Ante el riesgo inminente de un nuevo colapso, el Gobierno de la CDMX anunció que blindará el perímetro del Ángel de la Independencia, restringiendo el acceso a un máximo estricto de 25 mil personas para el partido de octavos de final entre México e Inglaterra este domingo 5 de julio. El titular de la SSC, Pablo Vázquez, detalló que una vez alcanzada dicha capacidad —calculada en cuatro personas por metro cuadrado— se cerrarán los accesos y se redirigirá el flujo hacia otros puntos de Paseo de la Reforma mediante un despliegue masivo de 17 mil policías. Esta medida drástica de la administración de Clara Brugada busca corregir las fallas logísticas que costaron la vida de cuatro aficionados tras el duelo ante Ecuador, operando en sincronía con rigurosos cercos de seguridad que sumarán 7 mil 500 agentes en el Estadio Ciudad de México y 3 mil 300 efectivos en los filtros de revisión del FIFA Fan Fest en el Zócalo
AMLO: “Pude fildear el botellazo, pero preferí esquivarlo”
El presidente aseguró que la reforma judicial no afecta a los trabajadores de base del Poder Judicial, sólo a ministros, magistrados y jueces, pero sí al nepotismo. Dice que el botellazo es porque están enojados.
Ante el riesgo inminente de un nuevo colapso, el Gobierno de la CDMX anunció que blindará el perímetro del Ángel de la Independencia, restringiendo el acceso a un máximo estricto de 25 mil personas para el partido de octavos de final entre México e Inglaterra este domingo 5 de julio. El titular de la SSC, Pablo Vázquez, detalló que una vez alcanzada dicha capacidad —calculada en cuatro personas por metro cuadrado— se cerrarán los accesos y se redirigirá el flujo hacia otros puntos de Paseo de la Reforma mediante un despliegue masivo de 17 mil policías. Esta medida drástica de la administración de Clara Brugada busca corregir las fallas logísticas que costaron la vida de cuatro aficionados tras el duelo ante Ecuador, operando en sincronía con rigurosos cercos de seguridad que sumarán 7 mil 500 agentes en el Estadio Ciudad de México y 3 mil 300 efectivos en los filtros de revisión del FIFA Fan Fest en el Zócalo
Fue recibido en Veracruz con aplausos y protestas, además del botellazo. Foto: Moisés Pablo / Cuartoscuro.com.
EMEEQUIS.– A los conservadores les molesta mucho que no haya corrupción, y que tampoco haya represión, al que haya tirado la botella de agua el domingo puede estar tranquilo, dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador.
“Yo empecé jugando béisbol, era fielder, imagínense si no sé, si hasta la pude haber agarrado, pero no pasó a mayores. Entiendo que están enojados, están molestos por esto mismo, ellos quisieran que no cambiara nada, conservadurismo viene precisamente de conservar, de mantener el status quo. Quisieran aceptar su error, aunque es de sabios cambiar de opinión, no quieren rectificar, se quedan en la autocomplacencia”, dijo López Obrador.
Llamó a actuar con respeto y tolerancia, porque se pudo probar lo que dijo el presidente Benito Juárez: “el triunfo de la reacción es moralmente imposible”, por lo que llamó a no caer en ninguna provocación, porque así andan tanto los extremos del conservadurismo como la izquierda radical.
Agregó que tienen que terminar sin masacres, sin desaparición de nadie, sin censura, sin la persecución de ningún periodista. “Lo hemos logrado, y aquí incluyo a los conservadores”.
En cuanto a la cobertura de los medios, dijo que esa ha sido la regla de todos los medios de comunicación, porque están al servicio de los potentados, y como ahora no reciben privilegios, pues están muy molestos.
Dijo que él iba a buscar a los dueños de los medios, y les iba a pedir que “le bajaran”, pero eso iba a implicar dinero del presupuesto, dinero que prefiere que se destine a gasto social, y aguantar y resistir.
“Ayer lo que me gritaban era dictador, eso es lo que sostienen Aguilar Camín y Enrique Krauze”, afirmó.
El presidente aseguró que la Reforma Judicial no afecta a los trabajadores de base del Poder Judicial, pero sí al nepotismo, que es de alrededor de la mitad de los empleados son familias.
¿CÓMO FUE LA PROTESTA?
El evento de López Obrador este domingo en Veracruz no pasó desapercibido, generando tensiones entre los asistentes. Frente a la Casa Museo Benito Juárez, el presidente fue recibido tanto con aplausos como con manifestaciones de descontento por parte de trabajadores del Poder Judicial de la Federación.
El ambiente se volvió tenso al llegar a las instalaciones de la casa histórica, restaurada con recursos federales, cuando simpatizantes del mandatario y manifestantes comenzaron a enfrentarse. Incluso algunos reporteros locales resultaron empujados en medio de la trifulca.
Los gritos de “¡dictador!” se mezclaban con los de “¡es un honor estar con Obrador!” cuando una botella de agua fue lanzada hacia la comitiva presidencial. Aunque López Obrador logró esquivarla, el gobernador Cuitláhuac García no tuvo la misma suerte, recibiendo el golpe en la mano.
“¡Protéjanlo!”, exclamaba una mujer mientras elementos de la marina formaban un cerco alrededor del presidente. Medios locales reportaron que, en el caos, una mujer fue derribada y pisoteada, aunque no sufrió heridas graves.
El presidente llegó al lugar a bordo de su camioneta, donde algunos intentaban saludarlo o entregarle documentos mientras la multitud se agolpaba alrededor del vehículo.
En una visita anterior a Veracruz, López Obrador había inaugurado la Casa Museo de Benito Juárez, a quien considera “el mejor presidente de México”.
Al principio hubo una confusión sobre quién lanzó la botella, pues la youtuber Juncal Solano culpó a quien resultó ser Jorge Cedillo Guevara, un representante local de Morena, basada en una foto.
Resultó que sí lanzó una botella pero en la dirección contraria a López Obrador y Solano borró su publicación en X y se disculpó.
@emeequis

