La gestión de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) entre 2019 y 2026 se ha caracterizado por el nombramiento de perfiles con nula experiencia técnica en materia energética, priorizando el amiguismo y la lealtad política sobre el profesionalismo. Desde el inicio del sexenio de López Obrador con Ángel Carrizales hasta las designaciones de Claudia Sheinbaum, la dirección de este organismo clave ha sido ocupada por exintegrantes de la ayudantía presidencial, abogados de atención a víctimas y exfuncionarios de turismo o de la Profeco, una falta de especialización que hoy cobra relevancia ante crisis ambientales como el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México
Indignación por retórica de "daño colateral" tras asesinato de Melany Gissel en Acapulco
La polémica estalló en Acapulco luego de que el secretario de Seguridad municipal, Eduardo Arturo Bailleres Mendoza, calificara como "daño colateral" el asesinato de la estudiante de 16 años, Melany Gissel Bravo Leyva, contradiciendo abiertamente la retórica de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien apenas en noviembre pasado criticó severamente el uso de ese término en la estrategia de Felipe Calderón. La tragedia ocurrió la mañana del jueves 19 de febrero de 2026 frente al Colegio de Bachilleres Plantel 2 en la colonia Chinameca, cuando sujetos armados en motocicleta dispararon contra un chofer de transporte público, provocando una balacera en la que Melany recibió un impacto mortal en el abdomen y otra alumna resultó herida, evidenciando una crisis de inseguridad que el discurso oficial intenta minimizar con terminología de guerra.
La gestión de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) entre 2019 y 2026 se ha caracterizado por el nombramiento de perfiles con nula experiencia técnica en materia energética, priorizando el amiguismo y la lealtad política sobre el profesionalismo. Desde el inicio del sexenio de López Obrador con Ángel Carrizales hasta las designaciones de Claudia Sheinbaum, la dirección de este organismo clave ha sido ocupada por exintegrantes de la ayudantía presidencial, abogados de atención a víctimas y exfuncionarios de turismo o de la Profeco, una falta de especialización que hoy cobra relevancia ante crisis ambientales como el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México
EMEEQUIS.– El uso del término “daño colateral” por parte de las autoridades de seguridad en Guerrero ha desatado una ola de indignación que trasciende las fronteras del puerto de Acapulco. La muerte de Melany Gissel Bravo Leyva, una estudiante de 16 años, no solo representa una tragedia humana, sino una contradicción directa al discurso de pacificación de la administración federal.
Hace apenas unos meses, en noviembre de 2025, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo arremetió contra la estrategia de seguridad de sexenios pasados, específicamente la de Felipe Calderón, sentenciando: “Guerra quiere decir permiso para matar… Todavía se atrevían a decir que los ‘daños colaterales’ estaban justificados”.
Sin embargo, tras el ataque que cobró la vida de Melany el pasado jueves 19 de febrero de 2026, el secretario de Seguridad Pública de Acapulco, Eduardo Arturo Bailleres Mendoza, retomó exactamente esa misma retórica para explicar el fallecimiento de la menor, reviviendo un lenguaje que se prometió erradicar.
CRONOLOGÍA DE LA TRAGEDIA: MINUTO A MINUTO
07:25 HORAS: EL ARRIBO AL COBACH
Como cada mañana, Melany Gissel, estudiante de cuarto semestre, llegó a las inmediaciones del Plantel 2 del Colegio de Bachilleres (Cobach), ubicado en la colonia Chinameca. En la zona, decenas de alumnos descendían de diversas unidades de transporte público para ingresar a su jornada escolar.
07:30 HORAS: EL ATAQUE ARMADO
Sujetos armados a bordo de una motocicleta tipo Pulsar color negra interceptaron una camioneta de transporte público sobre la calle Cañada de los Amates. Sin mediar palabra, los sicarios abrieron fuego de manera directa contra la cabina del conductor.
En medio de las ráfagas, el pánico se apoderó de los estudiantes. Melany fue alcanzada por un impacto de bala en el abdomen, mientras que su compañera, Paloma de Jesús “N”, también resultó herida por proyectiles de arma de fuego.
07:40 HORAS: AUXILIO EN EL PLANTEL
Mientras los agresores huían con rumbo desconocido, una de las jóvenes logró correr hacia el interior de la escuela para ponerse a salvo. Melany, gravemente herida, fue cargada en brazos por personal docente y padres de familia, quienes la ingresaron al pórtico del colegio en espera de auxilio médico. Las clases fueron suspendidas de inmediato ante el estado de shock de la comunidad estudiantil.
08:30 HORAS: EL DECESO
Melany fue trasladada de urgencia a un hospital cercano; sin embargo, debido a la gravedad de la herida abdominal, falleció poco después de ingresar. Minutos más tarde, se confirmó también la muerte del chofer de la unidad, quien fue el blanco inicial del ataque.
EL CONTEXTO DE UNA CIUDAD BAJO ASEDIO
La muerte de Melany ocurre en un contexto de crisis profunda para el transporte público en Acapulco. En lo que va de 2026, el gremio de transportistas ha denunciado un incremento en el cobro de piso y extorsiones por parte de grupos delictivos.
- Ataques previos: Solo en el último mes se han registrado múltiples ataques a unidades de transporte en zonas escolares, lo que evidencia la falta de corredores de seguridad efectivos.
- La postura del Cobach: Jesús Villanueva Vega, director general de la institución, exigió una investigación exhaustiva, rechazando que la vida de una estudiante sea minimizada por la narrativa oficial.
La fiscalía estatal ya inició la carpeta de investigación correspondiente, recolectando evidencias en la colonia Chinameca. No obstante, para la sociedad civil, el daño ya está hecho: la muerte de una menor ha vuelto a ser catalogada por el Estado como un simple “daño colateral”, invalidando la promesa de una seguridad con rostro humano.
@emeequis

