este delito. Al que llaman delito contra la libertad de expresión, para mí es el asesinato de mi marido de hace 26 años

En ello estará puesta nuestra exigencia para conocer la verdad, pero necesitamos tener garantías de que ese criminal –hijo de Dámaso López a quien apodan en esos mundos El Licenciado, compadre de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo– no tenga ningún privilegio que le facilite evadir su presencia ante las instancias judiciales de nuestro país. 

La contingencia por el coronavirus ha imposibilitado la continuación de la audiencia intermedia, muchas veces suspendida. Aún espera la sentencia de otro de los asesinos. Uno más está muerto desde octubre de 2017.

Por la crisis no podremos realizar las jornadas ciudadanas que armamos en su memoria  los dos años anteriores en varias partes del país pero especialmente en Culiacán, donde participan artistas, poetas, defensores de derechos humanos, periodistas, ciudadanos que lo consideraban su amigo, su aliado, para seguir visibilizando la injusticia e impunidad que impera.

La pandemia del coronavirus que azota a muchos países del mundo, y el costo que está cobrando en nuestro país es alto. Respeto a quienes hacen frente a esta pandemia y a la gente que más está sufriendo, y me duele por la pérdida de miles de personas que han muerto contagiadas.

Pero las autoridades no deben olvidar a quienes todos los días, y desde hace años, estamos en la búsqueda de justicia. No podemos hacer como que no pasa nada e invisibilizar otras tragedias que vivimos en este país decenas de miles de víctimas y por quienes nos fueron arrebatados de forma violenta por su labor periodística. 

Yo no olvido. No olvidamos. Aquí estamos. Añoramos a Javier. Ese 2017 había cumplido sus primeros 50 años. Falta su presencia madrugadora en el café, en las reuniones de cada lunes en la redacción de Ríodoce, desde donde hacía periodismo que incomodaba a los que se sienten poderosos, sus llamadas a la sección de Estados de La Jornada. Hace falta en casa de su mamá, en especial los viernes cuando acudía a comer con ella

Yo lo extraño cada noche, sobre todo en aquellas en que me pedía no me durmiera antes que él. Su sinusitis crónica que se le manifestaba cuando cambiaba la temperatura.  Sus manos y su presencia grande y fuerte.  

Nuestras tardes en “El Guayabo”, su cantina favorita donde bebía güisqui, muchos litros de agua y comía cacahuates, un lugar donde platicaba con todas las personas que se acercaban a él y de donde se nutrió para escribir muchas de las historias de su columna Malayerba.

Extraño su llanto fácil como el día en que Tania, nuestra hija, se casó y yo tenía miedo de que se fuera infartar de la emoción, gusto y tristeza de verla partir. Añoro su hablar norteño y desenfadado.

Extraño los domingos cuando me despertaba y escuchaba desde temprano el ruido del teclado de su computadora mientras escribía, cuando me preparaba el desayuno y pasábamos el resto del día viendo juntos series de televisión.

Escribo esto el martes 5 de mayo. Todo marchaba bien hasta esta tarde hasta que recibo un mensaje de una persona cercana que me pregunta cómo estoy. Mi respuesta en automático es: “todo está bien”. Pero no lo estoy. Lo noto porque el llanto brotó fácil e inmediatamente. 

Las fotografías están esparcidas sobre la mesa del comedor, bebo café en una de las tazas de él, aquella color amarillo que Tania le regaló un Día del Padre, tengo a la mano el libro
“Periodismo escrito con sangre”, antología que reúne textos de seis de sus ocho libros.

Desde el primero de mayo he subido al Facebook fragmentos de uno de sus últimos textos incluido en este libro, es mi forma de honrarlo. ¿Cómo puedo contener el llanto si tantos recuerdos están ahí, reunidos? Tengo a la mano esas imágenes de nuestra época estudiantil, de novios. Yo embarazada de Tania, luego de Fran. En el trabajo, con nuestras amistades, de nuestras vacaciones los cuatro, de las posadas de Ríodoce.

Los recuerdos se agolpan y calan hondo porque no estaré en Culiacán este 15 de mayo. No iré al lugar donde reposan sus cenizas, no recorreré las calles y avenidas de la ciudad que tanto quiso, sobre todo la Álvaro Obregón que muchas noches patrullamos juntos. No llegaré a nuestro hogar, no veré a la gente que lo quiso. Esto duele tanto.

Mis ojos están hinchados y mi nariz roja. No dejo de moquear y me cuesta trabajo escribir. Hago pucheros, no lo puedo evitar. Mayo siempre será triste, muy triste.

*

Estos son algunos fragmentos de sus libros que he ido hilvanando con estas fotos nuestras.

Javier y yo esperando el nacimiento de Tania.

“Uno se siente como un funámbulo, un acróbata del periodismo: haciendo malabares para no quedarse callado, guardar silencio. Y uno grita en los mítines las protestas, ‘no nos callarán’. En realidad ya lo hicieron. A medias o totalmente, como en Tamaulipas o en Sinaloa o en Chihuahua. Ya mandan y no somos nosotros los que tecleamos en las computadoras a la hora de hacer las notas, son ellos los que eligen las letras, las palabras, los párrafos y fotos de nuestras historias”. 

Javier Valdez, Periodismo en tiempos violentos, antología Periodismo escrito con sangre. 

Javier cuando trabajó en Canal 3 de Culiacán.

“En México cada vez es más difícil hacer periodismo. Son tiempos violentos, convulsos, de una decadencia galopante y una descomposición espantosa que no permite una vida digna. Y si en el país no hay condiciones para una vida digna, menos para hacer periodismo. A finales del año pasado publiqué mi más reciente libro, Narcoperiodismo. Pero justo cuando quería ponerle el punto final, surgían nuevos casos de periodistas asesinados o desaparecidos, amenazados. Es un libro con historias que no tienen fin. Fue difícil cerrarlo y entregarlo al editor. Aún ahora me duele haberle puesto un punto final que se diluye, se mancha de sangre y dolor”. 

Javier Valdez, Periodismo en tiempos violentos, antología Periodismo escrito con sangre.

Javier reporteando en la sierra de Chihuahua.

“En este ambiente, los periodistas y el periodismo valiente y digno son más frágiles y vulnerables. Además, hay una sociedad que no cobija, que no acompaña al periodismo valiente en México. Esta condición de da sobre todo en medio de regiones diversas. Por eso, hacer periodismo en estas condiciones es un acto de resistencia, de ejercer la libertad de expresión en medio de muchas amenazas y muchos periodistas tienen a un espía del narco en las redacciones o están amenazados por los criminales de dentro y de fuera del gobierno y parecen teclear las historias con un fusil automático apuntándoles”. 

Javier Valdez, Periodismo en tiempos violentos, antología Periodismo escrito con sangre.

En algún café de Culiacán, trabajando.

“Este 2017, en marzo, fueron tres los reporteros asesinados en México, entre ellos mi compañera y amiga Miroslava Breach Velducea, quien recibió ocho balazos cuando salía de su casa. En un mensaje que le dejaron los homicidas decía ‘por lengua larga’. Y si a esas vamos, todos los periodistas valientes en este país, dignos, que hacen este periodismo de acróbatas, tenemos la lengua larga. Que nos maten a todos, si la condena por hacer este periodismo es la muerte”. 

Javier Valdez, Periodismo en tiempos violentos, antología Periodismo escrito con sangre.

Por la avenida Álvaro Obregón cubriendo una protesta del sector de la salud.

“Miros, como llamábamos a Miroslava, era corresponsal de La Jornada en Chihuahua, como yo en Culiacán. Sentí su muerte cerca. Uno dice, fue allá, en Chihuahua. Pero no, en realidad fue aquí, cerquita, a centímetros de estos dedos que escriben, de esos ojos que leen periódicos, de esas historias que sin los periodistas no sabríamos. Sí muere Miros, morimos nosotros también. La sociedad entera sufre amputaciones de oídos y ojos y manos que critican, denuncian, investigan y publican en los medios de comunicación. No es un periodista más, es una sociedad herida en la muerte de cada periodista”.

Javier Valdez, Periodismo en tiempos violentos, antología Periodismo escrito con sangre.

Agréganos como tu fuente favorita en Google
Agrega Eme equis en

Telegram

MÁS CONTENIDOS

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó que viajará este fin de semana a Nueva York para asistir a la gran final del Mundial 2026 entre España y Argentina en el MetLife Stadium, atendiendo a una invitación directa de su homólogo estadounidense, Donald Trump. La mandataria federal detalló que el itinerario de su viaje relámpago contempla partir la tarde del sábado 18 de julio y regresar el lunes 20 de julio de 2026, marcando un hecho notable, ya que prefirió no asistir a los partidos disputados en territorio mexicano pero sí validó este encuentro en la Unión Americana. Esta visita consolidará una cumbre trilateral informal junto al primer ministro de Canadá, Mark Carney, y representará apenas el segundo cara a cara presencial entre Sheinbaum y Trump, quienes no se reunían en persona desde el pasado 5 de diciembre de 2025 en Washington D.C.

|
Hace 1 hora

El proceso penal contra Ovidio Guzmán López en la corte federal de Chicago entró en un nuevo retraso estratégico luego de que la jueza Sharon Johnson Coleman pospusiera su audiencia de estatus del 27 de julio al 28 de octubre de 2026, acumulando así su séptimo aplazamiento desde febrero de 2025. Esta dilación ocurre mientras el hijo de "El Chapo" se encuentra bajo un esquema de colaboración activa tras haberse declarado culpable en julio de 2025 de delitos relacionados con el narcotráfico masivo, un acuerdo de delación premiada para eludir la cadena perpetua que coincide con el pacto de su hermano Joaquín Guzmán López y que, según acusaciones sin pruebas de la fiscalía mexicana, habría detonado la entrega forzada de Ismael "El Mayo" Zambada en 2024

|
Hace 2 horas

La relación bilateral entre México y Estados Unidos entró en una etapa de severa tensión luego de que el funcionario estadounidense Michael Kozak devolviera formalmente al embajador Roberto Lazzeri las cartas de reclamo emitidas por la cancillería mexicana, advirtiendo a la presidenta Claudia Sheinbaum que su administración carece de jurisdicción sobre los funcionarios federales norteamericanos y exigiendo que cualquier inconformidad se canalice estrictamente por las vías diplomáticas habituales. Esta acción representa un duro revés para la estrategia legal de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que pretendía interponer demandas civiles y penales con el apoyo de la Fiscalía General de la República (FGR) por la muerte de 18 connacionales en redadas o bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) —incluyendo los casos recientes en Houston y el homicidio de Lorenzo Salgado—, forzando al gobierno mexicano a elevar el caso ante la ONU y a solicitar un pronunciamiento de rechazo multipartidista en el Congreso de la Unión frente al endurecimiento de la política migratoria de Donald Trump.

|
Hace 5 horas

El delito de agresión cometido por el empresario Octavio Jorge Cortés Jiménez en contra de una recepcionista en Santa Fe, Ciudad de México, destapó un presunto fraude inmobiliario en Sinaloa que podría superar los 200 millones de pesos a través de la firma Grupo Universal Inmobiliaria y de Industrias S.A. de C.V. El esquema de estafa, que acumula decenas de denuncias de compradores de México, Estados Unidos y Canadá, incluye proyectos residenciales inconclusos o abandonados en Mazatlán, como la Torre Triana, cuyos derechos fueron asumidos por la financiera Kapitalizer ante un adeudo millonario. Mientras la Fiscalía General de Sinaloa mantiene bajo investigación 18 carpetas vinculadas al grupo de las cuales tres ya han sido judicializadas, reportes locales y volantes distribuidos en 2024 señalan al imputado bajo el alias de “El Acapulco”, vinculándolo presuntamente como lavador de dinero y socio inmobiliario del cártel de “Los Chapitos”.

|
Hace 5 horas