La Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 marca un punto de inflexión en la relación bilateral al declarar una guerra frontal contra la impunidad institucional en México, elevando a los cárteles al estatus de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y advirtiendo que la rendición de cuentas alcanzará a gobiernos y funcionarios que faciliten el narcotráfico. Con un enfoque de "tolerancia cero", Washington condiciona la cooperación y el fortalecimiento de capacidades a resultados tangibles, como el desmantelamiento de laboratorios y la extradición de líderes, mientras utiliza herramientas como la cancelación masiva de visas y acusaciones directas contra altos perfiles políticos para desarticular las redes de corrupción y mando extraterritorial que sostienen el tráfico de fentanilo hacia los Estados Unidos
Las 5 contradicciones de Harfuch en el caso Rocha Moya
García Harfuch incurre en contradicciones, por ejemplo, no saber con precisión dónde está Rocha Moya, pero asignarle escoltas... Aunque no sabe dónde está con precisión.
La Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026 marca un punto de inflexión en la relación bilateral al declarar una guerra frontal contra la impunidad institucional en México, elevando a los cárteles al estatus de Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y advirtiendo que la rendición de cuentas alcanzará a gobiernos y funcionarios que faciliten el narcotráfico. Con un enfoque de "tolerancia cero", Washington condiciona la cooperación y el fortalecimiento de capacidades a resultados tangibles, como el desmantelamiento de laboratorios y la extradición de líderes, mientras utiliza herramientas como la cancelación masiva de visas y acusaciones directas contra altos perfiles políticos para desarticular las redes de corrupción y mando extraterritorial que sostienen el tráfico de fentanilo hacia los Estados Unidos
¿No sabe dónde está pero le manda escoltas? Foto: Cuartoscuro.
EMEEQUIS.– En Culiacán, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, intentó cerrar filas en torno al caso del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya.
Pero sus propias declaraciones dejaron una estela de tensiones difíciles de conciliar: incurrió en al menos cinco contradicciones importantes, por ejemplo, no saber con precisión dónde está el exmandatario, negar riesgos en su contra y descartar sospechas… mientras despliega escoltas, refuerzos federales y una presencia constante en Sinaloa.
UNO: NO SABE DÓNDE ESTÁ PERO YA TIENE ESCOLTAS
“Hasta donde tengo entendido sigue aquí en Sinaloa”, dijo Harfuch, matizando que no tiene conocimiento pleno de su ubicación.
Al mismo tiempo, confirmó que el gobierno federal le asignó un esquema de seguridad. No lo pidió Rocha, fue “recomendación” institucional tras una evaluación de riesgo.
La pregunta es directa: si no hay certeza sobre su paradero ¿cómo se implementa un dispositivo de protección que, por definición, requiere coordinación precisa?
Además, deja abierto el cuestionamiento de una supuesta confianza en que Moya no escapará, cuando ni siquiera el secretario de Seguridad está seguro de dónde se encuentra.
Cabe recordar que el gobierno mexicano ha señalado constantemente que Rocha Moya no será extraditado hasta que Estados Unidos presente las razones y pruebas por las que se debe de enviar, aunado a asegurar que no hay riesgo de escape.
DOS: NO HAY AMENAZAS PERO HAY PROTECCIÓN
Harfuch también fue firme al mencionar que no existen indicios de amenazas ni datos de un posible ataque contra Rocha Moya. Tampoco hay registros de riesgo específico.
Aun así, el exgobernador cuenta con escoltas federales.
La explicación oficial: protocolo. Sinaloa es un estado violento y, por su investidura, se considera pertinente asignarle seguridad.
Pero la lógica no termina de cerrar. Si no hay riesgo identificado, ¿por qué activar medidas preventivas propias de escenarios de riesgo? ¿por qué, si Sinaloa es un estado identificado como violento, el gobernador se quedaría ahí, como “le parece” al secretario de seguridad?

TRES: NO HAY SOSPECHAS PERO ES LA CUARTA VISITA
El secretario insistió en que nunca hubo indicios contra Rocha Moya ni obstrucciones del gobierno estatal. Sin embargo, Harfuch ha visitado Sinaloa al menos cuatro veces en lo que va del año, encabezando reuniones de seguridad y operativos.
Si la coordinación era “plena” y sin alertas, ¿qué justifica la presencia reiterada del gabinete federal en campo? Además de los constantes operativos, el no compartir información con el gobernador (como muchas veces Rocha Moya mencionó no saber del tema) o dejar fuera de la estrategia de seguridad a los secretarios de seguridad del estado, como fue el caso de Gerardo Mérida Sánchez.
“Vino sobre todo a revisar las estrategias de seguridad que tenemos, en general, vamos bien”, mencionó Rocha Moya el 4 de febrero tras la visita de Harfuch. En la reunión también estuvo presente la nueva gobernadora interina Yeraldine Bonilla.
CUATRO: NO HAY REPUNTE PERO SE REFUERZA EL ESTADO
Harfuch minimizó los homicidios recientes en Culiacán, atribuyéndose a dinámicas locales como el narcomenudeo, sin hablar de un repunte generalizado.
Pero, en paralelo, anunció una “atención especial” para el estado: más presencia territorial, seguimiento diario y refuerzos operativos tras la licencia del gobernador.
Además de mencionar: “El gobierno de México está presente, no se va a retirar y seguirá trabajando todos los días por la seguridad de las familias sinaloenses”. El objetivo inmediato, dijo, es reforzar lo que funciona y corregir lo que sea necesario, “reforzando las acciones que haya que reforzar y corrigiendo lo que se tenga que corregir”.
CINCO: ¿COORDINACIÓN TOTAL?
Durante meses, el gobierno federal habló de colaboración estrecha con la administración de Rocha. Hoy, tras señalamientos provenientes de Estados Unidos y la licencia del mandatario, el discurso cambia: “no teníamos indicios propios”, no sabemos y no negamos.
No hay ruptura explícita, pero sí un deslizamiento: de respaldo pleno a distancia institucional. Cabe recordar que por la mañana de este 04 de mayo, la presidente Sheinbaum vio bien el “descanso” de Rocha Moya pero afirmó que aun así Estado Unidos debe de presentar pruebas. El discurso fue reforzado por Luisa Alcalde.
Harfuch también confirmó respaldo a la gobernadora interina, Yeraldine Bonilla, y anunció que el gabinete de seguridad permanecerá activo en la entidad por instrucción de Claudia Sheinbaum.
Por ahora falta saber quién si no es Harfuch conoce de la ubicación de Rocha Moya quien si la conoce y en qué momento se aclaran estas contradicciones.
@emeequis
