Pese a renuncia de regidora de Ocotlán, el misterio del mono araña sigue sin resolverse: la Profepa no sabe dónde está y la ahora exfuncionaria sigue ocultando que era de ella, a pesar de que siguen surgiendo pruebas que la desmienten.
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Pese a renuncia de regidora de Ocotlán, el misterio del mono araña sigue sin resolverse: la Profepa no sabe dónde está y la ahora exfuncionaria sigue ocultando que era de ella, a pesar de que siguen surgiendo pruebas que la desmienten.
El mandatario estatal destacó que con el arranque de la obra de la carretera cuatro carriles Hermosillo-Bahía de Kino, se da cumplimiento a una demanda histórica de conectividad regional y tránsito seguro de la ciudadanía, turistas y sector agrícola.
El caso de la regidora de Ocotlán, Silvia Iliana Villarruel Gutiérrez, exhibe un grave ejemplo de posesión ilegal de fauna silvestre y posible tráfico de especies en peligro de extinción. Tras viralizarse un video donde golpea a un mono araña, la funcionaria negó ser la propietaria del animal, pero imágenes y publicaciones previas la contradicen. Expertos advierten que al mentir a la Profepa agravó su situación jurídica, pasando de una infracción administrativa a posibles delitos federales de posesión, transporte y tráfico de fauna silvestre, con penas que podrían alcanzar hasta nueve años de prisión. El caso, que involucra a un animal catalogado en peligro de extinción, refleja tanto la impunidad con la que operan servidores públicos como las fallas estructurales en la vigilancia ambiental en México.
El feminicidio de Blanca Esthela Álvarez Chávez, regidora de Manzanilla de la Paz, expone la vulnerabilidad de las mujeres en política y la creciente violencia contra representantes públicos en México. La Fiscalía de Jalisco confirmó que la causa de muerte fue estrangulamiento, investigado bajo protocolos de feminicidio. El caso se suma a una serie de ataques contra políticos, incluidos dos diputados de Movimiento Ciudadano en Sinaloa, lo que revela un patrón de agresiones que amenaza la estabilidad institucional y desnuda la incapacidad del Estado para garantizar seguridad a sus propios funcionarios.
