Conatos de fiesta, llanto y tequila amargo: el Mundial nos expulsa del paraíso

Las estrategias del Tricolor caen en picada mientras el árbitro estira el tiempo, hasta que sus pulmones soplan el aire hacia el silbato. Y con ese sonido agudo se van de un golpe las esperanzas de México de llegar a cuartos de final. El festejo que no fue en el Ángel de la Independencia.