La gestión de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) entre 2019 y 2026 se ha caracterizado por el nombramiento de perfiles con nula experiencia técnica en materia energética, priorizando el amiguismo y la lealtad política sobre el profesionalismo. Desde el inicio del sexenio de López Obrador con Ángel Carrizales hasta las designaciones de Claudia Sheinbaum, la dirección de este organismo clave ha sido ocupada por exintegrantes de la ayudantía presidencial, abogados de atención a víctimas y exfuncionarios de turismo o de la Profeco, una falta de especialización que hoy cobra relevancia ante crisis ambientales como el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México
Cinco bebés asesinados y ocho intentos: enfermera recibe condena histórica
EMEEQUIS.- Brenda Cecilia Agüero, enfermera de profesión, acaba de ser condenada a cadena perpetua tras un juicio demoledor en el…
La gestión de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) entre 2019 y 2026 se ha caracterizado por el nombramiento de perfiles con nula experiencia técnica en materia energética, priorizando el amiguismo y la lealtad política sobre el profesionalismo. Desde el inicio del sexenio de López Obrador con Ángel Carrizales hasta las designaciones de Claudia Sheinbaum, la dirección de este organismo clave ha sido ocupada por exintegrantes de la ayudantía presidencial, abogados de atención a víctimas y exfuncionarios de turismo o de la Profeco, una falta de especialización que hoy cobra relevancia ante crisis ambientales como el derrame de hidrocarburos en el Golfo de México
EMEEQUIS.- Brenda Cecilia Agüero, enfermera de profesión, acaba de ser condenada a cadena perpetua tras un juicio demoledor en el que fue hallada culpable de cinco homicidios calificados y ocho intentos de homicidio contra recién nacidos.
La acusación fue tan estremecedora como precisa: inyectaba potasio e insulina en dosis letales a bebés completamente sanos, para luego intentar reanimarlos y presentarse como heroína.
LA “ENFERMERA SALVADORA” QUE EN REALIDAD MATABA
Los crímenes ocurrieron entre marzo y junio de 2022, pero el eco de cada muerte sigue resonando en las familias y en la opinión pública. Según la Fiscalía, Agüero elegía a sus víctimas entre los más vulnerables: recién nacidos sin factores de riesgo, hijos de familias humildes, bebés que apenas empezaban a vivir.
La reconstrucción fue devastadora. Tras recibir atención de Agüero, los bebés sufrían colapsos cardíacos inexplicables, algunos morían en minutos. Los sobrevivientes arrastran hoy secuelas neurológicas irreversibles.
La escena se repitió con Francisco, Benjamín, Ibrahim, Angeline y Melody. Y en ocho casos más. Fue Melody quien marcó uno de los momentos más duros del juicio, cuando su madre, Luciana Paredes, declaró entre lágrimas:
“Estaba perfecta, llorando. Diez minutos después, me la devolvió sin vida.”
SEIS MESES DE UN JUICIO DESGARRADOR
El proceso judicial duró más de seis meses, incluyó 99 testigos y dejó al descubierto lo que muchos califican como una cadena institucional de encubrimientos, negligencia y omisiones.
La fiscalía, liderada por Raúl Garzón, fue tajante:
“Actuó con alevosía, traicionó la confianza pública. Es el primer caso documentado en Argentina de un ‘ángel de la muerte’ en el ámbito hospitalario.”
Según los peritajes, los bebés presentaban niveles anormales de potasio, sin causa médica que los justificara. Una neonatóloga confirmó que los valores detectados eran imposibles de alcanzar de manera natural.
UNA DEFENSA EN SOLITARIA, UN VEREDICTO UNÁNIME
Brenda Agüero se declaró inocente hasta el final.
“Soy un chivo expiatorio”, dijo en su última declaración, alegando ser víctima de una campaña de difamación.
Su defensa trató de sembrar dudas sobre la cadena de custodia y los procedimientos forenses, pero el jurado popular fue unánime: culpable, sin atenuantes. Su destino: cadena perpetua.
FUNCIONARIOS EN LA MIRA
El juicio no terminó con Agüero. En el banquillo también se sentaron cinco exfuncionarios de salud, incluidos la exdirectora del hospital Liliana Asís y el exsubsecretario de Salud Pablo Carvajal, acusados de encubrimiento y omisión de deberes.
Todos fueron condenados a penas de entre cuatro y cinco años, aunque seguirán libres mientras se resuelven las apelaciones. Para muchas familias, esto representa una deuda pendiente del sistema judicial.
“Hubo alertas que nadie quiso ver”, afirmó el abogado querellante Carlos Nayi. “La cadena de negligencia fue escandalosa.”
¿JUSTICIA O CICATRIZ QUE NO CIERRA?
Tras conocerse el fallo, las familias realizaron una vigilia frente al hospital. Velas encendidas, llanto contenido, pancartas con los nombres de los bebés asesinados.
“Hoy sentimos que se hizo justicia. Nuestros hijos no murieron en vano”, dijo una de las madres.
Pero el caso deja una herida profunda y una pregunta abierta: ¿cuántos sistemas deben fallar para que una enfermera pueda matar en serie sin ser detenida durante meses?
Brenda Agüero ya tiene su castigo. El sistema de salud, aún no.
@emeequis

