La inminente comparecencia de Alex Naín Saab Morán ante tribunales de Estados Unidos, tras su deportación por el gobierno venezolano, amenaza con desatar una ola de investigaciones sobre aproximadamente 50 consejeros de unas 20 empresas mexicanas. Estas firmas están implicadas en tres complejos entramados de fraude y lavado de dinero coordinados por Saab, diseñados para evadir las sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense. El esquema más lucrativo operó entre 2019 y 2020 mediante un intercambio de alimentos e insumos entre Segalmex y Venezuela que derivó en la reventa ilegal de crudo de PDVSA por 300 millones de dólares, vinculando a prominentes apellidos de la élite empresarial del Grupo Monterrey, exfuncionarios de Pemex, la CRE y la Presidencia de la República, así como al operador Joaquín Leal Jiménez. Paralelamente, el entramado abarcó la venta de alimentos de ínfima calidad a los comités CLAP venezolanos por parte de consorcios señalados como el "Cártel de la comida" (Corporativo Kosmos/Serel) y transferencias millonarias a través de la firma fachada Grupo Grand Limited, consolidando un millonario fraude binacional de cobertura global.
Homenaje a Richard Nixon en la mañanera
Culpar a las víctimas es una práctica común de autoridades que no cumplen con su deber. Es lo que hizo el presidente López Obrador al señalar que los jóvenes asesinados en Celaya “fueron a comprar droga”.
La inminente comparecencia de Alex Naín Saab Morán ante tribunales de Estados Unidos, tras su deportación por el gobierno venezolano, amenaza con desatar una ola de investigaciones sobre aproximadamente 50 consejeros de unas 20 empresas mexicanas. Estas firmas están implicadas en tres complejos entramados de fraude y lavado de dinero coordinados por Saab, diseñados para evadir las sanciones del Departamento del Tesoro estadounidense. El esquema más lucrativo operó entre 2019 y 2020 mediante un intercambio de alimentos e insumos entre Segalmex y Venezuela que derivó en la reventa ilegal de crudo de PDVSA por 300 millones de dólares, vinculando a prominentes apellidos de la élite empresarial del Grupo Monterrey, exfuncionarios de Pemex, la CRE y la Presidencia de la República, así como al operador Joaquín Leal Jiménez. Paralelamente, el entramado abarcó la venta de alimentos de ínfima calidad a los comités CLAP venezolanos por parte de consorcios señalados como el "Cártel de la comida" (Corporativo Kosmos/Serel) y transferencias millonarias a través de la firma fachada Grupo Grand Limited, consolidando un millonario fraude binacional de cobertura global.

