El feminicidio de Blanca Esthela Álvarez Chávez, regidora de Manzanilla de la Paz, expone la vulnerabilidad de las mujeres en política y la creciente violencia contra representantes públicos en México. La Fiscalía de Jalisco confirmó que la causa de muerte fue estrangulamiento, investigado bajo protocolos de feminicidio. El caso se suma a una serie de ataques contra políticos, incluidos dos diputados de Movimiento Ciudadano en Sinaloa, lo que revela un patrón de agresiones que amenaza la estabilidad institucional y desnuda la incapacidad del Estado para garantizar seguridad a sus propios funcionarios.
La caída del ideólogo: Mario Delgado toma el control de la SEP y cesa a Marx Arriaga
El desalojo de Marx Arriaga de la Dirección de Materiales Educativos marca el colapso definitivo de la relación entre el ala radical de la Nueva Escuela Mexicana y la administración de Mario Delgado, en un evento que transitó entre la insurgencia magisterial y la diligencia administrativa. Mientras Arriaga denunció un "atentado al proyecto de nación" y acusó a la subsecretaria Noemí Juárez de orquestar una purga por su negativa a modificar los libros de texto, la SEP desmintió el uso de la fuerza, argumentando que la plaza cambió a la modalidad de libre designación con estricto apego a la ley. Este quiebre, enmarcado en un contexto de violencia política nacional y una fractura interna por el control ideológico de la educación, cierra un capítulo de constantes polémicas y deja la puerta abierta a un nuevo nombramiento el próximo 16 de febrero
El feminicidio de Blanca Esthela Álvarez Chávez, regidora de Manzanilla de la Paz, expone la vulnerabilidad de las mujeres en política y la creciente violencia contra representantes públicos en México. La Fiscalía de Jalisco confirmó que la causa de muerte fue estrangulamiento, investigado bajo protocolos de feminicidio. El caso se suma a una serie de ataques contra políticos, incluidos dos diputados de Movimiento Ciudadano en Sinaloa, lo que revela un patrón de agresiones que amenaza la estabilidad institucional y desnuda la incapacidad del Estado para garantizar seguridad a sus propios funcionarios.
EMEEQUIS.– La tarde de este 13 de febrero de 2026, los pasillos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en Avenida Universidad no fueron escenario de una discusión pedagógica, sino de un enfrentamiento político y mediático que marcó el fin de la era de Marx Arriaga al frente de la Dirección de Materiales Educativos. Entre cámaras de celulares, guardias de seguridad y un discurso cargado de retórica revolucionaria, el hombre que rediseñó los libros de texto fue escoltado hacia la salida, cerrando una gestión definida por la confrontación.
El ambiente se tensó cuando Arriaga, fiel a su estilo histriónico, desafió a la Policía Auxiliar. “Hagamos el teatro completo”, espetó a los oficiales, en un intento por convertir su despido en un acto de “martirio político”. El funcionario, que meses atrás había llamado a una “insurgencia magisterial”, hoy se veía reducido a empacar sus pertenencias bajo la mirada vigilante de la institución que alguna vez pretendió “refundar”.
LA RUPTURA CON MARIO DELGADO: CRÓNICA DE UNA REBELIÓN ANUNCIADA
El despido de Arriaga es la culminación de un choque de trenes que inició a finales de 2025. La llegada de Mario Delgado a la titularidad de la SEP marcó un cambio de ritmo que Arriaga no aceptó. El conflicto escaló cuando el ahora exdirector acusó a la administración de Delgado de intentar “privatizar la educación”, lanzando un manifiesto interpretado como una “declaración de guerra interna”.
Arriaga reveló que los oficios de su remoción fueron firmados por la subsecretaria de Educación, Noemí Juárez. Ante los medios, denunció que “el proyecto de nación de los libros de texto gratuitos y de la Nueva Escuela Mexicana sufre un atentado más”, asegurando que su salida se debe a que se negó a cambiar los contenidos de los ejemplares ya publicados frente a presiones externas.
LA RESPUESTA OFICIAL: “NO HUBO DESALOJO, FUE UNA DILIGENCIA”
Para atajar la narrativa de Arriaga, la SEP emitió un comunicado oficial negando el uso de la fuerza. Según la dependencia, no ocurrió un desalojo, sino una diligencia de la Unidad de Asuntos Jurídicos y el Órgano Interno de Control. Los puntos clave de la postura institucional son:
- Cambio de Naturaleza: A partir del 15 de febrero, la plaza de Materiales Educativos pasará a la modalidad de libre designación.
- Nuevo Nombramiento: La oficina queda a disposición de la Secretaría para designar a un nuevo titular el 16 de febrero de 2026.
- Apego a la Ley: La SEP reitera que el procedimiento es estrictamente administrativo y normativo.
CONTEXTO DE VIOLENCIA Y TENSIÓN POLÍTICA
Este quiebre institucional ocurre en un marco nacional delicado. Mientras la SEP se fractura, se reportó el asesinato de Blanca Esthela Álvarez, regidora de Movimiento Ciudadano en Manzanilla de la Paz, Jalisco. Este clima de inestabilidad nacional parece permear en las oficinas gubernamentales, donde las diferencias ya no se resuelven con diálogo, sino con notificaciones custodiadas por policías.
Arriaga aprovechó el foco para victimizarse, retando a los oficiales a ponerle las esposas por el “crimen de hacer libros de texto”. En su discurso, acusó a la institución de ejercer “violencias” contra los “verdaderos obradoristas”, asegurando que se retiraba sin llevarse bienes del Estado porque “no traíamos ni viáticos, no nos daban nada”.
EL FINAL DE UNA GESTIÓN POLÉMICA
Con la salida de Arriaga, Mario Delgado retoma el control absoluto de la agenda educativa. Queda atrás un periodo marcado por denuncias de “adoctrinamiento”, quejas de ilustradores por trabajo no remunerado y una constante confrontación con especialistas. Arriaga abandonó el edificio sentenciando: “¡A golpes no se mata la raíz!”, sugiriendo que su lucha continuará fuera de la estructura gubernamental.
@emeequis
