Tras comparecer ante el juez, Cole Allen es acusado de tres cargos que podrían implicar cadena perpetua, uno de ellos, el intento de asesinato del presidente Trump.
¿Qué pasa si Maru Campos no comparece ante el Senado?
Más que obligatoria, la comparecencia de Maru Campos ante el Senado es una jugada política: asistir implica enfrentar acusaciones graves; no hacerlo, alimentar sospechas de opacidad y tensar el conflicto constitucional.
Tras comparecer ante el juez, Cole Allen es acusado de tres cargos que podrían implicar cadena perpetua, uno de ellos, el intento de asesinato del presidente Trump.
EMEEQUIS.- Este martes 28 de abril, a las 11:00 horas, la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, deberá sentarse frente a senadores en una “reunión de trabajo” que, más que un acto de protocolo podría ser la puerta para evitar o propiciar un juicio político y señalamientos por traición a la patria, debido a una violación constitucional.
El contexto radica en la presencia y posterior muerte de agentes de la CIA en territorio mexicano sin conocimiento del gobierno federal. Contrario a lo que podría pensarse, la gobernadora Maru Campos no está obligada a presentarse ante el Senado, sin embargo se espera que lo haga.
Si Campos no se presenta, no hay multa, ni desafuero automático, ni procedimiento de juicio político automático por no presentarse. Es presión política.
Sin embargo el fiscal del estado César Jáuregui Moreno, si se encuentra por ley obligado a presentarse.
“No está permitido por las leyes ni por la Constitución”, advirtió este lunes 27 de abril, desde Palacio Nacional la presidenta Claudia Sheinbaum cuando le preguntaron respecto al tema.
De acuerdo con el artículo 93 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos faculta al Congreso a citar a secretarios de Estado y funcionarios federales, no a gobernadores. Estos últimos responden ante sus congresos locales y no nacionales.
Lo aprobado por el Senado no es un citatorio judicial ni un decreto, es más como un acuerdo amistoso que podría evitar que la conversación escale. En términos prácticos, una “invitación respetuosa”.
¿ENTONCES, QUÉ PASA SI NO VA?
En términos estrictamente legales nada inmediato, sin embargo, en el territorio político, podría meterse en severos problemas.
Si Campos, quien es panista, decide no asistir, el oficialismo podría usar la ausencia como argumento de opacidad o desacato moral. Y podría enfrentar cuestionamientos constitucionales y diplomáticos.
El Artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que la política exterior es facultad exclusiva del Ejecutivo federal. Y el Artículo 117 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos prohíbe a los estados celebrar acuerdos con potencias extranjeras.
Para Sheinbaum, el caso no es partidista, sino estructural: “Se trata de defender la soberanía y el cumplimiento de la ley”.
HUBO ADVERTENCIA
La presidenta reveló que el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ya había alertado a la gobernadora sobre la gravedad del asunto en una reunión previa.
Además, la Cancillería envió una nota diplomática al embajador estadounidense Ronald Johnson para expresar el extrañamiento del gobierno mexicano.
¿JUICIO POLÍTICO?
El senador Enrique Inzunza sostiene que hay indicios de una “acción deliberada” que podría derivar en responsabilidades bajo los artículos 108, 109 y 110 constitucionales.
Incluso se ha mencionado una hipótesis más grave: la posible configuración del delito de traición a la patria, contemplado en el Código Penal Federal.
Otros legisladores, como Óscar Cantón Zetina, hablan de “elementos irrefutables”, mientras que Juan Carlos Loera de la Rosa llama a esperar el resultado de la reunión antes de definir el siguiente paso.
Así, la comparecencia de este martes no es un trámite obligatorio, sino una prueba que podría salvar o hundir a la gobernadora. Ir implica someterse al escrutinio en medio de acusaciones graves. No ir, cargar con el costo de evitarlo.
@emeequis
