A pesar de que México proyecta una tasa de desempleo históricamente baja del 2.5% para inicios de 2026, el mercado laboral enfrenta una crisis estructural de calidad, ya que el 55% de la población ocupada se encuentra en la informalidad, lo que deja a cerca de 32 millones de trabajadores sin seguridad social ni protecciones legales. Esta disparidad, acentuada por un crecimiento económico moderado del 1.4% y un entorno fiscal restrictivo, revela que gran parte del empleo generado ocurre en condiciones de vulnerabilidad, incluso dentro de instituciones formales y gubernamentales, dificultando que el dinamismo en sectores como la construcción e inmobiliario logre reducir significativamente la brecha de protección social en el país
Trump amenaza con aniquilar las plantas eléctricas de Irán si no libera el Estrecho de Ormuz
“Si Irán no ABRE COMPLETAMENTE, SIN AMENAZAS, el Estrecho de Ormuz, dentro de 48 HORAS a partir de este preciso momento, los Estados Unidos de América atacarán y destruirán sus diversas PLANTAS DE ENERGÍA", advierte Trump.
A pesar de que México proyecta una tasa de desempleo históricamente baja del 2.5% para inicios de 2026, el mercado laboral enfrenta una crisis estructural de calidad, ya que el 55% de la población ocupada se encuentra en la informalidad, lo que deja a cerca de 32 millones de trabajadores sin seguridad social ni protecciones legales. Esta disparidad, acentuada por un crecimiento económico moderado del 1.4% y un entorno fiscal restrictivo, revela que gran parte del empleo generado ocurre en condiciones de vulnerabilidad, incluso dentro de instituciones formales y gubernamentales, dificultando que el dinamismo en sectores como la construcción e inmobiliario logre reducir significativamente la brecha de protección social en el país
Plazo de 48 horas. Foto: La Casa Blanca.
EMEEQUIS.– Trump llevó un renglón arriba su campaña militar contra Irán al amenazar con destruir las plantas de energía de su enemigo si no se abre el Estrecho de Ormuz.
“Si Irán no ABRE COMPLETAMENTE, SIN AMENAZAS, el Estrecho de Ormuz, dentro de 48 HORAS a partir de este preciso momento, los Estados Unidos de América atacarán y destruirán sus diversas PLANTAS DE ENERGÍA, ¡EMPEZANDO POR LA MÁS GRANDE PRIMERO! Gracias por su atención a este asunto”, escribió en sus redes sociales.
Trump había dicho antes que Estados Unidos se reprimía de atacar las plantas de electricidad de Irán por ser “gentiles”, porque si lo hiciera, la reconstrucción de ese país sería casi imposible.
La situación en el Medio Oriente ha escalado a un punto crítico con una ofensiva coordinada de Estados Unidos en el Estrecho de Ormuz, apoyada por una decisión sin precedentes del Reino Unido de permitir el uso de sus bases militares para atacar territorio iraní.
El objetivo principal es romper el bloqueo impuesto por la Guardia Revolucionaria sobre esta vía clave, por donde circula cerca del 25% del petróleo mundial, cuya interrupción amenaza gravemente la economía global.
En el plano militar, Estados Unidos ha adaptado su estrategia utilizando aviones A-10 Warthog para patrullaje y ataque contra embarcaciones rápidas iraníes, además del despliegue de helicópteros Apache por parte de aliados para contrarrestar drones suicidas.
También se han empleado bombas perforantes de gran capacidad contra instalaciones subterráneas de misiles, mientras se prepara el envío de 2,200 marines y se contempla una posible operación sobre la Isla Kharg, un punto clave para la infraestructura petrolera iraní.
El conflicto tiene profundas implicaciones económicas y geopolíticas, ya que un cierre prolongado del estrecho podría disparar los precios del petróleo y desestabilizar la economía mundial. Con el respaldo del Reino Unido, la coalición occidental busca desmantelar la capacidad militar de Irán y garantizar la seguridad marítima, aunque esto incrementa significativamente el riesgo de una guerra regional de gran escala.
La guerra entre Irán y Estados Unidos, que estalló el 28 de febrero de 2026 con una masiva operación conjunta de bombardeos aéreos estadounidenses e israelíes (denominada Operation Epic Fury), ha entrado en su tercera semana sin un final claro a la vista.
El conflicto comenzó con ataques sorpresa que eliminaron al líder supremo Alí Jamenei y destruyeron gran parte de las defensas aéreas, instalaciones nucleares y arsenales de misiles iraníes, pero Teherán respondió con oleadas de misiles y drones contra bases estadounidenses en el Golfo, Israel y aliados árabes, además de atacar infraestructuras energéticas en países como Arabia Saudita, Qatar y Emiratos.
Mientras tanto, el Reino Unido denunció lo que calificó de “ataques temerarios de Irán”, tras el lanzamiento de misiles contra la base militar de Diego García, en el Océano Índico. Este intento ha reavivado las dudas sobre las capacidades militares de Teherán y el alcance de sus misiles.
@emeequis

