La salida de Rafael Marín Mollinedo de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) se produce bajo el escrutinio público por el alarmante repunte del huachicol fiscal, un esquema de contrabando de combustibles que generó pérdidas estimadas en hasta 600 mil millones de pesos durante su gestión. Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó su desempeño como "extraordinario" y atribuyó su relevo a un acuerdo previo para trasladarlo como delegado federal a Yucatán, el cambio de mando hacia Héctor Alonso Romero —un perfil técnico especializado en digitalización— sugiere una estrategia de urgencia para blindar los puertos y aduanas
Revocación en 2027 se tambalea: Sheinbaum insiste en “acabar con privilegios” mientras el Plan B se fragmenta
El Plan B electoral de Claudia Sheinbaum avanza dividido: la revocación en 2027 se tambalea por resistencias del PT y críticas de la oposición, mientras la presidenta insiste en que el objetivo central es recortar privilegios.
La salida de Rafael Marín Mollinedo de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) se produce bajo el escrutinio público por el alarmante repunte del huachicol fiscal, un esquema de contrabando de combustibles que generó pérdidas estimadas en hasta 600 mil millones de pesos durante su gestión. Pese a que la presidenta Claudia Sheinbaum calificó su desempeño como "extraordinario" y atribuyó su relevo a un acuerdo previo para trasladarlo como delegado federal a Yucatán, el cambio de mando hacia Héctor Alonso Romero —un perfil técnico especializado en digitalización— sugiere una estrategia de urgencia para blindar los puertos y aduanas
EMEEQUIS.– El llamado Plan B electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum avanza, pero lo hace con fisuras visibles, incluso dentro de Morena hay contradicciones con tal de sumar al PT.
La posibilidad de adelantar la revocación de mandato a 2027 continúa tambaleándose porque el PT no quiere sumarse a la votación hasta que se elimine la revocación de mandato en 2027.
Desde Palacio Nacional, durante la “Mañanera del Pueblo” del 25 de marzo, Sheinbaum pidió mesura: esperar a lo que decida el Senado. Pero también dejó claro que, más allá de calendarios, su prioridad es otra: reducir privilegios en el sistema político mexicano. Aunque señaló al PT y lo acusó de no querer votar por la reforma electoral por miedo a que se reduzcan sus votos.
La mandataria describió su reforma en dos bloques. El primero, el que considera esencial, apunta a una cirugía mayor del gasto público.
El segundo, del que mencionó que todo el mundo habla en los últimos días y el responsable de que los partidos de coalición no quieran sumarse a la votación, la posibilidad de que la revocación de mandato se realice a mitad del sexenio, en 2027, o incluso un año después.
La idea según la mandataria es empatarla con elecciones intermedias para ahorrar recursos y aumentar participación, sin embargo, diferentes personajes públicos han señalado que este cambio podría darle ventaja a la presidente y a su partido, permitiendo que obtengan más espacios en el Congreso.
Incluso, durante la discusión del pasado 23 de marzo, Colosio Riojas mencionó que el trabajo de la presidenta Sheinbaum, era “levantar” al país, no a Morena, refiriéndose a la reforma electoral.
EL REBELDE DEL PT
Uno de los episodios que encendió alertas fue la ausencia del PT en la votación en comisiones del Senado, donde el Plan B avanzó con los votos de Morena y el PVEM, y el rechazo frontal de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
Sheinbaum evitó confrontar directamente, pero lanzó un mensaje claro: “Tendrán que explicarlo ellos”.
Además, sugirió que el fondo del problema no es técnico ni jurídico, sino político. Según la presidenta, hay partidos que temen perder votos si la revocación coincide con los comicios de 2027.
“Hay quien piensa que se van a reducir sus votos porque vaya la presidenta en la boleta en el 27. Entonces no lo quieren aprobar”.
La mandataria insistió en que la revocación no implicaría campaña partidista ni uso de tiempos oficiales, pero reconoció que el debate se ha desviado: “Nadie habla de los privilegios. Todos hablan de qué pasaría si la presidenta solicitara la revocación”.
“¿Quién vota a favor y quién vota en contra de los privilegios?” Y lanzó una advertencia con tono electoral: “La gente sancionará a quien vote a favor de los privilegios”.
MONREAL CONTRADICE A SHEINBAUM
Sin embargo, este 23 de marzo, en el Congreso, el panorama fue menos optimista para quienes impulsan el cambio de fecha. El coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal, ha reconocido que el Plan B podría llegar “mocho” a la Cámara de Diputados. Contradijo las declaraciones de la Presidenta y afirmó que con tal de que la reforma pase del Senado a la Cámara de Diputados, se puede quedar el tema de la revocación de mandato tal y como está actualmente.
Monreal ha defendido públicamente la idea de adelantarla a 2027, para empatarla con elecciones intermedias y elevar la participación (que en 2022 fue de apenas 17.8%), pero ha admitido que no hay condiciones políticas para aprobarlo en esta etapa.
Planteó un escenario hipotético en el que:
- La minuta se discutirá después de Semana Santa.
- El cambio a la revocación podría quedar fuera.
- El tema se retomaría después como iniciativa separada.
El PT, aliado histórico de Morena, se convierte así en pieza clave de incertidumbre. Su silencio en comisiones alimenta la sospecha de cálculos electorales propios. Al mismo tiempo, la oposición mantiene su rechazo total, descalificando la reforma sin matices.
Adelantar la revocación a 2027 no solo implica un aparente ahorro o participación, elemento que ha sido cuestionado,también significa colocar a la presidenta, y su aprobación, en el centro de una elección intermedia, con efectos potenciales en:
La correlación de fuerzas en el Congreso.
Las gubernaturas en juego.
El mapa político rumbo a 2030.
@emeequis

